Obliga a mayores cuidados

La secuencia de las  lluvias que se han registrado en el  país en los últimos días traen varias consecuencias, algunas positivas y otras negativas.
Entre éstas, se hallan las económicas, que podrían llegar a aparejar si las lluvias fueran excesivas, sobre todo en la producción agrícola y hortifrutícola “a campo”, es decir al aire libre.
En el verano uruguayo la limitante mayor ha sido siempre el déficit hídrico, es decir la falta de agua que en algunos casos llega a constituirse en sequía. Este verano ha sido totalmente atípico, dado que desde la segunda quincena de Enero en delante se han sucedido lluvias en forma casi permanente y en muchos casos, tras los primeros días de  lluvia intermitente de la que se considera más favorable para los cultivos, se registraron lluvias en forma de aluvión, con características muy diferentes y negativas para los cultivos.
La incidencia económica, tiene consecuencias de mucha gravedad, debido a que hay cultivos, como la vitivinícola, que está en época de cosecha, lo que necesita por estos días es sol y terreno seco para la vendimia.
Algo similar ocurre con otros cultivos, como la soja que se ha vuelto esencial para el país, llegando a dejar un margen mayor incluso que el de la carne, materia prima esencial exportada. De continuar las lluvias y llegar a ser excesivas la cosecha podría perderse íntegramente, con las nefastas consecuencias que son de imaginar.
Para los seres humanos, los daños resultan de los desbordes de ríos y arroyos, además de los perjuicios provocados por las aguas torrentosas, cuando se encuentran con terrenos que no son apropiados para que escurran  por ellos.
En otro orden, la proliferación de ratas y ratones, que se mueven al inundarse sus madrigueras, como también el aumento de la población de mosquitos, al darse condiciones muy aptas para su reproducción, como son el aumento de los depósitos de agua y las altas temperaturas, constituyen aspectos de cuidado para  la salud humana, sobre todo teniendo en cuenta que existe una importante población del mosquito trasmisor del Dengue (Aedes Aegypti) y si bien la enfermedad no  ha aparecido en el país, el riesgo existe.
Todo esto lleva a una alerta general. En materia de producción, no hay prácticamente nada para hacer que evite los daños, pero en cuanto a la salud humana es necesario extremar las precauciones para evitar la aparición de enfermedades, dado que las condiciones para que esto suceda han sido potenciadas. En este terreno hay un importante camino de prevención que es necesario recorrer y ajustar.

La secuencia de las  lluvias que se han registrado en el  país en los últimos días traen varias consecuencias, algunas positivas y otras negativas.

Entre éstas, se hallan las económicas, que podrían llegar a aparejar si las lluvias fueran excesivas, sobre todo en la producción agrícola y hortifrutícola “a campo”, es decir al aire libre.

En el verano uruguayo la limitante mayor ha sido siempre el déficit hídrico, es decir la falta de agua que en algunos casos llega a constituirse en sequía. Este verano ha sido totalmente atípico, dado que desde la segunda quincena de Enero en delante se han sucedido lluvias en forma casi permanente y en muchos casos, tras los primeros días de  lluvia intermitente de la que se considera más favorable para los cultivos, se registraron lluvias en forma de aluvión, con características muy diferentes y negativas para los cultivos.

La incidencia económica, tiene consecuencias de mucha gravedad, debido a que hay cultivos, como la vitivinícola, que está en época de cosecha, lo que necesita por estos días es sol y terreno seco para la vendimia.

Algo similar ocurre con otros cultivos, como la soja que se ha vuelto esencial para el país, llegando a dejar un margen mayor incluso que el de la carne, materia prima esencial exportada. De continuar las lluvias y llegar a ser excesivas la cosecha podría perderse íntegramente, con las nefastas consecuencias que son de imaginar.

Para los seres humanos, los daños resultan de los desbordes de ríos y arroyos, además de los perjuicios provocados por las aguas torrentosas, cuando se encuentran con terrenos que no son apropiados para que escurran  por ellos.

En otro orden, la proliferación de ratas y ratones, que se mueven al inundarse sus madrigueras, como también el aumento de la población de mosquitos, al darse condiciones muy aptas para su reproducción, como son el aumento de los depósitos de agua y las altas temperaturas, constituyen aspectos de cuidado para  la salud humana, sobre todo teniendo en cuenta que existe una importante población del mosquito trasmisor del Dengue (Aedes Aegypti) y si bien la enfermedad no  ha aparecido en el país, el riesgo existe.

Todo esto lleva a una alerta general. En materia de producción, no hay prácticamente nada para hacer que evite los daños, pero en cuanto a la salud humana es necesario extremar las precauciones para evitar la aparición de enfermedades, dado que las condiciones para que esto suceda han sido potenciadas. En este terreno hay un importante camino de prevención que es necesario recorrer y ajustar.







Recepción de Avisos Clasificados