Obligados más que nunca a planificar

La creciente del río Uruguay que ha obligado a evacuar ya más de 3.000 personas en nuestra ciudad, ha anegado zonas densamente pobladas y también afectado a las vías de tránsito.
A punto tal que el pasaje más cercano hacia el Sur de la ciudad, desde la zona céntrica ha quedado reducido al puente Treinta Tres el que ha sido habilitado en doble sentido, vale decir hacia y desde el sur.
Esto determina que quienes viven en la zona de Cien Manzanas y el populoso barrio San Martín, deban hacer un amplio rodeo, llegando hasta Orestes Lanza para tomar San Martín hacia la zona de las viviendas.
Similares peripecias deben afrontar quienes viven en la zona del barrio Baltasar Brum, Cerro, para llegar hasta la zona céntrica o acceder hasta su zona, debido más que nada al desborde del arroyo Sauzal.
Significa que en la actual situación el tránsito está “embretado” y reducido a unas pocas vías de circulación, cuando en situaciones normales se puede circular en estas direcciones por más de una opción.
Esto obliga en primer lugar a ser más precavidos, teniendo en cuenta que el tránsito es más intenso.
Al mismo tiempo entendemos que tanto quienes son responsables del tránsito, como de las obras planificadas con anterioridad, deben volver a revisar lo decidido, porque seguramente se lo hizo en condiciones “normales” y no con una creciente como la que soportamos en estos momentos.
Ayer mismo pudimos comprobar dos muestras de esta falta de adecuación a las actuales condiciones. En materia de tránsito, una de las vías más utilizadas para dirigirse hacia el puente Treinta y Tres es la Avda. Harriague. Pues bien, la Intendencia redujo ayer a la mitad la senda norte, entre Rincón y Treinta y Tres y en determinado momento llegó a cortarla por algunas horas, para efectuar trabajos de mantenimiento. Esto obviamente que “embretó” más aún a la circulación, agregando un obstáculo a la situación que de por sí era dificultosa. ¿No hubiera sido mejor esperar unos 15 días más antes de proceder a reducir la circulación para hacer el trabajo?
En segundo lugar “alguien” autorizó o por lo menos aceptó la instalación de un parque de diversiones infantiles frente al shopping, en el predio de AFE. La cuestión es que el pasado domingo, con la costa inundada, muchas familias llevaban sus niños a este parque a disfrutar de una tarde de sol y también la concurrencia al shopping era numerosa. Consecuencia: el tránsito en el lugar se volvió caótico.
Son aspectos que sin duda obligan a repensar incluso las decisiones adoptadas para no agregar dificultades extras a una situación de por sí es compleja.