Patente Única: asegurar el paso

EDLa aprobación del proyecto de Patente Única en nuestro país, es seguramente un paso trascendente e histórico, en la materia.

Así lo entendieron también los propios protagonistas que señalaron el hecho como el levantamiento de un tema que desprestigiaba al Congreso Nacional de Intendentes, debido a que jamás fue posible ponerse de acuerdo para salvar los intereses mezquinos locales e individuales y  pensar “a lo grande”, como país y no con una mentalidad pueblerina.

Quizás la salida encontrada no sea la mejor, la más aconsejable, pero sin lugar a dudas que es la única que ha sido aprobada por unanimidad  y eso es lo más destacable.

El Uruguay – de aprobarse definitivamente el proyecto – dejará de ser un coto dividido en 40 parcelas, donde en cada una de ellas es posible obtener la patente y la licencia de conducir y pasará a ser una nación en este sentido, donde en todo su territorio rigen las mismas normas y disposiciones a la hora de matricular o transitar incluso en un vehículo-.

La aprobación de este proyecto en el Congreso de Intendentes habla de la madurez de quienes han participado en la elaboración del mismo y habla bien además de la actitud de quienes hoy gobiernan los 19 departamentos, para dedicar todo su esfuerzo a pensar con una visión de país, de caminar juntos, de observar los intereses de la geopolítica, por encima incluso de los límites antojadizos que le hemos fijado los hombres de cada nación.

La adecuada explotación de los recursos naturales  disponibles en el país requiere de inteligencia, de esfuerzos conjuntos, de integración zonal primero y regional después.

La Patente Única es sólo el primer paso en esta dirección, ojalá que otros le sigan para el bienestar de todo el pueblo uruguayo.

Existe mucho camino a recorrer en esta dirección y seguramente si se dejan de lado los falsos localismos será posible alcanzar las metas que se persiguen.

Salto y Paysandú en particular tienen una situación y condiciones particulares que bien aprovechadas pueden catapultar a la región a otro nivel de vida.

El reciente acuerdo alcanzado en el Congreso de Intendentes hace que seamos optimistas en cuanto a la posibilidad de alcanzar nuevas metas, pero de todas formas, hasta que no tengamos en funcionamiento las nuevas disposiciones y observemos su fiscalización, no podemos dar por logrado el objetivo que se ha perseguido.