Pepe Núñez: ante el despertar de la tecnología

Cuando se iniciaron los trabajos de exploración de posibles rastros de hidrocarburos en Pepe Núñez,  hicimos un llamado a la mesura, sostuvimos que aún en el mejor de los casos, esto es el descubrimiento de gas o  petróleo en el lugar habría que esperar seguramente varios años para determinar fehacientemente todos los aspectos que determinan si la calidad y las condiciones en que  pudiera hallarse el combustible harían aconsejable su extracción.
Es que como suele suceder a poco que se obtienen resultados primarios y muy endebles, es factible que siga creciendo la euforia y se generen falsas expectativas.
Hoy al dar por finalizada la primera perforación que permitió obtener muestras de la composición del suelo a determinada profundidad, la expectativa se mantiene, pero lo destacable de esto es que esta zona tan alejada y distante de nuestra ciudad, aunque forma parte del departamento, ha sido beneficiada con otros servicios, entre ellos el de la energía eléctrica que apareja  la llegada a su vez de otros servicios al lugar.
Es lo bueno que ha tenido lo que se ha hecho allí. Una de las varias poblaciones escondidas y olvidadas de los gobiernos departamentales y a menudo también de los gobiernos locales, que va saliendo de su ostracismo, para incorporarse a la denominada “globalización”.
Pero mejor que esto aún sería que los nuevos servicios llegaran con el debido asesoramiento, con la educación que corresponde a los lugareños, para que se conserven los valores que felizmente aún perduran en muchos casos en las poblaciones del interior y se los alerte debidamente del riesgo de caer en las garras deintereses nefastos que terminarán con lo poco que queda de reserva moral en estas poblaciones.
Es imposible incorporar a las personas que viven en estos lugares apartados al mundo globalizado, sin el riesgo de caer en estas garras, al contrario, el riesgo es mayor aún debido a que la mayoría de estas personas recién descubrirán estos adelantos tecnológicos, pero esto no debe ser visto como la manzana prohibida, sino como aquella fruta que podemos tomar y disfrutar dentro de determinados límites y conociendo también el peligro que conlleva su mal uso.
Los beneficios son importantes y es esto lo mejor que puede sucederle a esos compatriotas, pero si no los asesoramos debidamente, si no les damos a través de la gente joven sobre todo, las herramientas para que no se dejen llevar a la vorágine propia del mundo “moderno”, pronto lamentaremos haberles hecho llegar las nuevas tecnologías.

Cuando se iniciaron los trabajos de exploración de posibles rastros de hidrocarburos en Pepe Núñez,  hicimos un llamado a la mesura, sostuvimos que aún en el mejor de los casos, esto es el descubrimiento de gas o  petróleo en el lugar habría que esperar seguramente varios años para determinar fehacientemente todos los aspectos que determinan si la calidad y las condiciones en que  pudiera hallarse el combustible harían aconsejable su extracción.

Es que como suele suceder a poco que se obtienen resultados primarios y muy endebles, es factible que siga creciendo la euforia y se generen falsas expectativas.

Hoy al dar por finalizada la primera perforación que permitió obtener muestras de la composición del suelo a determinada profundidad, la expectativa se mantiene, pero lo destacable de esto es que esta zona tan alejada y distante de nuestra ciudad, aunque forma parte del departamento, ha sido beneficiada con otros servicios, entre ellos el de la energía eléctrica que apareja  la llegada a su vez de otros servicios al lugar.

Es lo bueno que ha tenido lo que se ha hecho allí. Una de las varias poblaciones escondidas y olvidadas de los gobiernos departamentales y a menudo también de los gobiernos locales, que va saliendo de su ostracismo, para incorporarse a la denominada “globalización”.

Pero mejor que esto aún sería que los nuevos servicios llegaran con el debido asesoramiento, con la educación que corresponde a los lugareños, para que se conserven los valores que felizmente aún perduran en muchos casos en las poblaciones del interior y se los alerte debidamente del riesgo de caer en las garras deintereses nefastos que terminarán con lo poco que queda de reserva moral en estas poblaciones.

Es imposible incorporar a las personas que viven en estos lugares apartados al mundo globalizado, sin el riesgo de caer en estas garras, al contrario, el riesgo es mayor aún debido a que la mayoría de estas personas recién descubrirán estos adelantos tecnológicos, pero esto no debe ser visto como la manzana prohibida, sino como aquella fruta que podemos tomar y disfrutar dentro de determinados límites y conociendo también el peligro que conlleva su mal uso.

Los beneficios son importantes y es esto lo mejor que puede sucederle a esos compatriotas, pero si no los asesoramos debidamente, si no les damos a través de la gente joven sobre todo, las herramientas para que no se dejen llevar a la vorágine propia del mundo “moderno”, pronto lamentaremos haberles hecho llegar las nuevas tecnologías.







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