- Diario El Pueblo - http://www.diarioelpueblo.com.uy -

Por el buen camino


La Unidad Nacional de Seguridad Vial (Unasev) informó ayer viernes que las espirometrías positivas en la Noche de la Nostalgia bajaron 66 por ciento.

Mediante un comunicado, la Unasev informó que los datos proporcionados por Policía Caminera arrojan que mientras que en el período comprendido entre 2006 y 2008 se registraron 6.5 % de espirometrías positivas, en el periodo 2009- 2011 el porcentaje fue de 2.2 %.

Por otra parte, la Unasev mencionó que el número de espirometrías realizadas en los operativos aumentó en un 115%.

El organismo resaltó que a su entender en Uruguay se viene registrando un importante cambio educativo y cultural en la percepción del riesgo de conducir alcoholizado». (Fuente: Espectador.com)

La precedente información es auspiciosa y nos hace pensar que no todo está perdido en cuanto a las posibilidades de evitar conductas de alto riesgo en las calles y rutas.

Si unimos a ello el hecho de que en nuestra ciudad no hubo que lamentar accidentes de gravedad (salvo uno), registrado en la madrugada del pasado 25, en el que al menos uno de los conductores habría dado positivo a la alcoholemia, creemos que se está en el buen camino.

Existe una polémica en referencia a si cabe la exigencia de cero alcohol en la sangre para todos los conductores de vehículos, o si se mantiene como hasta el momento una tolerancia mínima.

Aún cuando la posición de alcohol cero, puede considerarse extrema, es bueno reconocer que se ha avanzado mucho en el camino hacia una conducta prudente y sensata cuando se conduce un vehículo.

El alcohol al volante es la principal causa de los denominados «siniestros» (accidentes provocados por negligencia, irresponsabilidad o cualquier otra causa evitable), en nuestro país.

Salto no escapa a esta realidad,  las estadísticas dan cuenta de una extensa nómina de víctimas, en especial jóvenes y motonetistas, que han pagado con su vida la irresponsabilidad de conducir alcoholizados.

En algunos casos con mayor fortuna, han quedado con secuelas, pero conservan su vida.

De todas formas, es uno de los deberes más importantes que tenemos como comunidad, si queremos dejar de ser una de las naciones con más alto índice de accidentalidad por esta causa, en relación a nuestra población.

Esperemos que la conducta observada en esta «Noche de la Nostalgia» sea un indicio de un cambio cultural en este sentido.