Por Julio Ruperto Ramírez

Julio Ruperto Ramírez, un hombre que habría aportado datos y hasta un croquis sobre enterramientos clandestinos en los batallones 13 y 14 fue encontrado con la cara y el pecho destrozados, un brazo mutilado y una puñalada en el abdomen.
Según publicó el matutino La República, Ramírez, oriundo de Colonia, trabajaba en una explotación agropecuaria en la isla El Sauce, del río Uruguay, frente a la ciudad de Nueva Palmira.
Su cadáver fue arrojado al río. El feroz asesinato se habría producido entre el 12 y el 13 de Diciembre pasado y el cuerpo se habría encontrado alrededor del pasado martes 21 de diciembre, en aguas del río Uruguay.
Sin embargo, la Prefectura argentina, responsable del hallazgo, no permitió a los hermanos de Julio Ruperto Ramírez realizar el reconocimiento porque, según argumentaron, podría “impactarles demasiado”. De todas maneras, no habría dudas acerca de que Julio Ruperto Ramírez fue asesinado.
Según fuentes muy allegadas, la causa del homicidio sería el haber aportado información sobre enterramientos de desaparecidos en Uruguay, vinculados a los establecimientos militares en donde trabajó.
El juez de la causa está de feria hasta el próximo 15 de enero, fecha en la cual recién se podría realizar la autopsia del ex soldado uruguayo.
Ramírez habría aportado datos y hasta un croquis, que aún se conserva, sobre enterramientos de desaparecidos en la cancha de fútbol del Batallón 13, conocido como “El Infierno”, para los presos, o el “300 Carlos”, según la jerga militar.
Hacía pocos días, Ramírez se habría reunido con dos conocidos, uno de los cuales se ubica actualmente en la ciudad de Mercedes y fue citado para declarar sobre el caso de desaparecidos recientemente encontrados en el departamento de Soriano.
Ramírez también prestó servicios como soldado en el Batallón 14 de Toledo, donde hay pistas sobre la existencia de un cementerio clandestino de desaparecidos, llamado “Arlington” y donde próximamente se reanudarán las excavaciones para encontrar cuerpos de desaparecidos.
Según el antropólogo José López Mazz, hay evidencias de movimientos de tierras en el Batallón 14 de Toledo, que delatarían la existencia de la denominada “Operación Zanahoria”. Allí se hallaron restos óseos que están siendo analizados.
Aclarar la muerte de Ramírez y procesar a sus asesinos es un desafío que todos los uruguayos amantes de la democracia deberíamos de asumir.
¡Pobre de nosotros si permitimos que estos terribles hechos se sigan cometiendo impunemente!.
Alberto Rodríguez Díaz







El tiempo

Ediciones anteriores

septiembre 2018
L M X J V S D
« ago    
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930

  • Otras Noticias...