Por la senda de nuestros antepasados

Salto y Concordia tienen una historia en común, raíces históricas que nos deben enorgullecer tanto a los que vivimos de este lado del río como a los que lo hacen del otro lado.
Estas raíces felizmente se han mantenido en el tiempo y para demostrarlo basta con marcar lo que sucedió en ocasión de los cortes de puentes. Dos de los tres puentes existentes sobre el río Uruguay, fueron bloqueados por los manifestantes en esta ocasión, cortando el relacionamiento carretero entre ambos países.
Tras lograr el bloqueo del puente Paysandú – Colón y con el mismo propósito llegó a Concordia uno de los líderes del movimiento que mantenía bloqueado el puente frente a Fray Bentos. Sin embargo en Concordia la respuesta obtenida no fue la misma.
Tanto la institución comercial como las organizaciones de la población de la vecina ciudad se mostraron reacios a interrumpir, ilegalmente el pasaje  por el puente internacional.
Sin renunciar a los postulados ambientalistas, la comunidad de la vecina ciudad sólo aceptó realizar una difusión de estos postulados mediante la distribución de volantes y el corte durante algunos minutos en forma periódica.
En buen romance, jamás se cortó el puente en forma permanente. Haberlo hecho hubiera sido interrumpir una larga tradición de diálogo y de proyectos en común, de los cuales la construcción de la represa de Salto es el mejor monumento a esta hermandad.
Hoy los gobiernos locales de Salto y Concordia han logrado un acuerdo político para impulsar en forma conjunta la preservación de las costas del río, de uno y otro lado, solucionando los efectos de los vaivenes del nivel del río que provoca la represa.
Es el mejor camino. Presentarse ante los organismos internacionales en forma conjunta para tratar de obtener los recursos necesarios para las obras que se demanden, es una muestra precisamente de hermandad, de conjunción de intereses y seguramente una apuesta a la paz y hermandad entre los pueblos.
Por el bien de nuestros pueblos, es de desear que la iniciativa tenga éxito. Estaremos salvando la costa, como lo pregona el movimiento popular formado con este propósito, pero lo más importante, también profundizando el buen relacionamiento entre Salto y Concordia que ojalá no perdamos de vista nunca.

Salto y Concordia tienen una historia en común, raíces históricas que nos deben enorgullecer tanto a los que vivimos de este lado del río como a los que lo hacen del otro lado.

Estas raíces felizmente se han mantenido en el tiempo y para demostrarlo basta con marcar lo que sucedió en ocasión de los cortes de puentes. Dos de los tres puentes existentes sobre el río Uruguay, fueron bloqueados por los manifestantes en esta ocasión, cortando el relacionamiento carretero entre ambos países.

Tras lograr el bloqueo del puente Paysandú – Colón y con el mismo propósito llegó a Concordia uno de los líderes del movimiento que mantenía bloqueado el puente frente a Fray Bentos. Sin embargo en Concordia la respuesta obtenida no fue la misma.

Tanto la institución comercial como las organizaciones de la población de la vecina ciudad se mostraron reacios a interrumpir, ilegalmente el pasaje  por el puente internacional.

Sin renunciar a los postulados ambientalistas, la comunidad de la vecina ciudad sólo aceptó realizar una difusión de estos postulados mediante la distribución de volantes y el corte durante algunos minutos en forma periódica.

En buen romance, jamás se cortó el puente en forma permanente. Haberlo hecho hubiera sido interrumpir una larga tradición de diálogo y de proyectos en común, de los cuales la construcción de la represa de Salto es el mejor monumento a esta hermandad.

Hoy los gobiernos locales de Salto y Concordia han logrado un acuerdo político para impulsar en forma conjunta la preservación de las costas del río, de uno y otro lado, solucionando los efectos de los vaivenes del nivel del río que provoca la represa.

Es el mejor camino. Presentarse ante los organismos internacionales en forma conjunta para tratar de obtener los recursos necesarios para las obras que se demanden, es una muestra precisamente de hermandad, de conjunción de intereses y seguramente una apuesta a la paz y hermandad entre los pueblos.

Por el bien de nuestros pueblos, es de desear que la iniciativa tenga éxito. Estaremos salvando la costa, como lo pregona el movimiento popular formado con este propósito, pero lo más importante, también profundizando el buen relacionamiento entre Salto y Concordia que ojalá no perdamos de vista nunca.







Recepción de Avisos Clasificados