Por qué no más atribuciones a los militares

Cuando los legisladores aprobaron la Constitución de nuestro país, determinando que el hogar es un recinto inviolable y no se pueden hacer allanamientos luego de la caída del sol y antes que este reaparezca, desde luego que no podían saber la realidad de nuestros días, muy diferente a la que se vivía por entonces.
Desde luego que compartimos la preocupación de los uruguayos por el tema de la seguridad y entendemos que debe hallarse la forma de combatir el delito más “aceitadamente”.
Desde luego que sabemos que en muchos asentamientos y barrios “problemáticos”, se han practicado “conexiones” a veces rudimentarias para pasarse de una finca a otra y así poder burlar los intentos de captura puestos en práctica por la policía y la justicia. Sabemos también que es indiscutible que los delincuentes se han aprovechado de la prohibición constitucional de realizar allanamientos nocturnos. La cuestión es entonces determinar cómo y en que grado estamos ante la ineficiencia de las medidas vigentes y en qué grado juega la desidia, el “no te metás” o el “hacé la tuya” para volver estériles esas y otras medidas que se tomen. No hay por ejemplo, limitación alguna a dejar vigilancia en aquellos lugares donde se allanará horas después.La militarización del tema no es a nuestro criterio una buena salida. Esta película ya lo vimos y sin bien al principio puede haber mucha gente que estuviera de acuerdo o al menos no desapruebe lo que se intenta hacer dándole más atribuciones a los militares, la cuestión puede ser totalmente contraproducente.
En el pasado hubo excesos de todo tipo, pero lo más grave de quienes anularon todas las garantías ciudadanas, fue precisamente desconocer la Constitución de la República y hacer lo que entendieron debía hacerse.
Este es precisamente nuestro temor. No tenemos duda que al principio los militares aportarán a la represión del delito y obviamente que compartimos este alcance, pero nuestro gran temor radica en los excesos que pudieran cometerse.
Si no se establecen controles estrictos y obligatorios, mucho nos tememos que se vuelvan a repetir hechos del pasado a los que el pueblo uruguayo dijo “nunca más”.
Fuimos de los que apoyamos el denominado “voto verde” y la ciudadanía, mediante el voto opinó otra cosa y por lo tanto sostuvimos y sostenemos que se debe respetar la opinión popular expresada en las urnas.
Esto no significa que hayamos cambiado de opinión. Opinamos por entonces y seguimos opinando que todos los ciudadanos deben ser sometidos y juzgados de acuerdo a la ley. No aceptamos ni aceptaremos jamás atribuciones, otorgadas o asumidas valiéndose de la fuerza de las armas.
La Justicia es una sola y a ella debemos someternos todos.
Ni más ni menos.
A.R.D.