Prohibamos el uso del casco

Fuimos de los más acérrimos defensores del uso del casco protector por parte de los motonetistas, que resultaban y resultan las víctimas más frecuentes de los accidentes. Si bien la obligatoriedad de su uso no eliminó los accidentes, tenemos entendido que la gravedad de los mismos disminuyó notoriamente.
Tras una larga lucha se logró y nos sentimos orgullosos de haber contribuido a que el uso de dicho elemento sea obligatorio.
Pero pasados algunos años la realidad es otra. Si bien el casco sigue siendo un elemento primordial a la hora defender la integridad física de los motonetistas, también se ha vuelto un elemento frecuentemente usado por rapiñeros y otros delincuentes para esconder su identidad.
De allí que tras una larga meditación nos sumamos hace ya varios meses a quienes piden la eliminación y más aún, la prohibición del uso del casco por parte de los motonetistas.
Sabemos que esto no impedirá que la acción de los denominados “motochorros”, como tampoco lo lograrán medidas similares, pero lo que esperamos es que al menos, dificulte su accionar y disuada a algunos de ellos.
Tenemos muy claro que no es con este tipo de medidas parciales que lograremos bajar la cantidad ni la gravedad de los delitos, pero al menos puede ser el inicio de un camino. También planteamos y seguiremos insistiendo en endurecer las penas para quienes se pasean portando armas de fuego no autorizadas, cuando no robadas, y “zafan” de la Justicia con facilidad, a lo sumo tras pocos meses en prisión, usando diferentes argucias.
La seguridad, uno de los temas más preocupantes en el país, es compleja. Probablemente los mayores delincuentes, no sean visibles a simple vista. Mientras la población se queja de las “bocas de venta”, debido a la delincuencia que fomenta en su entorno, hay toneladas de cocaína que ingresan libremente a nuestro país y hasta el momento no se sabe “cómo” ni por dónde lo hace.
La prohibición del casco para los motonetistas puede ser considerada una medida que no incide, que “no mueve la aguja”, como se gusta en decir actualmente, pero es al menos un indicio de que remamos para el mismo lado.
En contrapartida a quienes esto sostienen les preguntaríamos ¿Cuántos delitos cometidos por motonetistas de casco en nuestra ciudad han sido aclarados?
Prohibir el uso de estos elementos no solucionará la situación, pero al menos dar un mensaje claro y contundente a quien o quienes acostumbran a vivir del delito.
A.R.D.