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Que esta vez tenga mayor éxito

El 25 de agosto de 1982, se inauguró oficialmente el sistema ferroviario que unía a las ciudades de Salto (Uruguay) y Concordia (Argentina), a través del puente de Salto Grande.

Pocos días después se puso en vigencia el servicio habitual de pasajeros entre ambas ciudades y se informaba que mediante combinaciones era posible viajar desde entonces de Salto a Asunción del Paraguay por ferrocarril.

Sin embargo aquel servicio inaugurado con mucha pompa por las dictaduras  militares de ambos países, que por entonces encabezaban el Gral. Gregorio Alvarez en el Uruguay y Bignone en Argentina, tuvo una vida efímera.

Sólo duró algunos meses, porque cayó en desuso. La conexión vial por carretera a través del puente internacional que corona la represa, captó todo el movimiento de pasajeros entre ambas ciudades y luego de varias semanas de traslado prácticamente vacío, los trenes de pasajeros dejaron de correr.

El servicio desde entonces se limitó al transporte de cargas e incluso con el tiempo también este rubro se vio muy desmejorada y apenas si subsiste hoy.

Suponemos que ahora existirán planes y otra realidad, debidamente analizada para que  se proceda a reinstalar el servicio.

Sin lugar a dudas que el transporte ferroviario, sobre todo el de cargas resulta muy importante, no sólo por  el abatimiento de costos, sino por la menor contaminación que supone y en particular porque no tiene el enorme costo de la construcción y mantenimiento de carreteras.

Por otra parte de existir trenes debidamente acondicionados, existen otras posibilidades, como la explotación del turismo, que siempre tiene buenas posibilidades cuando procede de grandes urbes, como puede ser Buenos Aires.

Viajar sin la tensión que supone el transporte terrestre es hoy día un gran atractivo.

De allí que más allá de las interrogantes que se anotan, existe una expectativa cierta y en alguna medida esperanzadora, para que una explotación diferente a la intentada treinta años atrás, permita poner debidamente en funcionamiento y mantener exitosamente el servicio que se está reflotando.