Que la prioridad la tengan los más necesitados

Más allá de toda posición ideológica y en el entendido que es muy buena demostración democrática, creemos muy importante abrirle una carta de crédito al nuevo gobierno que regirá los destinos del país desde hoy.
Antes que nada reafirmamos nuestras ideas democráticas y diferentes a lo que piensan los partidos que integran la denominada coalición multicolor que asume el poder.
Pero no por eso le deseamos que le vaya mal porque más allá de todo lo que se afirma reiteradamente nuestro deseo es que realmente le vaya bien. No nos consideramos dueños de la verdad y admitimos la posibilidad de equivocarnos, aunque en tanto no nos demuestren esto, seguimos pensando de la misma manera.
No deseamos que le vaya mal al nuevo gobierno, pero nos tememos que así sea por la sencilla razón de que consideramos que algunas de las valoraciones que fundamentan sus posiciones son equivocadas, superficiales o sencillamente erróneas.
De todas formas, es un gran día para la democracia uruguaya que tanto nos enorgullece.
Equivocadamente o no, la mayoría del pueblo uruguayo ha depositado su confianza en la propuesta que se hará cargo del gobierno. Para demostrar algunas cosas diferentes a las que se han hecho hasta ahora, el nuevo gobierno dispone de cinco años.
Solo deseamos y esperamos que la honestidad y el bien común de los uruguayos más necesitados tenga prioridad sobre todos los demás intereses, porque lo mandata la Constitución y la República y de ello depende el éxito o no de un gobierno.
Quienes sólo piensan en un cargo, en un sueldo o un puesto de poder para enriquecerse o hacerse de más bienes económicos, que se mantengan lejos, porque seremos los primeros en denunciarlos.
No pensamos en armonía con el gobierno que asume, pero entendemos que por el bien de nuestra democracia y por el Uruguay todo, están en su derecho de festejar y de considerar que es un día de fiesta.
Demostrarlo luego es otra cosa. Esperemos que lo hagan por el bien de los uruguayos, del Uruguay y del sistema democrático que jamás nos cansaremos de defender.
Alberto Rodríguez Díaz.