- Diario El Pueblo - http://www.diarioelpueblo.com.uy -

Resurge un mal temible

La Hidatidosis es una de las enfermedades trasmitidas por animales al ser humano (zoonosis), que tiene mayor peligrosidad en la región.
La labor tesonera y encomiable llevada adelante por la Comisión Honoraria de Lucha Contra la Hidatidosis, que orientaba con gran acierto el Dr. Roberto Nicola Firpo logró hacer retroceder la incidencia del quiste hidático en el país a niveles muy lejos de lo que llegó a tener décadas atrás.
Muchos salteños aún recordarán la incisiva campaña de Lucha Contra la Hidatidosis que a diario insistía en la necesidad de no dar achuras crudas a los canes.
Esta campaña tuvo un fuerte respaldo popular al punto que prácticamente se eliminó el hábito de alimentar a los perros con achuras y sobre todo a nivel de las zonas rurales donde era práctica habitual darles a los perros las achuras del animal que se carneaba, en el mismo momento de la carneada.
Pero lejos de desaparecer la enfermedad se mantuvo latente, no sólo en algunos perros, callejeros y otros de dueños desaprensivos que no han reparado en desoir los consejos sanitarios, sino en las personas que ya se hallaban afectados con la tenia equinococcus, causante del temible quiste hidático.
Por estos días, al encontrar otras posibilidades para su proliferación, el mal ha recrudecido. En algunas zonas del país con mayor virulencia que en otros, a pesar de que la comisión de Zoonosis ha llevado adelante y sigue haciéndolo, una política tesonera de castración de animales para controlar la población de canes.
Salto es uno de los lugares con mayor índice de perros por habitante y el “mejor amigo del hombre”, si lo descuidamos también puede transformarse en el peor enemigo.
Varias enfermedades son trasmitidas por los canes, la Hidatidosis es una de ellas, pero también lo es la Leptospirosis y algunas más temibles aún que se hallan en la región o próximo a ella, en algunos casos en forma endémica.
Salto tiene una materia pendiente en cuanto a la fiscalización de la Ley que establece disposiciones muy concretas para la tenencia de mascotas.
Una de estas disposiciones tiene que ver precisamente con todas las exigencias sanitarias.
En vista de la situación sanitaria que contiene algunos signos de alerta, sería oportuno proceder a instrumentar debidamente las exigencias que mencionamos, aunque es sabido que tiene poca chance de hacerse efectiva, dada la notoria “impopularidad” que supone.
Es de esperar que la responsabilidad social se imponga por encima de lo populachero en este sentido.