Seguro obligatorio: informarse para cumplir

La entrada en vigencia del Seguro Obligatorio para Automotores (SOA)  aparentemente no ha significado mayores cambios en relación al tránsito vehicular y en especial a los conductores de motos, autos, camiones y otros vehículos que circulan en rutas y calles nacionales.
Por el momento lo que está en discusión es la fiscalización de la ley, o sea quien la hará cumplir. Pero hay que tener claro que esto, significa que si se planteara una circunstancia en que un conductor lesionara a otra persona, sin tener el SOA, puede ser acusado y responsabilizado de los daños, tal como lo prevé la ley vigente.
Esta es una diferencia muy importante en referencia a otras disposiciones, también obligatorias, como el uso del casco para motonetistas o del cinturón de seguridad para las personas que viajan en automotores. Mientras que en estos casos, la sanción se agota en la multa, en el caso del SOA, el no cumplimiento puede ahora acarrear consecuencias económicas muy importantes para el infractor, en caso de ser causante de lesiones a otras personas.
La reglamentación de la ley –que también ya se ha hecho –establece además que los vehículos que transiten, sin estar asegurados podrán ser multados por un monto equivalente al costo del seguro.
Se establece además que el Ministerio del Interior podrá confiscar los vehículos no asegurados, mediante su secuestro y haciendo uso de un servicio de guinchado, de acuerdo a los artículos 15 y 16 del decreto reglamentario.
Si bien los inspectores de tránsito podrán multar, sólo los efectivos del Ministerio del Interior, o sea, la Policía podrá retener el vehículo.
Como todo en el Uruguay, apenas sancionada una ley, aparecen las críticas, las discrepancias y los desacuerdos. Entre los argumentos que hemos escuchado por estos días para “cuestionar” las últimas disposiciones referentes a los motonetistas, se reitera que “aprueban todo junto”. Ahora además de comprar un casco caro (el costo de un casco reglamentario oscilaría en los 60 dólares), hay que hacer frente al seguro.
Personalmente entendemos que el argumento relativo al casco, cae de maduro que es inevitable y a lo sumo podrán buscarse fórmulas para facilitar la adquisición, pero ésta debe hacerse si o si. El casco obligatorio, si no se exige que sea el adecuado, es una farsa, daría lo mismo usarlo o no.
En cuanto al seguro, creemos que el costo y las disposiciones generales que se han adoptado, son más que razonables. Los ciclomotores, de 50 c.c. o menos no pagan y las demás motos pagan una suma muy razonable.
Es en definitiva una medida imprescindible y un mínimo de responsabilidad social nos debe llevar a su cumplimiento.