Si se lo hace correctamente nadie debe sentirse agredido

Nadie que no tenga nada que esconder puede sentirse agredido si la Policía le pide correctamente que presente documentación personal.
Hacemos la aclaración para reiterar que estamos de acuerdo con la medida, siempre y cuando se lo haga correctamente, sin patotear, sin agredir y sin insultar.
Por estos días se ha planteado una fuerte polémica por este tema y sobre ello nos interesa dejar muy claro que las numerosas denuncias que han sido planteadas ante Derechos Humanos y ante otros organismos. Deben ser investigadas minuciosamente.
No debemos ignorar que existe la posibilidad de manejo del tema según intereses políticos, pero también cabe la posibilidad de que haya gente que confunda mayor respaldo, mayores atribuciones, que por otra parte siempre tuvieron, nada más que como nadie los fiscalizaba debidamente se omitían, con los abusos, las arbitrariedades y los excesos.
Nada tenemos contra la solicitud de la Cédula de Identidad, siempre y cuando se lo haga correctamente. Si nos opondremos y denunciaremos siempre, los abusos, los excesos, vengan de donde vengan.
Así como entendemos que durante la dictadura hubo excesos y abusos, algunos terminaron en asesinatos. Lo que hoy se denuncia, menos grave, pero igualmente fuera de lugar. El gobierno que lo impuso y en especial el Ministro que lo ha reclamado permanentemente, tiene la responsabilidad de investigar, informar y responsabilizar a quienes tienen la potestad de llevar la medida a la práctica.
Que la delincuencia respete y tema a la Policía y a la ley es lo correcto, corresponde y entendemos que es lo que cabe. Que quien tema a la Policía sea la población trabajadora o estudiante que nunca delinquió configura un abuso.
Ojo que como sucede en muchos casos, quienes pretenden lograr el levantamiento de la medida puede cometer abusos y excesos, precisamente para desprestigiarlas y tratar de abatirlas.
Para entendernos, nada tenemos en contra del pedido de documentación, siempre y cuando se lo haga correctamente. No nos sentiremos agredidos por ello, pero esperamos que los abusos y excesos sean incluso denunciados por los compañeros de quien o quienes los cometen.
Omitirlos, creyendo que con ello se está protegiendo a un compañero de tareas es equivocado, porque se está protegiendo o contribuyendo con un abusador que mal utiliza la potestad que le han obligado a llevar a la práctica.
¡Que conste!
A.R.D.