Siguen siendo medidas parciales

El intento de responsabilizar a los padres de menores de edad que cometen delitos (aunque tratándose de menores la Justicia no les denomina así), resulta interesante, pero a nuestro entender, sigue siendo una visión parcial de este tema.

No se trata de un tema sólo de parlamentarios, sólo de quienes hacen las leyes, ni siquiera sólo de los abogados o de la Justicia. Tampoco es un tema exclusivo de la Policía, Este es  un tema que requiere de un análisis multidisciplinario y de un enfoque global, porque mucho nos tememos que cada caso puede ser diferente, como diferentes son las personas que hay detrás.

Cuando se generaliza y se estigmatiza, estamos cayendo en errores que probablemente sean más graves que lo que se quiere subsanar.

Esta medida, que puede ser positiva, debería de ajustarse muy bien, debería de limitarse a determinado padres, de menores de corta edad en la que se supone que la influencia de los padres es aún factible.

Pero de todas formas, nunca será más que una ayuda, una herramienta que puede contribuir a mejorar la situación, a rescatar a algunos de los menores que inician la senda del delito, porque no tienen otra, o prevenir que esto se afirme.

De ninguna manera podemos creer que esta medida vaya a significar una salida o solución para el tema, porque este es mucho más profundo.

Se habla de sancionar a estos padres con tareas comunitarias y salvo en algún caso muy puntual, no nos convence.

En primer lugar, porque la situación real y concreta indica que la influencia de los padres sobre los adolescentes, es ya muy relativa.

Si los menores no fueron criados y atendidos debidamente desde la más temprana edad, es poco o nada lo que se puede hacer a esta altura.

Sancionar a los padres significa en alguna medida cobrarles una cuenta con atraso, pero poco o nada aportará al futuro.

El proyecto de referencia tiene en cambio un punto a nuestro criterio acertado, es la exigencia de la puesta en funcionamiento del  Instituto Nacional de Rehabilitación del Menor Infractor. El objetivo es muy claro: rehabilitar, educar y socializar al menor infractor, para su mejor adaptación a la comunidad, como forma de revertir un proceso por el cual el índice de reincidencia delictiva es muy alto, superando incluso el 70 %.

Hubo acuerdo además en castigar la tentativa y la complicidad en el Delito de Hurto, dado el aumento en el número de acciones delictivas vinculadas al hurto y la rapiña. De hecho en pocos días más estará pronta la normativa que castigará en el Hurto a todos quienes participen como autores, co-autores y cómplices.

Son medida que van en buena dirección, pero de todas formas, entendemos que de poco servirán, porque siguen siendo parciales.