Soberanía regional

El largo conflicto existente entre Uruguay y Argentina por la instalación de las plantas de celulosa ha tenido un episodio reciente, tras la autorización de Uruguay a que la planta de UPM ampliara su producción anual.
Este hecho causó nuevo malestar en Argentina que entendió que nuestro país debía consultar a Argentina para una autorización en este sentido.
En esta ocasión Argentina amenazó con recurrir nuevamente al Tribunal de La Haya para definir este tema, dado que entendía que Uruguay esta violando lo aconsejado por el tribunal internacional.
Luego de eso se tensaron nuevamente la relaciones con el vecino país y cayeron nuevamente en un distanciamineto que aparejó complicaciones y dificultades para dos de los pioneros de la integración regional, que de esta forma aparece más desintegrada que nunca.
Pasados varios meses de esto, hoy los presidentes de ambos países han vuelto a encontrarse y las cosas parecen lentamente encarrillarse por el camino más acertado, que no es otro que el del diálogo respetuoso, de la concertación, del análisis despojado de  todo apasionamiento para conseguir los mejores frutos para ambos países del Plata.
Argentina admitió que por el momento dejará de lado la posibilidad de recurrir nuevamente al Tribunal de La haya, medida que es altamente costosa para quien recurre a este tribunal, tanto es así que Uruguay debió pagar varios millones de dólares en profesionales por su concurrencia anterior por el mismo tema, lo mismo que Argentina.
Pero en el fondo, llegar a estas instancias significa poco y nada. En primer lugar, porque difícilmente el Tribunal decide fríamente en base a la justicia de los reclamos y generalmente lo que hace es elegir el camino del medio, es decir pronunciarse con decisiones “salomónicas”, es decir sin ganadores ni perdedores.
La única ventaja, que no es menor por supuesto, es que se documenta fehacientemente un fallo ajustado al derecho internacional que por lo general todas las naciones aceptan y cumplen, evitándose conflictos bélicos.
Ahora bien ¿es necesario seguir invirtiendo tanto dinero en este tipo de acciones? ¿Las naciones sobre todo en desarrollo, como las de Sud América no son capaces de arreglar estas situaciones de por sí, sin tener que llegar a costear esta millonaria corte?.
El compromiso asumido por la CELAC (Comunidad de Estados Latino Americanos y Caribeños ) en la última reunión, de definir por la vía pacífica y el diálogo los conflictos regionales, es un indicio de madurez y de sensatez. Es un acto de soberanía regional, que como tal debe ser valorado, porque de otro forma seguirán exprimiendo millones de dólares a los pueblos para costear estas instancias.
n

El largo conflicto existente entre Uruguay y Argentina por la instalación de las plantas de celulosa ha tenido un episodio reciente, tras la autorización de Uruguay a que la planta de UPM ampliara su producción anual.

Este hecho causó nuevo malestar en Argentina que entendió que nuestro país debía consultar a Argentina para una autorización en este sentido.

En esta ocasión Argentina amenazó con recurrir nuevamente al Tribunal de La Haya para definir este tema, dado que entendía que Uruguay esta violando lo aconsejado por el tribunal internacional.

Luego de eso se tensaron nuevamente la relaciones con el vecino país y cayeron nuevamente en un distanciamineto que aparejó complicaciones y dificultades para dos de los pioneros de la integración regional, que de esta forma aparece más desintegrada que nunca.

Pasados varios meses de esto, hoy los presidentes de ambos países han vuelto a encontrarse y las cosas parecen lentamente encarrillarse por el camino más acertado, que no es otro que el del diálogo respetuoso, de la concertación, del análisis despojado de  todo apasionamiento para conseguir los mejores frutos para ambos países del Plata.

Argentina admitió que por el momento dejará de lado la posibilidad de recurrir nuevamente al Tribunal de La haya, medida que es altamente costosa para quien recurre a este tribunal, tanto es así que Uruguay debió pagar varios millones de dólares en profesionales por su concurrencia anterior por el mismo tema, lo mismo que Argentina.

Pero en el fondo, llegar a estas instancias significa poco y nada. En primer lugar, porque difícilmente el Tribunal decide fríamente en base a la justicia de los reclamos y generalmente lo que hace es elegir el camino del medio, es decir pronunciarse con decisiones “salomónicas”, es decir sin ganadores ni perdedores.

La única ventaja, que no es menor por supuesto, es que se documenta fehacientemente un fallo ajustado al derecho internacional que por lo general todas las naciones aceptan y cumplen, evitándose conflictos bélicos.

Ahora bien ¿es necesario seguir invirtiendo tanto dinero en este tipo de acciones? ¿Las naciones sobre todo en desarrollo, como las de Sud América no son capaces de arreglar estas situaciones de por sí, sin tener que llegar a costear esta millonaria corte?.

El compromiso asumido por la CELAC (Comunidad de Estados Latino Americanos y Caribeños ) en la última reunión, de definir por la vía pacífica y el diálogo los conflictos regionales, es un indicio de madurez y de sensatez. Es un acto de soberanía regional, que como tal debe ser valorado, porque de otro forma seguirán exprimiendo millones de dólares a los pueblos para costear estas instancias.







El tiempo

Ediciones anteriores

noviembre 2018
L M X J V S D
« oct    
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930  

  • Otras Noticias...