Trabajar rápido y con inteligencia

Los crímenes son crímenes, asesinatos y si encima las víctimas son inocentes, son más aberrantes aún.
En estos momentos de bronca y tristeza lo que quedó claro es que este atentado ha sido en contra de todo uruguayo bien nacido. Pero ha sido un domingo negro, con siete víctimas, seis de ellas totalmente inocentes.
Porque no sólo ha sido el crimen de los tres jóvenes marinos, sino también el de un referí que se resistió a que le robaran su automóvil y fue asesinado en la puerta de su casa. Esto sin olvidar la acción demencial de un padre que luego de matar a sus dos hijos pequeños, el varón de 10 años y la niña de 8, se suicidó en Rocha.
Para nosotros no existe argumento capaz de justificar estos crímenes, aún así entendemos que debe esperarse y nos resultan muy atinadas las declaraciones de la fiscal del caso de los tres marinos asesinados, quien dijo que la Justicia necesita tiempo y espacio para investigar en profundidad el hecho.
Como periodistas siempre hemos entendido que en estos casos se ven los que realmente merecen llamarse periodistas y los que no son más que simple “comunicadores” de lo que otros han investigado.
En primer lugar porque es necesario demostrar que se pretende llegar al fondo de los asuntos. Esto es ir más allá de la verdad oficial, que suele ser manejada para ocultar algunos intereses o manipularlos, escondiendo aspectos importantes de una investigación.
Lo segundo es mostrarse dispuesto a trabajar a fondo y a tomar posición clara y contundente contra los deshonestos.
“Se investiga” o “Estamos trabajando”, son términos que generalmente escuchamos en estas ocasiones y resultan entendibles, cuando no se exageran y sirven para ocultar lo que se está haciendo o más grave aún, para ocultar lo que no se quiere que se sepa.
En estas ocasiones es importante saber ¿que se ha hecho? ¿quien lo ha hecho? Y ¿por qué?.
Respuestas que generalmente demoran, llegan a destiempo o no llegan nunca. Hay que entender que en esto se está de un lado o del otro. No hay lugar para medias tintas y si bien pretendemos ser de los más exigentes, tampoco aceptaremos que se cometan arbitrariedades de tipo alguno. Que quede claro, aquí hay que trabajar rápido y bien, es decir inteligentemente para llegar a la aclaración plena de los hechos y el castigo correspondiente a sus autores que es lo que todos queremos.

A.R.D.