Un homenaje desacertado

Fuerte polémica se ha desatado a raíz del homenaje que realizara el PIT- CNT al presidente de la República en ejercicio, Tabaré Vázquez. Sin pretender involucrarnos en esta polémica, creemos oportuno dar a conocer nuestra opinión al respecto.
Lo primero a establecer es que en lo personal no estamos de acuerdo. No nos parece acertado realizar una distinción por parte de un sindicato, de una institución representativa de los obreros del país, innegablemente identificada con la izquierda del país, a un presidente que debe representar a toda la población uruguaya, más allá de sus ideas y de su color político.
Es la misma posición que esperamos expresar y defender si el homenajeado fuera de cualquier otro partido o ideología. Sencillamente no cabe el homenaje estando en ejercicio del cargo.
No somos ingenuos. Sabemos que nadie como un presidente de izquierda puede armonizar con el reclamo de derechos de los obreros. No podemos desconocer que durante la presidencia de Vázquez los obreros vinculados al PIT CNT y todos los que existen en el país lograron conquistas importantes, las ocho horas para los trabajadores del campo, el pago de salario vacacional y licencia para los mismos y ni que hablar todo lo que han logrado las trabajadoras domésticas.
Ni que hablar que todavía es poco, que estamos lejos de lograr equidad, de desterrar el trabajo esclavizante, pero se han dado grandes pasos hacia esta conquista.
Es probable que se haya errado al realizar este homenaje, pero no se puede desconocer las posiciones que se han mantenido a lo largo de estos años. Es más las estadísticas indican que en toda Latino América nadie ha realizado más medidas en reclamo de sus derechos ante un gobierno nacional que el PIT-CNT en el Uruguay.
Tampoco es posible olvidar que Vázquez tuvo posiciones antagónicas con el PIT.CNT en algunos casos, como en referencia al aborto, en que el presidente de la República vetó lo decidido por el Parlamento y apoyado por el PIT- CNT.
De todas formas, consideramos que hacer este reconocimiento durante el mandato de Vázquez es casi mojarle la oreja a quienes pensamos diferente sobre este tema y ello no es lo mejor. No nos parece acertado incluso decidir hacerlo aún a sabiendas que varios sindicatos no lo consideran oportuno. Respetar la mayoría puede ser democrático, pero es al menos muy antipático.
No por ello dejamos de reconocer los argumentos esgrimidos y para nosotros valederos, pero hay una cuestión de forma y diríamos de oportunidad, que opacan e invalidan – para nosotros – lo demás.
A.R.D.