Un intento excelente

Resulta difícil encontrarse con un salteño que no conozca y haya disfrutado del río Uruguay en el punto emblemático que son las cascadas de Salto Chico.

El particular murmullo de la caída del agua y el pasaje de las aguas, en un punto en que los visitantes se pueden introducir en el río, sobre todo al amanecer y en las últimas horas de la tarde, es un placer particular que no se puede describir fehacientemente si no se lo ha disfrutado.

También allí se dan cita a determinadas horas del día los pescadores del Dorado, dado que también “el tigre del río”, gusta de cazar y alimentarse en este lugar de los pequeños peces que saltan contra la escollera rocosa.

En este punto, donde según la historia el caudillo José Artigas cruzó el río hacia Argentina, seguido de su pueblo, existe una piscina natural que convoca a disfrutar de  las aguas del río, pero en realidad constituye una trampa mortal que se ha llevado numerosas vidas salteñas, sobre todo de jóvenes.

Dicen conocedores del río que la trampa consiste en el hecho de que las rocas del lugar tienen concavidades y la fuerza del agua no permite salir de esta trampa a quien cae en ellas.

El intento que ha iniciado por estas horas la Intendencia de Salto, tratando de aprovechar la pronunciada bajante del río para  rellenar al máximo posible el lugar, cambiando las condiciones del piso, es un intento excelente e inteligente para darle a este magnífico lugar las condiciones necesarias que lo transformen en un lugar seguro y disfrutable.

Es de esperar que las condiciones del tiempo permitan hacer la tarea que ha iniciado la  Intendencia que merece tener el mejor de los éxito porque será disfrutable por parte de todos los salteños, en una ciudad en la que precisamente si algo le falta son playas de río o lugares adecuados para disfrutar en el verano.

El proyecto muestra que cuando existen suficientes conocimientos y capacidad técnica, además de los recursos correspondientes, se pueden transformar algunas dificultades, como es el inusual estiaje del río en estos momentos, para realizar obras que resultan imposibles de hacer en otros momentos. 14 6 12 028

Significa aprovechar las posibilidades que nos ofrece la naturaleza, que no siempre son las mismas, en el momento oportuno y adecuado para transformarla y disfrutar plenamente de ella.

Seguramente existen riesgos de imponderables que podrían frustrar el esfuerzo, pero el intento bien merece el  máximo apoyo.

Por el bien de Salto y de los salteños que menos posibilidades tienen de combatir el calor veraniego en nuestra ciudad, deseamos que el éxito corone este proyecto.