Un legítimo orgullo para la región

Participar y ser testigos de la celebración del centenario de un centro de estudios  e investigación como la Estación Experimental de San Antonio, es un legítimo orgullo no sólo para Salto, sino para la región toda. En este sentido se impone el reconocimiento a los pioneros de la Universidad de la República, los que hace cien años hicieron la debida lectura de los tiempos y vieron la necesidad de contar con una dependencia de la Facultad de Agronomía en Salto, dedicada especialmente a la problemática de la zona y la región.
Quienes hoy se hallan al frente de la Estación San Antonio, tienen claro que existe un desafío muy puntual en momentos en que el mundo demanda mas y mejores alimentos y el país en particular está llamado a un mejor aprovechamiento de la materia prima, «commoditis» o alimentos que produce.
La Estación de San Antonio, como parte de la Facultad de Agronomía cumple un rol muy importante, pero éste deberá ser extendido y mejorado. Existen instituciones que ofrecen su apoyo a la tarea de investigación que allí se cumple, como la Sociedad de Criadores Hereford y otras.
Producir no sólo el máximo que se pueda, sino hacerlo responsablemente, esto es cuidando y preservando debidamente los recursos naturales que nos proporcionó la naturaleza y agregarle el máximo tratamiento industrial que se pueda, en el país, debe ser una meta a seguir.
La zona Norte del Uruguay tiene sus particularidades. Esto es, ventajas y desventajas propias de suelo, agua y otros aspectos con que nos privilegió la naturaleza a quienes hemos nacido o vivimos en esta parte del país.
Seguramente que el Sur nos lleva ventajas en ese sentido. Las costas oceánicas y las del Río de la Plata, con sus enormes posibilidades en materia de captación del turismo internacional, el acceso al puerto, la cercanía con grandes urbes como Montevideo y Buenos Aires mismo, significan grandes ventajas que seguramente tendrán relevancia en el futuro del país.
Pero el Norte también tiene buenas posibilidades en materia de producción de carne, lana y hortifruticultura sobre todo, sin descartar las posibilidades de producción de la agricultura, la apicultura y similares.
El camino de la investigación y la extensión seguramente es imprescindible para maximizar estas posibilidades y en él la Estación de San Antonio está llamada a cumplir un rol esencial.

Participar y ser testigos de la celebración del centenario de un centro de estudios  e investigación como la Estación Experimental de San Antonio, es un legítimo orgullo no sólo para Salto, sino para la región toda. En este sentido se impone el reconocimiento a los pioneros de la Universidad de la República, los que hace cien años hicieron la debida lectura de los tiempos y vieron la necesidad de contar con una dependencia de la Facultad de Agronomía en Salto, dedicada especialmente a la problemática de la zona y la región.

Quienes hoy se hallan al frente de la Estación San Antonio, tienen claro que existe un desafío muy puntual en momentos en que el mundo demanda mas y mejores alimentos y el país en particular está llamado a un mejor aprovechamiento de la materia prima, «commoditis» o alimentos que produce.

La Estación de San Antonio, como parte de la Facultad de Agronomía cumple un rol muy importante, pero éste deberá ser extendido y mejorado. Existen instituciones que ofrecen su apoyo a la tarea de investigación que allí se cumple, como la Sociedad de Criadores Hereford y otras.

Producir no sólo el máximo que se pueda, sino hacerlo responsablemente, esto es cuidando y preservando debidamente los recursos naturales que nos proporcionó la naturaleza y agregarle el máximo tratamiento industrial que se pueda, en el país, debe ser una meta a seguir.

La zona Norte del Uruguay tiene sus particularidades. Esto es, ventajas y desventajas propias de suelo, agua y otros aspectos con que nos privilegió la naturaleza a quienes hemos nacido o vivimos en esta parte del país.

Seguramente que el Sur nos lleva ventajas en ese sentido. Las costas oceánicas y las del Río de la Plata, con sus enormes posibilidades en materia de captación del turismo internacional, el acceso al puerto, la cercanía con grandes urbes como Montevideo y Buenos Aires mismo, significan grandes ventajas que seguramente tendrán relevancia en el futuro del país.

Pero el Norte también tiene buenas posibilidades en materia de producción de carne, lana y hortifruticultura sobre todo, sin descartar las posibilidades de producción de la agricultura, la apicultura y similares.

El camino de la investigación y la extensión seguramente es imprescindible para maximizar estas posibilidades y en él la Estación de San Antonio está llamada a cumplir un rol esencial.