Un silencio más que apropiado

El oficialismo y la oposición acordaron no debatir la renuncia del ex vicepresidente Raúl Sendic.
Pudo haber sido una sección maratónica, con discursos acusadores, discursos defensivos, pudo haber sido interminable, con interminables horas de exposiciones,pero primó la cordura, el entendimiento, que no es poco en este momento que vive el Uruguay. Fueron muchos días de enfrentamientos políticos, y el país debe seguir su marcha.
Todos los parlamentarios conocían que los motivos de la renuncia no encajaban en el término “ por motivos personales”, pero también existe una investigación, la que determinará las responsabilidades pertinentes.
Es destacable la postura de la oposición quien podría con absoluto derecho exponer su punto de vista, podría haber sido una buena oportunidad, aprovechada para cuestionar al propio gobierno, primó la voluntad del consenso.
El oficialismo también hizo lo suyo, solicitó a la oposición que no expusiera las críticas en ese momento, siendo un claro ejemplo, que los destinos de las naciones se construyen entre todos los partidos.
La sección duró apenas un minuto, las 123 manos de senadores y diputados en forma unánime se levantaror aprobando por absoluta mayoría la renuncia y posterior nombramiento de la nueva vicepresidente.
Sin duda se daba vuelta la página, pero no dando lugar al olvido.