Una “guerra” con rehenes

Lo más lamentable en materia de consecuencias de la denominada “guerra de las patentes”, entre las intendencias de todo el país sería precisamente que se produjera una suerte de “rehenes” de esta situación.
Esto, es precisamente lo que vemos de la situación surgida en las últimas horas.
El Intendente de Colonia, expresó que todo aquel que tenga vehículo empadronado en el mencionado departamento y plantee su voluntad de reempadronar en otro departamento, “deberá pagar el total de la patente 2010 y al contado”.
Esto es lo lamentable. Tal como lo preveíamos, el contribuyente, que quizás cometió el error de empadronar en aquel departamento por motivos económicos, por comodidad, facilidad o cualquier otro motivo, nunca soñó que podría llegar a ser víctima de una situación así.
En este tema nos hemos pronunciado con frecuencia y mucha claridad. Por un tema de justicia social, entendemos que lo que corresponde es que se pague la patente en el departamento donde se usan cotidianamente todos los servicios dispuestos para la circulación vehicular. Esto es, carreteras, calles, sistemas de semáforos y otros.
En contrapartida, cada intendencia debe tener la sensibilidad correspondiente como para no “lucrar” exageradamente a través de este impuesto, si bien compartiendo el concepto de que pague más, el que tiene más, creemos que los coches modernos, 0 km o muy cercanos a éstos en el tiempo, son los que deben pagar una patente más cara, como de hecho lo hacen.
El tema está en saber establecer un criterio razonable. Es la misma coyuntura que se plantea en relación a los polémicos topes del Impuesto a la Renta a las Personas Físicas (IRPF), los límites es la cuestión, más allá de la existencia del impuesto en sí.
En el fondo, es ese también un tema cultural. Un tema que tiene que ver con la prioridad a lo económico, relegando o desconociendo por completo la responsabilidad social.
También tiene que ver con  los criterios que ponen en práctica algunos gobernantes, partidarios de calcular cuanto dinero necesitan para cubrir su presupuesto, sin prestar demasiada atención a las posibilidades del contribuyente y a la gestión administrativa en si.
El ya “famoso” tema de las patentes es una materia pendiente para todos los uruguayos. ¡Por favor!. Encontremos la forma de una buena vez de llegar a la mejor solución posible, pero no sigamos dando una imagen lamentable ante el mundo, en este sentido.
Un país tan chiquito, con tan poca gente y tan problematizado no da otra imagen que no sea de poca cultura, de escaso nivel de responsabilidad comunitaria.