Una afirmación que no cabe

El ex comandante en jefe del ejército nacional y actual pre candidato a la presidencia de la República, Gral. Guido Manini Ríos expresó “ me duele también la forma “canallesca” en que se destituyó al ex Ministro de Defensa, Jorge Menéndez, aunque Manini Ríos no lo mencionó.
En el acto de lanzamiento de su candidatura, por el flamante partido “Cabildo Abierto” ante una pléyade de seguidores, Manini Ríos expresó: “me duele muchísimo la forma canallesca en la cual fue cesado el ministro de defensa nacional que está gravemente enfermo. El señor presidente firmó la homologación sin haber leído el expediente. Eso es grave. Pero en realidad creo que a quien debía de haber relevado era a otro y no a los mandos intermedios de las fuerzas armadas”, afirmó.
Mal comienzo para alguien que aspira a llegar a la presidencia de la república. Es una acusación gratuita a quien decidió relevarlo de su cargo, algo así como acusarlo de la enfermedad que padece el ministro, cuando no ha quedado claro si se lo relevó o el propio Menéndez presentó renuncia por su propia iniciativa..
La tremenda dolencia del ministro nada tiene que ver con este hecho ni creemos que haya sido contraída debido al actual estado de cosas.
Hacer referencia a esta situación, es sencillamente alevoso, Se tendría que interpretar entonces que debido sus dolencias toda persona que esté grave debería de ser considerada inamovible.
De acuerdo a lo que se sostiene de las propias filas oficialistas, Jorge Menéndez es una persona intachable, decididamente de confianza y a la prueba está que nunca había sido observado ni su accionar puesto en tela de juicio por parte de quien le invistió en el cargo.
Esto no significa que se lo exima de la responsabilidad que le cabe, al frente de la cartera ministerial que le había sido encomendada.
Lamentablemente gestionar un país requiere no sólo honestidad y preparación para el cargo confiado, sino esencialmente capacidad de mando y suficiente responsabilidad para la delegación de tareas cuando la situación lo exija (como en el caso que nos ocupa). Estamos seguros que no ha sido una decisión fácil para el presidente de la República relevar de su cargo al ministro, que procede de las mismas filas de donde surgió políticamente el Dr. Vázquez.
Pero tratar de sacar provecho de una situación tan desgraciada, que no ha sido buscada ni determinada por nadie en particular, es lamentable, por calificarlo benevolentemente.
A.R.D.