Una denuncia muy grave

Luis Inzaurralde, secretario de CAMBADU (Centro de Almaceneros Minoristas y Baristas del Uruguay), acaba de hacer pública una denuncia por televisión, que a nuestro entender tiene una inusual gravedad.
Para reseñar- El hombre fue entrevistado sobre el tema de la inseguridad de estos comercios en Montevideo, afirmó que le van asaltando ¡74 veces!, pero lo más grave fue la denuncia concreta. En una ocasión en que intentó tomar un arma que guardaba en el comercio, uno de los maleantes le tiró a su esposa, a la que baleó en un brazo…
Al día siguiente de este hecho – contó Inzaurralde en la televisión – apareció en el comercio la abuela del delincuente y en un papel manuscrito nos entregó el nombre de los delincuentes, dónde se escondían, de dónde sacaban las armas, quién los protegía y demás…
Sacamos una fotocopia y personalmente entregué una en el Ministerio del Interior y otra en CAMBADU, guardando el original…
¿Saben qué pasó? Absolutamente nada. Nunca jamás se hizo nada, no se investigó nada…
Hasta aquí la denuncia que Inzaurralde difundió por televisión sin que nadie la negara ni saliera a aclarar nada.
Es realmente muy grave. Cuando hay denuncias concretas, hay testimonios, hay datos… y por lo tanto no sabemos por lo menos por qué no se investiga como se supone que se debería hacer.
No es cuestión de cobrar al grito, de tirar ante cualquier cosa que se mueva, como se dice, pero tampoco ocultar o hacerse los distraídos cuando hay elementos suficientes para investigar al menos…
Son las cosas que plantean grandes dudas, ¿por qué? El silencio es la peor forma de complicidad y en estos casos, ocultar al pueblo al menos cómo se ha obrado en cada caso es la forma de sembrar dudas, fomentar rumores y sobre todo corroer la credibilidad de la población en quienes tienen que dar garantías y confianza a todos los uruguayos de que se está haciendo todo lo posible por terminar con este cáncer social que es hoy la inseguridad.
No estamos abriendo juicio sobre lo obrado – si se lo hizo – estamos reclamando información pública, que cuando sea oportuno, no cuando antojadizamente se decida hacerlo, se informe a la población sobre lo que hay, lo que se hizo o se dejó de hacer y por qué. Para ello deben haber reglas estrictamente establecidas o como se gusta decir hoy un “protocolo” de información porque la gente tiene derecho a saber y a estar informada debidamente.
Esto es lo que se maneja mal y hay elementos suficientes como para entender que es uno de los aspectos que siembra más confusión, aún en aquellos que procuramos no ser impulsivos, sino reflexivos en cada caso.
Alberto Rodríguez Díaz







El tiempo

Ediciones anteriores

septiembre 2018
L M X J V S D
« ago    
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930

  • Otras Noticias...