Una medida incuestionable

El tratamiento de algunas dolencias delicadas requiere hoy día de medicamentos específicos que en algunos casos cuestan varios miles de pesos. Esto, a su vez requiere de un manejo muy transparente, dado que en primer lugar, debe tenerse la certeza de que es el medicamento adecuado y además que no hay ningún similar, que contenga la misma droga y cuyos efectos sean efectivamente los mismos.
Es sabido que existen casos en que la psiquis humana es capaz de “preferir” determinados medicamentos y rechazar otro, aunque la droga, la proporción de la misma y demás  sea la misma y sin embargo el paciente “siente” que no le hace el mismo efecto.
Pero esto también se presta a manipulaciónes, porque el precio de los medicamentos suele ser muy diferente según sea su procedencia.
El Fondo Nacional de Recursos (FNR) ha establecido la exigencia para los médicos que recetan un medicamento específico, de establecer en una suerte de Declaración Jurada, la obligación de establecer si tienen algún vínculo con el laboratorio que produce dicho medicamento.
La medida -hasta el momento – no ha tenido mayor resistencia, porque en realidad  nadie puede oponerse racionalmente a que se establezca esta obligatoriedad que despeja dudas al respecto en un tema muy delicado.
Así lo ha entendido el Sindicato Médico del Uruguay y así lo ha explicado el FNR. El objetivo es el de proporcionar el medicamento adecuado al paciente en cada caso, pero evitando a su vez ser rehén de determinada procedencia.
El Fondo Nacional de Recursos (FNR) no hace otra cosa que administrar recursos públicos, es decir de la población uruguaya y por lo tanto debe ser muy cuidadoso de lo que hace.
En tanto la relación médico – paciente – tal como se ha explicado – se basa en la confianza del paciente en el médico que lo atiende. Si de alguna manera esta confianza se vulnera por la incidencia de algún interés espúreo, se estaría cometiendo una acción deleznable.
La medida anunciada tiende precisamente a dar transparencia al sistema y de allí que nadie puede cuestionarla, porque en definitiva también tiene que ver con la ética del profesional médico en cada caso.
Los medicamentos de por si no son baratos en ninguna parte del mundo y el Estado, sea donde sea debería de velar para que quien los necesita pueda acceder a ellos. Sucede que generalmente los medicamentos para casos más graves son los que tienen un costo mas alto y es allí cuando más debe estar presente el Estado para asegurar al paciente que recibirá el medicamento que su estado de salud requiere.
Ni mas, ni menos.

El tratamiento de algunas dolencias delicadas requiere hoy día de medicamentos específicos que en algunos casos cuestan varios miles de pesos. Esto, a su vez requiere de un manejo muy transparente, dado que en primer lugar, debe tenerse la certeza de que es el medicamento adecuado y además que no hay ningún similar, que contenga la misma droga y cuyos efectos sean efectivamente los mismos.

Es sabido que existen casos en que la psiquis humana es capaz de “preferir” determinados medicamentos y rechazar otro, aunque la droga, la proporción de la misma y demás  sea la misma y sin embargo el paciente “siente” que no le hace el mismo efecto.

Pero esto también se presta a manipulaciónes, porque el precio de los medicamentos suele ser muy diferente según sea su procedencia.

El Fondo Nacional de Recursos (FNR) ha establecido la exigencia para los médicos que recetan un medicamento específico, de establecer en una suerte de Declaración Jurada, la obligación de establecer si tienen algún vínculo con el laboratorio que produce dicho medicamento.

La medida -hasta el momento – no ha tenido mayor resistencia, porque en realidad  nadie puede oponerse racionalmente a que se establezca esta obligatoriedad que despeja dudas al respecto en un tema muy delicado.

Así lo ha entendido el Sindicato Médico del Uruguay y así lo ha explicado el FNR. El objetivo es el de proporcionar el medicamento adecuado al paciente en cada caso, pero evitando a su vez ser rehén de determinada procedencia.

El Fondo Nacional de Recursos (FNR) no hace otra cosa que administrar recursos públicos, es decir de la población uruguaya y por lo tanto debe ser muy cuidadoso de lo que hace.

En tanto la relación médico – paciente – tal como se ha explicado – se basa en la confianza del paciente en el médico que lo atiende. Si de alguna manera esta confianza se vulnera por la incidencia de algún interés espúreo, se estaría cometiendo una acción deleznable.

La medida anunciada tiende precisamente a dar transparencia al sistema y de allí que nadie puede cuestionarla, porque en definitiva también tiene que ver con la ética del profesional médico en cada caso.

Los medicamentos de por si no son baratos en ninguna parte del mundo y el Estado, sea donde sea debería de velar para que quien los necesita pueda acceder a ellos. Sucede que generalmente los medicamentos para casos más graves son los que tienen un costo mas alto y es allí cuando más debe estar presente el Estado para asegurar al paciente que recibirá el medicamento que su estado de salud requiere.

Ni mas, ni menos.