Una medida más que obvia

Hoy y mañana el río descenderá lentamente, se prevé que para el día domingo la altura del río llegue a los 10 metros, según datos aportados por CTM, altura que permite que muchos damnificados puedan regresar a sus hogares.
Según declaraciones del intendente Andrés Lima, el Operativo Retorno se realiza en conjunto con varias instituciones habiendo tres pasos previos a la hora de que los vecinos puedan volver a ocupar sus viviendas: “Se supervisa si existen problemas estructurales, se hace un control de las instalaciones eléctricas y un control sanitario. Cumplidos estos tres controles es que se entrega a cada familia desplazada un comprobante para que se presenten a las oficinas centrales de UTE y allí solicitar la reconexión de la energía eléctrica”.
También informó que 37 familias no volverán a sus hogares y serán realojadas.
De ahora en más y luego que esas 37 familias sean ubicadas, el gran desafío de la comuna es impedir que se vuelva a construir viviendas en los mismos predios,máxime si el Ministerio de Viviendas cuenta con recursos para un segundo plan de viviendas.
Insistir en que se controle y no se permita la ocupación de predios inundables parece obvio, pero también es sabido que esos terrenos tienen una buena ubicación, están en las cercanías, por lo tanto es motivo suficiente para su ocupación sin que sus ocupantes puedan prever una posible nueva creciente.