Una medida para analizar y quizás emular

El sistema social de España ha decidido a través de los gobiernos municipales convocar a muchos de los “parados” (aquí en el Seguro de Desempleo) para que se desempeñen en la limpieza de los bosques quemados debido al desastre provocado por los incendios forestales dejados por el reciente verano europeo.
España tiene hoy millones de trabajadores desempleados en una de las crisis mayores que se recuerden. Pero al mismo tiempo de tomar esta medida se determinan una serie de condiciones. El convocado nunca podrá ser llamado a tarea de combate de los siniestros. Su tarea deberá ser afín al trabajo que desempeña en actividad. Se le remunera por montos que pueden llevar incluso a duplicar el subsidio que están recibiendo estos trabajadores del seguro de desempleo, son algunas de las condiciones establecidas en este sentido.
Pero al mismo tiempo, quien sea convocado no podrá negarse a trabajar en esta tarea y en caso que lo hiciera será pasible de sanciones. Si llegara a negarse por tres veces podría incluso ser despojado del subsidio por desempleo.
La medida puede ser discutida, pero nadie puede desconocer que no es de recibo. El gobierno español está realizando un desembolso importante,  por una parte para pagar durante cierto tiempo a quienes se han quedado momentáneamente sin trabajo. Es lo que corresponde, pero a su vez debería hacer un gran desembolso para limpiar estas áreas afectadas por el fuego. Parece lógico y razonable, por lo tanto que llegue a un entendimiento para que sean los propios españoles que se beneficien con estas tareas, que seguramente no son en muchos casos las que hacen habitualmente, pero en un momento de crisis pueden ser una salida de emergencia.
En esta misma materia, en Uruguay existe habitualmente un importante número de trabajadores en el Seguro de Desempleo, muchas veces por tratarse de trabajadores zafrales y a veces, como en estos momentos, debido a las nefastas consecuencias de factores climáticos, como las heladas que diezmaron la producción citrícola.
En esta ocasión se les ha pedido como contrapartida que asistan a determinados cursos de adiestramiento, de capacitación, lo que a todas luces es beneficioso, en primer lugar para el propio trabajador, pero también para el país, que de esta manera mejora y puede dar inclusive mayor valor a la producción nacional en muchos casos.
Sería bueno además que en alguna medida se pudiera contar con estos trabajadores desocupados para realizar algunas de las tantas tareas comunitarias que pueden y deben hacerse y no se hacen.
El medio ambiente, por ejemplo, sería una de las áreas a mejorar.

El sistema social de España ha decidido a través de los gobiernos municipales convocar a muchos de los “parados” (aquí en el Seguro de Desempleo) para que se desempeñen en la limpieza de los bosques quemados debido al desastre provocado por los incendios forestales dejados por el reciente verano europeo.

España tiene hoy millones de trabajadores desempleados en una de las crisis mayores que se recuerden. Pero al mismo tiempo de tomar esta medida se determinan una serie de condiciones. El convocado nunca podrá ser llamado a tarea de combate de los siniestros. Su tarea deberá ser afín al trabajo que desempeña en actividad. Se le remunera por montos que pueden llevar incluso a duplicar el subsidio que están recibiendo estos trabajadores del seguro de desempleo, son algunas de las condiciones establecidas en este sentido.

Pero al mismo tiempo, quien sea convocado no podrá negarse a trabajar en esta tarea y en caso que lo hiciera será pasible de sanciones. Si llegara a negarse por tres veces podría incluso ser despojado del subsidio por desempleo.

La medida puede ser discutida, pero nadie puede desconocer que no es de recibo. El gobierno español está realizando un desembolso importante,  por una parte para pagar durante cierto tiempo a quienes se han quedado momentáneamente sin trabajo. Es lo que corresponde, pero a su vez debería hacer un gran desembolso para limpiar estas áreas afectadas por el fuego. Parece lógico y razonable, por lo tanto que llegue a un entendimiento para que sean los propios españoles que se beneficien con estas tareas, que seguramente no son en muchos casos las que hacen habitualmente, pero en un momento de crisis pueden ser una salida de emergencia.

En esta misma materia, en Uruguay existe habitualmente un importante número de trabajadores en el Seguro de Desempleo, muchas veces por tratarse de trabajadores zafrales y a veces, como en estos momentos, debido a las nefastas consecuencias de factores climáticos, como las heladas que diezmaron la producción citrícola.

En esta ocasión se les ha pedido como contrapartida que asistan a determinados cursos de adiestramiento, de capacitación, lo que a todas luces es beneficioso, en primer lugar para el propio trabajador, pero también para el país, que de esta manera mejora y puede dar inclusive mayor valor a la producción nacional en muchos casos.

Sería bueno además que en alguna medida se pudiera contar con estos trabajadores desocupados para realizar algunas de las tantas tareas comunitarias que pueden y deben hacerse y no se hacen.

El medio ambiente, por ejemplo, sería una de las áreas a mejorar.