Una muestra de madurez

La Cámara de lndustrias del Uruguay, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) y la central de los trabajadores PIT-CNT han acordado un “impasse” por todo el presente año en la denuncia de la Cámara ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) debido a las exigencias de las comisiones tripartitas, que considera desmedidas las decisiones adoptadas.
El “congelamiento” de la situación ha sido adoptado ante la invitación del organismo de los trabajadores de invitar al Presidente de la República a inaugurar el próximo evento internacional de los trabajadores y debido a que si prosperara la denuncia de la Cámara Uruguaya pasaría a formar parte de una “lista negra” de países en los que la OIT considera que los derechos de los trabajadores y las relaciones entre el trabajo, los patronos y los gobiernos no funcionan como deberían.
El acuerdo alcanzado por las tres partes en discusión posibilita que Uruguay no ingrese a esta lista y por lo tanto el presidente de Uruguay, primer presidente latinoamericano invitado para esta distinción pueda concurrir sin dificultades.
Pero lo que interesa destacar es la madurez de las tres partes en litigio. Hemos asistido muchas veces a una desigualdad manifiesta, en la que lejos de manejarse racionalmente, los actores lo hacían por afinidades ideológicas. Es decir, durante muchas décadas ha sido imposible poner en funcionamiento las denominadas comisiones “tri partitas”, porque no tenían sentido, vale decir empresarios y gobierno participaban de las mismas ideas y por lo tanto la votación de las decisiones se inclinaba siempre en beneficio de estas partes.
Ahora, con gobiernos de izquierda, la relación ha cambiado y muchas veces el voto del gobierno, a través del Ministerio de Trabajo, acompaña a los trabajadores.
Tan injusto es esto, como aquello. Entendemos que en todos los casos el diálogo debería ser maduro, honesto y sincero y obviamente que las posiciones de todas las partes debería tomarse a conciencia.
Nada debería estar fijado de antemano y las afinidades ideológicas deberían de dar paso a la justicia social.
El acuedo logrado en estos momentos no es más que “tirar la pelota hacia adelante”, pero al menos le quita presión a la situación planteada. Hay un distanciamiento notorio entre las posiciones de uno y otro, pero el acuerdo hace alentar esperanzas que de alguna manera avanzamos hacia la madurez del relacionamiento y respetando los derechos de cada quien, convengamos en una situación de mayor equidad.







El tiempo


  • Otras Noticias...