Una muy buena medida

La invitación de la presidencia de la República a los partidos opositores a que designen representantes que integren la delegación uruguaya que habrá de recibir el fallo del tribunal de La Haya sobre el diferendo con Argentina, es una muy buena iniciativa.
Cabe señalar que así ha sido entendida y correspondida a su vez por los partidos de oposición, que ya han aceptado la invitación y en el caso del Partido Nacional decidió que su representante sea el ex canciller Sergio de Abreu.
Es bueno desde todo punto de vista.
Es bueno en primer lugar que los uruguayos sintamos que podemos estar unidos en los temas más cruciales, por encima de cualquier diferencia partidaria,  electoral o ideológica.
Es bueno también para que la contraparte sepa que en este tema los uruguayos hemos estado unidos y cerrado filas detrás de la posición del presidente de la República anterior y del actual y de todos quienes han asumido la responsabilidad en el tema, respaldando en un cien por ciento lo actuado. Así ha sido desde que se inició el tema, por una decisión del entonces presidente Dr. Jorge Batlle, quien autorizó finalmente el proyecto de Botnia, hasta nuestros días, cuando ya Botnia ha cambiado de dueño y todos los análisis de agua que se han hecho han demostrado que la planta no ha contaminado en ningún momento, ni contamina.
Es bueno también para que los extranjeros sepan que ningún intento de dividir o separar a los uruguayos, cuando se trata de temas nacionales podrá prosperar.
Es bueno además, para que sea cual fuere el fallo final de La Haya, no haya reproches en lo interno, ni tampoco facturas a la nación argentina, porque no se trata de un combate, ni de un conflicto, sino sencillamente de un “diferendo” o de una opinión enfrentada sobre el alcance de una decisión soberana y la reacción destemplada de una de las numerosas localidades que tiene la provincia de Entre Ríos, en Argentina.
Hoy, antes de conocerse el fallo final, podemos decir que sea cual sea el fallo del tribunal internacional, no deseamos otra cosa que no sea el respeto al derecho de cada quien.
Estamos a pocos días de saber que decide el máximo tribunal de justicia internacional que han elegido las naciones. Pues bien, apenas conocido este fallo, es de desear que el tema sea cosa del pasado.
Por nuestra parte, estamos seguros que así será.