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Uruguay discrimina pero ¿en qué medida?

Basta interiorizarse de la situación que se vive muchas veces a nivel de los centros de estudios, incluso escuelas y liceos, edad en la que la influencia de los adultos es mayor a otros niveles, como puede ser la educación terciaria y la Universidad propiamente dicha, para asumir que en el Uruguay existe discriminación.
Discriminación por situación social, por raza y color de piel, por discapacidad, etc.
Ahora bien, creemos que esto no puede exagerarse al punto de afirmar que el Uruguay es un país discriminador. Que existen niveles, ámbitos o determinados grupos sociales donde es evidente y notorio que se discrimina, si lo asumimos, pero Uruguay no es un país que discrimine, como nación, como sociedad en general, aunque esté aún lejos de considerar y tratar absolutamente a todos los habitantes del país como iguales.
Ante la ley al menos no existe discriminación. A la hora de aplicar las leyes y subliminalmente puede haberla, aunque no dudamos en que si existe es ínfima. Es más digamos que puede ser hacia uno u otro lado, hacia una u otra raza o color de piel, para decirlo más claramente.
Felizmente aún cuando todavía hubiera rezagos discriminatorios, estamos seguros que se ha avanzado muchísimo en la cuestión. Quizás en los niveles de la juventud es donde menos se note la discriminación y esto indica que hoy la aceptación es mayor, pero tampoco es total, porque seguramente que sigue habiéndola.
La polémica que se ha planteado hoy en cuanto a si hay o no discriminación en el Uruguay, no aportará demasiado, si no se apunta a saber ¿en qué medida se discrimina?.
Que existe discriminación no tenemos duda, lo que no vemos como positivo es denominar con acto de discriminación a cualquier acción en la que participen personas de otro color de piel.
Es más cuando se discrimina positivamente, por ejemplo, fijando cuotas de ingreso de grupos minoristas a los empleos públicos, ya sean discapacitados, afrodescendientes, mujeres, etc., se está discriminando, pero para tratar de remediar una discriminación mayor, de parte de quienes integran los grupos étnicos, o de género, o de determinada orientación sexual, mayoritarios en detrimento de los que proceden de los grupos minoritarios.
Esta discriminación, es buena, es positiva y necesaria, porque apunta precisamente a tratar de disminuir el trato diferencial que pudiera darse en la práctica, aún contra la ley.
Cuando se habla de discriminación, hay que dejar de lado hechos puntuales para analizar todo el tema.

Basta interiorizarse de la situación que se vive muchas veces a nivel de los centros de estudios, incluso escuelas y liceos, edad en la que la influencia de los adultos es mayor a otros niveles, como puede ser la educación terciaria y la Universidad propiamente dicha, para asumir que en el Uruguay existe discriminación.

Discriminación por situación social, por raza y color de piel, por discapacidad, etc.

Ahora bien, creemos que esto no puede exagerarse al punto de afirmar que el Uruguay es un país discriminador. Que existen niveles, ámbitos o determinados grupos sociales donde es evidente y notorio que se discrimina, si lo asumimos, pero Uruguay no es un país que discrimine, como nación, como sociedad en general, aunque esté aún lejos de considerar y tratar absolutamente a todos los habitantes del país como iguales.

Ante la ley al menos no existe discriminación. A la hora de aplicar las leyes y subliminalmente puede haberla, aunque no dudamos en que si existe es ínfima. Es más digamos que puede ser hacia uno u otro lado, hacia una u otra raza o color de piel, para decirlo más claramente.

Felizmente aún cuando todavía hubiera rezagos discriminatorios, estamos seguros que se ha avanzado muchísimo en la cuestión. Quizás en los niveles de la juventud es donde menos se note la discriminación y esto indica que hoy la aceptación es mayor, pero tampoco es total, porque seguramente que sigue habiéndola.

La polémica que se ha planteado hoy en cuanto a si hay o no discriminación en el Uruguay, no aportará demasiado, si no se apunta a saber ¿en qué medida se discrimina?.

Que existe discriminación no tenemos duda, lo que no vemos como positivo es denominar con acto de discriminación a cualquier acción en la que participen personas de otro color de piel.

Es más cuando se discrimina positivamente, por ejemplo, fijando cuotas de ingreso de grupos minoristas a los empleos públicos, ya sean discapacitados, afrodescendientes, mujeres, etc., se está discriminando, pero para tratar de remediar una discriminación mayor, de parte de quienes integran los grupos étnicos, o de género, o de determinada orientación sexual, mayoritarios en detrimento de los que proceden de los grupos minoritarios.

Esta discriminación, es buena, es positiva y necesaria, porque apunta precisamente a tratar de disminuir el trato diferencial que pudiera darse en la práctica, aún contra la ley.

Cuando se habla de discriminación, hay que dejar de lado hechos puntuales para analizar todo el tema.