Uruguay sigue con déficit médico

Apropósito de la graduación de los médicos de la última generación, surgida en Salto, es oportuno analizar la situación que tienen los países latinoamericanos en este aspecto.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) detalla que el país de la región con mayor dotación de doctores es Cuba, con 5,91 por cada mil habitantes, seguido de Uruguay (3,65), Argentina (3,01), México (1,98), Venezuela (1,94) y la República Dominicana (1,88).
Señala también que hay cinco naciones latinoamericanas Haití, Honduras, Nicaragua, Perú y El Salvador- que están entre los 57 estados del mundo en que existe un déficit crítico de personal sanitario.
En este aspecto, es de señalar que en Brasil, Dilma Rousseff ha impulsado un plan “Más Médicos”, destinado a aumentar el pobre porcentaje de estos profesionales por habitante que tiene la gran nación del Norte ( 1,8 por cada mil habitantes). El Plan, dotado con una remuneración de 4.500 dólares (cifra cercana a los 90 mil pesos uruguayos) a cada profesional ha sido duramente cuestionado internamente, dado que está orientado a captar profesionales extranjeros, aunque Dilma ha puesto como condición de que sólo provengan de aquellos países que tienen más médicos por habitante que Brasil, Uruguay está entre ellos.
De todas formas y siempre desde el aspecto remunerativo, cabe consignar que son pocos los médicos uruguayos que emigran, dado que si bien las condiciones económicas pueden ser superiores en otros países de la región, tampoco son demasiado diferentes, se ha explicado que un médico que recién ingresa a ASSE gana alrededor de 60 mil pesos y los recién egresados están prácticamente todos trabajando y generalmente cumple alguna guardia u otra tarea en la medicina privada que le permite complementar y acercarse a los ingresos que se  le ofrecen en el exterior.
Pero existen además otros aspectos muy importantes, como las condiciones sociales. Mientras en todo el Uruguay existen condiciones aceptables en este sentido, en Brasil y otros países, éstas son notoriamente mas difíciles. Tanto es así que se ha explicado que incluso en Chile el ofrecimiento económico es superior al que ofrece Brasil, de todas formas, tampoco es alta la cifra de médicos que emigran hacia allí.
A primera vista puede pensarse que la graduación de 500 médicos para el país puede ser una cifra muy alta, sin embargo no es así. Uruguay tiene mucho campo aún para mejorar en este sentido y sobre todo en lo que hace a las especialidades, en las que existe un notorio déficit, en algunas de ellas.
Además sigue aguardando la solución a la mala distribución de estos profesionales en el país. Montevideo absorbe la enorme mayoría en un porcentaje bastante más elevado que el resto de los departamentos y en particular de algunos de los más chicos o alejados a los que muy pocos quieren ir a radicarse. Si este es un problema, es aún mayor el que enfrenta cada departamento en su interior. La radicación de los médicos rurales, así sea por pocos días es harto difícil y sigue siendo deficitaria, por lo tanto, aunque Uruguay ha mejorado mucho en el tema, sigue necesitando médicos para atender la salud de la población.

Apropósito de la graduación de los médicos de la última generación, surgida en Salto, es oportuno analizar la situación que tienen los países latinoamericanos en este aspecto.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) detalla que el país de la región con mayor dotación de doctores es Cuba, con 5,91 por cada mil habitantes, seguido de Uruguay (3,65), Argentina (3,01), México (1,98), Venezuela (1,94) y la República Dominicana (1,88).

Señala también que hay cinco naciones latinoamericanas Haití, Honduras, Nicaragua, Perú y El Salvador- que están entre los 57 estados del mundo en que existe un déficit crítico de personal sanitario.

En este aspecto, es de señalar que en Brasil, Dilma Rousseff ha impulsado un plan “Más Médicos”, destinado a aumentar el pobre porcentaje de estos profesionales por habitante que tiene la gran nación del Norte ( 1,8 por cada mil habitantes). El Plan, dotado con una remuneración de 4.500 dólares (cifra cercana a los 90 mil pesos uruguayos) a cada profesional ha sido duramente cuestionado internamente, dado que está orientado a captar profesionales extranjeros, aunque Dilma ha puesto como condición de que sólo provengan de aquellos países que tienen más médicos por habitante que Brasil, Uruguay está entre ellos.

De todas formas y siempre desde el aspecto remunerativo, cabe consignar que son pocos los médicos uruguayos que emigran, dado que si bien las condiciones económicas pueden ser superiores en otros países de la región, tampoco son demasiado diferentes, se ha explicado que un médico que recién ingresa a ASSE gana alrededor de 60 mil pesos y los recién egresados están prácticamente todos trabajando y generalmente cumple alguna guardia u otra tarea en la medicina privada que le permite complementar y acercarse a los ingresos que se  le ofrecen en el exterior.

Pero existen además otros aspectos muy importantes, como las condiciones sociales. Mientras en todo el Uruguay existen condiciones aceptables en este sentido, en Brasil y otros países, éstas son notoriamente mas difíciles. Tanto es así que se ha explicado que incluso en Chile el ofrecimiento económico es superior al que ofrece Brasil, de todas formas, tampoco es alta la cifra de médicos que emigran hacia allí.

A primera vista puede pensarse que la graduación de 500 médicos para el país puede ser una cifra muy alta, sin embargo no es así. Uruguay tiene mucho campo aún para mejorar en este sentido y sobre todo en lo que hace a las especialidades, en las que existe un notorio déficit, en algunas de ellas.

Además sigue aguardando la solución a la mala distribución de estos profesionales en el país. Montevideo absorbe la enorme mayoría en un porcentaje bastante más elevado que el resto de los departamentos y en particular de algunos de los más chicos o alejados a los que muy pocos quieren ir a radicarse. Si este es un problema, es aún mayor el que enfrenta cada departamento en su interior. La radicación de los médicos rurales, así sea por pocos días es harto difícil y sigue siendo deficitaria, por lo tanto, aunque Uruguay ha mejorado mucho en el tema, sigue necesitando médicos para atender la salud de la población.