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Uruguay un país cada vez más “armado”

Uruguay es el cuarto país del mundo con mayor número de armas “per cápita” es decir, por persona. Según el último estudio realizado por Small Arms Survey, institución especializada con sede en Suiza y dedicada a analizar la violencia armada en todo el mundo. Se estima que en el Uruguay hay más de 1.198.000 armas de fuego en poder de la población, de las cuales menos de un 50 por ciento se halla declarada.
En el informe anterior de la misma institución Uruguay estaba en el lugar octavo.
Esto equivale a decir que cada diez habitantes hay por lo menos tres armas de fuego. Lo que no quiere decir que uno de cada tres uruguayos posea un arma de fuego porque del mismo estudio se desprende que estas casi 1.200.000 armas, están en manos de 600 mil personas, lo que indica que cada persona posee promedialmente dos armas de fuego.
Esto equivale a decir que las normas y obligaciones que rigen tanto para quien posee o comercializa un arma de fuego son un rotundo fracaso, porque los hechos demuestran que solo la mitad de los uruguayos uruguayos que tienen un arma la ha declarado.
Este es uno de los elementos a tener en cuenta porque frecuentemente nos encontramos con que los ladrones se llevan armas de fuego y estas “desaparecen” porque hay un mercado negro, donde se compran, se alquilan y hasta “se prestan” armas de fuego.
En contrapartida cuando alguien es detenido portando un arma de fuego, tiene muchas formas de evadir la responsabilidad entre otros aspectos, porque al no estar declaradas estas armas se hace muy difícil establecer su procedencia.
Por otra parte el hecho de que no se declaren estas armas, lleva a que tampoco se denuncie su hurto.
Desde estas columnas hemos abogado por mayores sanciones a quienes portan armas de fuego, cuando estas son decomisadas a quienes se desplazan en forma sospechosa, ya sea en motos sin matrículas o con matrículas apócrifas o en automóviles que al verse detectados intentan fugar.
¿Cómo corregimos esto? En primer lugar capacitando con mayor profesionalización a quien o quienes tienen por misión investigar los hechos. Apoyando y sancionando con leyes adecuadas la posesión y el porte de armas de fuego.
De no ser así seguiremos pensando que el nuevo CPP ha beneficiado más a los delincuentes que a quienes tienen el compromiso de reprimir o prevenir las acciones de los delincuencia.
A.R.D.