Vivienda: el objetivo esencial

El actual presidente de la República anunció entre sus objetivos prioritarios, el de “una vivienda digna para todas las familias de uruguayos”.
Es uno de los objetivos que debería de encolumnar a todos los uruguayos, porque si bien no todo se arregla con el acceso a la vivienda, sin contar con este mínimo de comodidad, ningún otro objetivo es posible.
La cuestión es entonces, cómo alcanzar un nivel aceptable en relación a este tema.
El Estado debe poner lo suyo, que es lo más importante. Esto es, volcar los recursos económicos necesarios y disponer de todo lo que esté a su alcance para alcanzar el objetivo.
Pero también nosotros, los uruguayos, los que tenemos vivienda y en especial quienes no la tienen, deben volcar el máximo esfuerzo y dedicación que nos sea posible para apoyar los planes que apunten a este objetivo.
La cuestión tiene un punto de partida que se ubica más allá de la construcción en si. Entendemos que aquí se debe partir por la consulta correspondiente a los técnicos capacitados y con la idoneidad suficiente, para determinar, en primer lugar, cual o cuales son los puntos adecuados de la ciudad para proceder a estas construcciones.
Esto es, respetar el Plan Director, adecuarlo a la realidad de nuestros días y luego establecer las prioridades que correspondan.
Estamos seguros que en la trama urbana de la ciudad hay aún hoy importantes extensiones de terreno que cuentan con los servicios imprescindibles, agua. Luz, saneamiento, en los que ni se construye, ni se vende. En estos casos el Estado debe ser inflexible en cuanto a las exigencias de tributación.
Pero también hay extensiones de tierra importantes y muy atractivas para albergar la construcción de viviendas, que sin embargo aún no cuentan con todos los servicios y por lo tanto, no cumplen con los requisitos imprescindibles para ser dedicados a este fin.
No se trata de satisfacer intereses puntuales, sino de determinar qué es lo mejor para la ciudad y el departamento. Existe, por ejemplo, un caso puntual sobre la Avda. Manuel Oribe. A la derecha de quien circula de salida a la ciudad, se ha formado el barrio Burton, sin saneamiento alguno y sin embargo fue loteado y vendido sin problemas.
Casi enfrente, existen importantes extensiones de terreno, con una geografía muy atractiva, que incluso se hallan a la venta, pero no pueden destinarse a viviendas debido a que en la zona aún no existe saneamiento.
Se trata de una zona delimitada como “zona verde” (chacras, prados y similares) en los alrededores de la ciudad. Analizar ese aspecto a la luz de la realidad de hoy, es a nuestro entender el punto de partida en el tema.
No compartimos la idea de que se haga un amontonamiento de bloques de cemento, totalmente deshumanizado, sino una ciudad “amigable” al visitante, con una imagen agradable, como corresponde a una ciudad que apuesta mucho al turismo y que seguramente aún puede conservar y cuidar este aspecto, pero tampoco es admisible las extensiones ociosas, cuando se cuenta con todos los servicios.