Vivimos a un tren demasiado acelerado

Ventajas de alguien que tiene todo el tiempo del mundo para observar los detalles que el hombre que vive en su trabajo o en la tareas cotidianas no ve. Es el caso de la velocidad del tránsito que se desarrolla habitualmente.
En estos días vemos pasar motos con niños en las esquinas y a altas velocidades confiando en la preferencia o en que no se encontrarán con vehículo alguno en la intersección con otra calle.
Como dicen los jóvenes “pasan jugados” porque de venir alguien de encontrarse con alguien o coincidir seguramente será accidente en fija, debido que les resultaría imposible frenar y detener su vehículo antes de chocar.
Ni que hablar si se presenta un inconveniente mecánico, en estas motos que frecuentemente vemos circular en condiciones lamentables, no sólo sin luces, sin algunas piezas y a pesar de todo circulando a altas velocidades.
No se puede pensar en qué pasaría de coincidir en un esquina con uno de los tanto adolescentes o jóvenes que a diario circulan en moto y no conocen o no respetan al menos norma alguna. Pasan por derecha o izquierda, adelantan en una esquina y cometen todo tipo de infracciones habidas y por haber.
Lamentablemente los inspectores de tránsito que hemos visto al menos no sancionan tantas infracciones, porque de hacerlo seguramente se levantaría una ola de protestas.
Es lógico que cuando se registran un accidente fatal, sobre todo de niños que viajaban como acompañantes, nos golpeemos el pecho, por el lamentable hecho, pero nunca jamás hacemos el análisis de los motivos que pudieron desencadenarla.
Lejos, muy lejos queda aquello del manejo defensivo. De pensar no sólo en nosotros y en lo que nos pueda pasar de presentarse un imprevisto, sino en los demás que también circulan en las calles, manejo defensivo que le llaman.
Cuando llegaron las motos de origen chino, vaticinamos un notorio aumento de los accidentes de tránsito, porque coincidían en dos aspectos, son notoriamente más baratas y además capaces de desarrollar altas velocidades.
Lamentablemente no nos equivocamos. A partir de allí comenzó la pandemia de los accidentes de tránsito que tienen como principal protagonista a conductores de motos. Si bien es cierto que no siempre son éstos los culpables de los accidentes, también es cierto que existe un altísimo porcentaje de estas motos entre los protagonistas de dichos accidentes.
Queda poco por hacer en este sentido, porque los principales protagonistas son los propios conductores y las imprudencias de los mismos constituyen uno de los factores más frecuentes de estos accidentes y mientras no asumamos los riesgos seguro que no hay ninguna posibilidad de cambiar las cosas en este sentido.
A.R.D.