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DIANA MUFFOLINI DE ESPALTER

DOCENTE
SUB DIRECTORA INTERINA DE LICEO Nº 3

DOCENTE

SUB DIRECTORA INTERINA DE LICEO Nº 3

Callada. Con un uso muy peculiar del sentido de la vista, y a su vez muy simpática. DSCF8989 [1]

Es de escuchar mucho, muy sencilla, y de Libra.

Tiene todo lo de cálido y responsable, como para ser lo que  verdaderamente es.

Una verdadera profesora. Con ese toque de juventud y amistad junto, que a los adolescentes tanto gusta y profundamente respetan.

Se nota que le gusta lo que hace.

Así es Diana. Y así, tranquilamente, charlamos:

¿Cómo se detecta la enfermedad?

Con un auto examen.  Tenía una mamografía de hacía cuatro meses, haciéndomela todos los años.

Y me siento un bultito, no dándole mucha importancia, y comencé a darme  cuenta que empezaba a crecer, a quedar muy duro y no se movía.

Pasaron dos meses y yo estaba tranquila, pensando siempre que el estudio estaba hecho y estaba bien.

Tenía consulta y no pude ir, y el día que tenía la próxima, le explico que en muy poco tiempo,  había crecido muy rápido el nódulo.

Fui a la ginecóloga, me da el pase al cirujano y me dice que hay que sacarlo. Aparentemente era superficial.

Recuerdo que me da fecha para el 26 de diciembre a las siete de la mañana, para operar, y al otro día ya estaba en casa.

Lo mandan todo a analizar y cuando me hacen  el estudio, donde estaba la anatomopatóloga,  me dijo macroscópicamente parecía benigno, incluso por el tamaño.

Y cuando vino el resultado a, los veinticinco días, volví al cirujano, me dio la noticia de que el resultado era de un tumor maligno.

¿Cómo reaccionaste?

Yo no me lo esperaba. Entonces le dije al médico. “A ver, vamos a hablar claro”.  Usted me está diciendo que yo tengo cáncer.

Me dijo: -no, te estoy diciendo…

-No, le dije. Si es maligno, es cáncer.

-Sí. Y lo tenemos que sacar. Tenemos que ver si la cadena ganglionar no está comprometida.

Recuerdo que salgo del medico y cuando subo al auto con mi esposo, parecía que iba en el aire. Y las cosas se van sucediendo, casi sin darte cuenta. Hasta que empezás a tomar conciencia. Y a entrar en otro mundo.

Y al mes, me vuelven a operar. Y por suerte, no estaban comprometidos los ganglios. Fue agarrado muy a tiempo.

Y ahí comienza todo el tratamiento y en ese tiempo, va a hacer nueve años, no había en la mutual, un oncólogo.

Me citan para decirme, que comenzaban las secciones de radioterapia y me hablan del acelerador lineal, que yo no conocía.

Cuando me enfrenté con la enfermedad, preguntaba. Siempre preguntaba.

¿Cómo afectó en tu vida cotidiana?

Yo me preocupaba por los otros.  Como que siempre te querés mostrar, que te sentís súper bien y a veces uno no está bien.

Tuve que hacer un paréntesis en mi trabajo, que era una persona súper activa. Lo hice y me sirvió.

Cuando pasa el tiempo, y uno vuelve de todo aquello, te das cuenta de las personas que te rodean. De quienes son realmente tus compañeros y de las personas que te quieren y te respetan.

La familia, es lo principal. Mi esposo José, fue fundamental, junto a  mis hijos, Octavio y María Cecilia.

José es muy compañero. Y si no tenía ganas siquiera de levantarme, nunca me dijo, “quédate”.

Me decía: “¡Dale, vamos!!” Era como una autodefensa de la otra persona, que te quiere ver bien.

¿En qué etapa estás hoy?

Hoy, estoy dada de alta, pero me controlo muchísimo.

En esto es fundamental, que uno confíe en los médicos, desde un principio. Será porque me encanta la medicina.

Es muy importante no dejarse llevar muchas veces por comentarios que te hacen cambiar de médicos y que uno sienta que te están ayudando.

Esto es una enfermedad específica de cada uno y no podés compararte y hacer lo mismo que otra mujer.

Envía un mensaje a mujeres que estén pasando por tu misma situación.

Puedo decir después de un tiempo, que gracias a lo que me pasó, en todo sentido, aprendí a ver un mundo diferente y al valor de la medicina.

Te deja un mundo de experiencias, y yo tuve suerte de que fue a tiempo. Tengo muchísima fe y valoro todo lo que tengo. Me cambió la vida. Lo sencillo de todos los días. A todo eso que uno no lo valora.  Mi trabajo me ayudo muchísimo.

Mi consejo, es que el control de cada uno de nosotros en nuestro cuerpo, es muy importante. En este caso el autocontrol.

Hay que ser muy positiva, no tener miedo, y  respetar la vida.

Me gustaría compartir con ustedes, unas reflexiones llegadas desde muy lejos, por alguien que mucho me quiere:

LO QUE EL CÁNCER, NO PUEDE HACER

El cáncer es muy limitado.

No puede dañar el amor

No puede destrozar la esperanza

No puede impedir la fe

No puede romper la paz

No puede arruinar una amistad

No puede suprimir los recuerdos

No puede callar la valentía

No puede invadir el alma

No puede robar la vida eterna

No puede derrotar el espíritu

“No lo puede hacer”.