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Y por sobre todas las cosas: ¡una súper mama!

Es alegre, comunicativa, buena consejera  y muy compañera.
Es todo lo que hace falta para ser mamá, ¡y mucho más!
Su esposo es Carlos, muy compañero. Sus hijos son seis, siempre muy pendientes de ella: María Noel, Hugo Andrés, Juan Manuel, Alfredo, Carlitos e Isabela de 9 añitos.
María Noel, fue la encargada de regalarle tres nietos: AnaLucía, Juan Ignasio y Maria Emilia.
¿Cómo llegaste a Salto?
En el año 96, cuando abrió sus puertas radio Libertadores.
Lo que era mi hobby en ese entonces, pasó a ser mi profesión.
Enseguida de mi llegada conozco a mi actual esposo Carlos y es cuando llegan mis últimos tres niños.
En un momento dado, en la época de crisis, volvimos a Dolores de donde soy oriunda, trabajamos en medios de comunicación al igual que aquí y volvimos a Salto, en el año 2007.
En cuanto llegamos, estuvo presente la propuesta de trabajo para los dos.
¿Es muy agitado en lo cotidiano tu día?
Luego de instalarnos en Salto, decidí trabajar medio horario.
No quería estar todo el día lejos de casa y de los niños. Me llaman de América FM, para realizar el programa La Mañana, con Oscar Amaral y al  tiempo, Pablo Teixeira se comunica conmigo, invitándome a integrar el informativo.
También me había presentado a un concurso en El Sodre, para hacer la corresponsalía de Radio Uruguay y quedo contratada. Eso me insumía un tiempo de cobertura, pero no de horas de trabajo en sí. Estoy haciendo medio horario en realidad.
Después en la tarde, me ocupo de las tareas  de la casa, la cocina y me he dado cuenta de que necesito tiempo para entregarlo a mis chicos y también, la compañía de ellos.
Me levanto a las seis y comienza agitado mi día. Soy de acostarme no antes de las 23 hs.
¿Qué opinan tus chicos de tu profesión?
Pienso que ya están acostumbrados. Mi hijo mayor, también sigue mis pasos, está trabajando en  radio y estuvo haciendo televisión. Le gusta la comunicación. Estudia también violín.
Los demás trato de que estén de alguna forma entretenidos con algo productivo. Estudian unos, artes plásticas y pintura, otros italiano. Siempre estoy tratando de insertarlos en lo cultural, y que eso los incentive.
La lucha mayor que tengo actualmente es tratar de sacarlos de la computadora. Pienso que los anula. Todo lo que viven en ella es virtual.
Siempre va a ser mejor, que vivan lo de todos los días: que al amigo lo tengan enfrente para poder hablar, no en la pantalla, que si se tienen que dar un porrazo en gimnasia se lo den.
En la computadora está todo hecho, y no es que esté contra la tecnología.
Me gustaría, que si los ayuda a crear cosas para un futuro está bien, pero si la usan para pasar el rato, es para preocuparse.
¿Cómo ves lo de ser madre en la actualidad?
Tal vez,  me doy cuenta a esta edad. Creo que no tenemos realmente conciencia cabal de lo que es ser madre.
Es el trabajo más importante que existe en la faz de la tierra.
Si uno se preocupara de ser una buena madre, como debemos de ser, e inculcar valores, de respeto, de límites, las maestras se ocuparían solo de educar. Y hoy por hoy, no es así.
Si a nuestros hijos lo educáramos en el bien y en la buena conducta, no habría problemas de inseguridad como los tenemos.
La mayoría de las madres, no tenemos conciencia de lo que estamos formando. “Estamos formando sociedades de futuro”.
Entonces, no es un instinto nomás el de ser madre. Podemos querer serlo, pero para mí hay que prepararse.
Ser concientes de la responsabilidad que es ser madres y el lugar que ocupa en el hogar. Brindándole  muchísimo a la sociedad.
¿Qué incluís en tus planes?
Me encanta mi trabajo y lo que hago, pero en realidad me gustaría, cada vez trabajar menos para poder estar más en casa. Compartir todo el tiempo posible con mis hijos y mi esposo.
Tengo ganas de disfrutar de mi casa. Preparar un buen jardín. El momento de cocinar para mí es dedicarle tiempo, con tranquilidad, trae un ambiente distinto al hogar.
Entonces, en mis planes no está crecer profesionalmente, sino hacer cosas que me gustan.
Me he dado cuenta de que hacer lo que nos gusta, nos pone de buen humor, mejora la salud, y es mejor el ánimo. Tratando de apartar las cosas que me disgustan.
¿Cuál es la meta que hace mucho deseas alcanzar?
Algo que me gustaría hacer, tal vez algún día sea el instalarme cerca del mar. Siempre me ha dado la sensación de infinito, inmensidad y tranquilidad. Necesito estar en contacto con la naturaleza.
Y tal vez al jubilarme, me vea pintando o escribiendo, que tanto me gusta.
¿Qué le dirías a la mamá de hoy?
Creo que los hijos, ayer, hoy y siempre, más allá del tema de género, van a necesitar lo mismo. La van a necesitar.
A mí me gusta pensar que la mamá es la mamá, y los hijos van a necesitar que la madre este, los escuche y este presente.
Cuando voy a visitar a mi mama, Rosa, me espera en su casa con algo para degustar, como un mimo. Y me encanta hacerle y recibir ese tipo de reconocimiento práctico, donde les digamos, que las madres: ¡son necesarias para todo!
¡Feliz día mamá!

Es alegre, comunicativa, buena consejera  y muy compañera.

Es todo lo que hace falta para ser mamá, ¡y mucho más!

Su esposo es Carlos, muy compañero. Sus hijos son seis, siempre muy pendientes de ella: María Noel, Hugo Andrés, Juan Manuel, Alfredo, Carlitos e Isabela de 9 añitos.

María Noel, fue la encargada de regalarle tres nietos: AnaLucía, Juan Ignasio y Maria Emilia.

¿Cómo llegaste a Salto?

En el año 96, cuando abrió sus puertas radio Libertadores.

Lo que era mi hobby en ese entonces, pasó a ser mi profesión.

Enseguida de mi llegada conozco a mi actual esposo Carlos y es cuando llegan mis últimos tres niños. estela gauthier y sus hijos

En un momento dado, en la época de crisis, volvimos a Dolores de donde soy oriunda, trabajamos en medios de comunicación al igual que aquí y volvimos a Salto, en el año 2007.

En cuanto llegamos, estuvo presente la propuesta de trabajo para los dos.

¿Es muy agitado en lo cotidiano tu día?

Luego de instalarnos en Salto, decidí trabajar medio horario.

No quería estar todo el día lejos de casa y de los niños. Me llaman de América FM, para realizar el programa La Mañana, con Oscar Amaral y al  tiempo, Pablo Teixeira se comunica conmigo, invitándome a integrar el informativo.

También me había presentado a un concurso en El Sodre, para hacer la corresponsalía de Radio Uruguay y quedo contratada. Eso me insumía un tiempo de cobertura, pero no de horas de trabajo en sí. Estoy haciendo medio horario en realidad.

Después en la tarde, me ocupo de las tareas  de la casa, la cocina y me he dado cuenta de que necesito tiempo para entregarlo a mis chicos y también, la compañía de ellos.

Me levanto a las seis y comienza agitado mi día. Soy de acostarme no antes de las 23 hs.

¿Qué opinan tus chicos de tu profesión?

Pienso que ya están acostumbrados. Mi hijo mayor, también sigue mis pasos, está trabajando en  radio y estuvo haciendo televisión. Le gusta la comunicación. Estudia también violín.

Los demás trato de que estén de alguna forma entretenidos con algo productivo. Estudian unos, artes plásticas y pintura, otros italiano. Siempre estoy tratando de insertarlos en lo cultural, y que eso los incentive.

La lucha mayor que tengo actualmente es tratar de sacarlos de la computadora. Pienso que los anula. Todo lo que viven en ella es virtual.

Siempre va a ser mejor, que vivan lo de todos los días: que al amigo lo tengan enfrente para poder hablar, no en la pantalla, que si se tienen que dar un porrazo en gimnasia se lo den.

En la computadora está todo hecho, y no es que esté contra la tecnología.

Me gustaría, que si los ayuda a crear cosas para un futuro está bien, pero si la usan para pasar el rato, es para preocuparse.

¿Cómo ves lo de ser madre en la actualidad?

Tal vez,  me doy cuenta a esta edad. Creo que no tenemos realmente conciencia cabal de lo que es ser madre.

Es el trabajo más importante que existe en la faz de la tierra.

Si uno se preocupara de ser una buena madre, como debemos de ser, e inculcar valores, de respeto, de límites, las maestras se ocuparían solo de educar. Y hoy por hoy, no es así.

Si a nuestros hijos lo educáramos en el bien y en la buena conducta, no habría problemas de inseguridad como los tenemos.

La mayoría de las madres, no tenemos conciencia de lo que estamos formando. “Estamos formando sociedades de futuro”.

Entonces, no es un instinto nomás el de ser madre. Podemos querer serlo, pero para mí hay que prepararse.

Ser concientes de la responsabilidad que es ser madres y el lugar que ocupa en el hogar. Brindándole  muchísimo a la sociedad.

¿Qué incluís en tus planes?

Me encanta mi trabajo y lo que hago, pero en realidad me gustaría, cada vez trabajar menos para poder estar más en casa. Compartir todo el tiempo posible con mis hijos y mi esposo.

Tengo ganas de disfrutar de mi casa. Preparar un buen jardín. El momento de cocinar para mí es dedicarle tiempo, con tranquilidad, trae un ambiente distinto al hogar.

Entonces, en mis planes no está crecer profesionalmente, sino hacer cosas que me gustan.

Me he dado cuenta de que hacer lo que nos gusta, nos pone de buen humor, mejora la salud, y es mejor el ánimo. Tratando de apartar las cosas que me disgustan.

¿Cuál es la meta que hace mucho deseas alcanzar?

Algo que me gustaría hacer, tal vez algún día sea el instalarme cerca del mar. Siempre me ha dado la sensación de infinito, inmensidad y tranquilidad. Necesito estar en contacto con la naturaleza.

Y tal vez al jubilarme, me vea pintando o escribiendo, que tanto me gusta.

¿Qué le dirías a la mamá de hoy?

Creo que los hijos, ayer, hoy y siempre, más allá del tema de género, van a necesitar lo mismo. La van a necesitar.

A mí me gusta pensar que la mamá es la mamá, y los hijos van a necesitar que la madre este, los escuche y este presente.

Cuando voy a visitar a mi mama, Rosa, me espera en su casa con algo para degustar, como un mimo. Y me encanta hacerle y recibir ese tipo de reconocimiento práctico, donde les digamos, que las madres: ¡son necesarias para todo!

¡Feliz día mamá!