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CASA LEGNAZZI

Nos sentimos en la obligación de agradecer a los señores italianos, Héctor Legnazzi, junto a su hermano Hugo Rafael, principales de  Casa Legnazzi, muy accesibles, simpáticos y además, “paisanos nuestro”.

Tan ocupados en su labor, en esa esquina de Asencio 602, y con tanta concurrencia, desde hace 33 años. DSCF8996 [1]

Han hecho un alto en su labor, como todos los comerciantes que hemos convocado para el dia de hoy, dedicándonos unos minutos cordialmente.

De esta forma, comenzamos una charla amena y  extensa, para compartirla con ustedes.

Una experiencia jugosa. Rica en trayectoria:

¿Cuánto tiempo de trabajo?

El comercio en si, data de 1969, con mi padre  en aquel entonces, con 45 años, como un negocio familiar.

Yo comencé un poco mas tarde, en el año 1978. Tenía 19.

Estuvo  siempre el, al frente, y yo acompañándolo.

Y con los años se sumo mi hermano. Actualmente  socios.

¿Ha cambiado la relación, el trato con la gente?

El comienzo, fue como un comercio común. Con los años se le fue agregando cosas y se fue agrandando.

En aquella época lo básico, era el comestible, también se vendía hasta querosén, que ahora se dejo de usar y la mayoría era todo suelto como se vendía.

En la actualidad hemos pasado a ser un autoservicio, nos limita un poco y eso, nos se hace más.

En cuanto al trato, sigue siendo exactamente igual, gracias a Dios.

La gente del barrio es muy antigua en la zona y, todavía se reúnen los más viejos conocidos y se mantienen las charlas, como las de antes.

Este es el tipo de comercio que atrae a la gente. Y el servicio que brinda, no se compra con nada.

Que la gente venga  y se sienta cómoda. Que pueda entablarse una conversación. Es lo más lindo.

Es lo que uno va cosechando  durante todos estos años.

El cambio si, que hemos notado, rápidamente son las grandes competencias, que lo lleva a uno a tratar de superarse y a estar a nivel.

¿Cómo fue implementando secciones?

Siempre lo cuento. Salto Grande fue un antes y un después, en la historia de Salto en el comercio.

El movimiento le dio mucho más vigor y hubo necesidades.

La zona fue transformándose y el cliente pidiendo más.

¿Qué opinión tiene acerca de las grandes superficies?

Tenemos que aprender a convivir con ellas. Saber contrarrestar, pero para el Salteño no es bueno. Esa plata se va para afuera del departamento, lamentablemente.

Puede modernizar bastante en muchas cosas, pero lamentablemente, lo que la gente gasta en esas grandes superficies, que no son salteñas, es plata, grandes ganancias, que no queda girando acá.

Pero es el mundo en que vivimos y hay que  apechugar y darle para adelante.

Muchas veces, comerciantes como en mi caso, ofertas que existen en esas superficies, las podemos hacer, y también  mas bajas. Y las personas que nos visitan en forma asidua y nos compran, lo saben.

Pero la atracción de la gente a veces es otra.

El paseo, el glamour que se vive hoy en dia. Uno tampoco cuenta con  esa infraestructura.

¿Hay planes de ampliarse?

No quisiera. Estoy cómodo asi.

A esta altura de la vida, mi deseo es que mi hijo Enrico, se impulse y agrande la empresa.

Con todo mi apoyo, tiene que ser el, el que tome la decisión.

¿Si no fuera comerciante, cual seria su actividad?

No se que decirte.

Desde niño, me crie dentro de un comercio y fue lo que  conocí.

Me gusta mucho la naturaleza, el  verde, el aire libre.

Tengo una empresita rural con mi señora, Marcela, que la disfruto y me gusta.

Encaramos este proyecto junto  y lo estamos haciendo en forma paralela.

Fue encarado con amor, con corazón y ganas. Y dejando mucho tiempo en el para que salga bien, y fue lo que siempre pusimos también en el comercio.

Un mensaje a todos los comerciantes de Salto, que hay que ponerle ganas, fe  y estar. El estar al frente, dominando la empresa, es lo más importante.

El comercio requiere de eso. ¡Tengan todos un muy feliz dia!