La marihuana: ¿puerta de entrada o de llegada?

El Departamento de Ciencias Sociales de la Regional Norte de la Universidad de la República desde hace veinte años  realiza investigaciones sobre el Desarrollo Regional. Actualmente está integrado por trece investigadores con niveles de Maestría y Doctorado. En esta ocasión  la temática que se presenta refiere al consumo de marihuana.
Metodología Aplicada
El diseño metodológico aplicado fue de carácter exploratorio para de esta manera plantear una estrategia que busque “abrir” pistas, acercarse al problema investigado y posteriormente poder plantear hipótesis que puedan orientar a la comprensión y explicación del fenómeno estudiado en próximos estudios. Para ello, la metodología aplicada fue cuantitativa, aplicándose la técnica de encuesta de tipo polietápica, para lo cual se tomo como fuente de información los datos de la Encuesta Continua de Hogares 2008 del Instituto Nacional de Estadística (en adelante INE) para la Ciudad de Salto, con los cuales se diseño la muestra de hogares.
El diseño muestral desarrollado fue del tipo aleatorio estratificado, tomando como unidad de muestreo los hogares que componen los tres estratos socioeconómicos construidos en función de las Necesidades Básicas Insatisfechas (en adelante NBI), el primer estrato aquellos hogares con menos del 10% de NBI; el segundo estrato hogares entre 11 y 35% de NBI y por último, hogares con más de 35% de NBI, luego de conformados los estratos el muestreo desarrollado fue aleatorio simple para la selección de las manzanas de los hogares que conformaron los estratos, posteriormente la selección de los hogares de dichas manzanas obedeció a un muestreo aleatorio sistemático en función de la densidad de hogares por manzana y estrato. Al ser esta la tercera medición, se esta en condiciones metodológicas de controlar la muestra por dichos estratos socioeconómicos y desarrollar una metodología panel, pero en este caso serían las manzanas y no los hogares las unidades de análisis del panel.
El tamaño de la muestra fue de 401 casos, lo que representan un 95% de confiabilidad estadística y un margen de error entre el 3 y 3,5%. Cuando se menciona muestreo aleatorio sistemático se refiere a que en la operativa, la/os encuestador/es tomaran en promedio cada 3 hogares por cuadra de las manzanas que al azar fueron seleccionadas, es decir, la persona mayor de 18 años  que atiende en el hogar 3 (tres) es la que se encuesta.
La encuesta se realizo entre los días 8 y 10 de octubre de 2011, durante horarios de mayor flujo de las personas en los hogares para evitar sesgos en la conformación de la muestra, aparte de ello se realizaron controles de los formularios para analizar y controlar posibles sesgos muestrales. La entrevista se llevo adelante por medio de un formulario que se componía mayoritariamente por preguntas denominadas cerradas, con la opción a algunas preguntas de carácter abierto.
En tal formulario se relevo información acerca de datos sociales y demográficos por un lado, por otro, información referente a las actitudes y opiniones de los ciudadanos salteños acerca del consumo de drogas en la Ciudad de Salto. Se asegura al informante la privacidad de la misma mediante el secreto estadístico, de acuerdo a lo establecido por la ley 16.616. Una vez realizado el trabajo de campo y controlados los formularios, se realizó la construcción de la base de datos en soporte magnético, al procesamiento de la información y al análisis estadístico de la misma en un procesador estadístico para tales fines.
La tabla 1 muestra los resultados obtenidos en los estudios entre los años 2009 y 2011 respecto del consumo de marihuana, destacándose que quienes manifestaban consumir esta sustancia en 2009 eran el 8,8% de la población y en 2010 la cifra desciende al 4,7%, en cambio en 2011 la cifra vuelve a aumentar llegando a un 7,4% quienes manifiestan consumir marihuana, esto hace pensar que puede haber habido subdeclaración por parte de los entrevistados en el año 2010. Estos consumidores son en su mayoría hombres jóvenes, con secundaria incompleta como nivel de instrucción adquirido, de sectores medios, residiendo en su mayoría en la Zona Sur de la ciudad, iniciando su consumo hace más de tres años, considerando a la edad de inicio a partir de los 16 años. Se estima entre 5.450 y 5.750 consumidores de marihuana, de los cuales entre 1.330 y 1.400 jóvenes, considerando que habitan entre 73.763 y 77.646 personas mayores de 14 años en la Ciudad de Salto  y que de las mismas aproximadamente el 24,0% son jóvenes, se debe advertir que la estimación es de carácter lineal.
A continuación la información que se presenta plantea debatir las condiciones que conllevan al consumo, partiendo de la hipótesis que la marihuana no sería una sustancia de inicio o entrada hacia otras sino de llegada luego de un proceso de involucramiento con las de consumo legal desde el núcleo familiar.
El presente gráfico presenta por medio del análisis de correspondencias, la asociación existente entre el núcleo familiar y el consumo problemático de alcohol y los diferentes grupos de edades de consumidores de marihuana. Lo que se manifiesta con claridad es que los jóvenes entre 18 y 25 años tienen dos o más familiares o amigos con consumo problemático de alcohol, en definitiva dicha conducta individual se construye en un contexto de consumo de drogas lícitas pero con una relación problemática con las mismas por parte de sus familiares.
En esta línea de análisis, la información a continuación complementa algunas características socioeconómicas de los consumidores de marihuana locales.
Se aclara que la selección de tales variables obedece a que son variables en común en las diferentes bases de datos, lo que permite la comparación. Los consumidores de marihuana tienen en común que la mayoría se encuentra entre los 18 y 25 años, forman parte de sectores medios, trabajan a tiempo completo y tienen dos o más familiares o amigos con consumo problemático de alcohol y/o drogas ilícitas.
En definitiva, se consolida el contexto familiar y social del consumidor como un factor que influye en la construcción de una relación adictiva con la sustancia sea esta legal o ilegal. Lo que estaría siendo colocado en cuestión en el caso local es el estereotipo creado acerca de dicho consumidor, la mayoría de estos trabajan a tiempo completo y no serían de sectores sociales pobres por lo que habría que buscar respuestas en el contexto familiar y las relaciones que se generan desde el mismo con sustancias adictivas y como dichas relaciones se legitiman por parte del colectivo social.
Ante ello, la información que sigue plantea alguna pista en el inicio del consumo de sustancias adictivas planteando más preguntas que respuestas.
La tabla 2 hace referencia a tres elementos que configurarían el proceso constitutivo del consumo de sustancias adictivas.
Como se aprecia los consumidores de marihuana tuvieron al alcohol y al cigarrillo como sustancias de entrada, dado que se iniciaron en ambas a los 15 años promedio y posteriormente en la marihuana. También queda demostrada la capacidad de reincidencia en tales drogas, dado que en el caso del alcohol el 73% volvió a consumirlo, un poco mayor en el caso del cigarrillo (76%) y menor la reincidencia en la marihuana (3,2%) bastante menor que el indicador de prevalencia nacional (8,7%) según la última encuesta realizada por la Junta Nacional de Drogas del año 2011 por otra parte, prácticamente la totalidad no son consumidores recientes sino que hace más de un año lo han comenzado a realizar indicando que se está ante procesos con trayectoria en la sociedad local.
A lo que se suma lo anteriormente descrito, la situación de consumo problemático de alcohol en el entorno familiar del joven estas condicionantes estarían generando el ámbito propicio para el inicio en el consumo de la marihuana, no se descartan otras variables tanto de contexto social como personales que se asocien a tal consumo pero los estudios que se han llevado adelante señalan las mencionadas como factores que operan en tales conductas.
En resumen: el consumo de marihuana entre los jóvenes de 18 a 25 años no es el inicio hacia el consumo de otras drogas sino que para la mayoría es la llegada, por medio del alcohol y el cigarrillo iniciado en una etapa de la vida como la adolescencia en un contexto familiar de consumo problemático de alcohol.
A modo de conclusión se entiende que estas prácticas sociales de consumo de estimulantes hacen a las relaciones sociales para determinados grupos, en el caso de la marihuana es una sustancia de llegada luego de una trayectoria iniciada en el alcohol y el cigarrillo en un contexto familiar en donde el consumo de alcohol ya es un problema. Si se pretende como sociedad construir caminos de respuesta a estas situaciones, un primer paso está en la desnaturalización del consumo de alcohol y cigarrillo como medio para la diversión y recreación, asumir el riesgo que implica para la salud personal y familiar su abuso dado que aumenta la probabilidad de ingreso al consumo de sustancias ilegales.

El Departamento de Ciencias Sociales de la Regional Norte de la Universidad de la República desde hace veinte años  realiza investigaciones sobre el Desarrollo Regional. Actualmente está integrado por trece investigadores con niveles de Maestría y Doctorado. En esta ocasión  la temática que se presenta refiere al consumo de marihuana.

Metodología Aplicada

El diseño metodológico aplicado fue de carácter exploratorio para de esta manera plantear una estrategia que busque “abrir” pistas, acercarse al problema investigado y posteriormente poder plantear hipótesis que puedan orientar a la comprensión y explicación del fenómeno estudiado en próximos estudios. Para ello, la metodología aplicada fue cuantitativa, aplicándose la técnica de encuesta de tipo polietápica, para lo cual se tomo como fuente de información los datos de la Encuesta Continua de Hogares 2008 del Instituto Nacional de Estadística (en adelante INE) para la Ciudad de Salto, con los cuales se diseño la muestra de hogares.

El diseño muestral desarrollado fue del tipo aleatorio estratificado, tomando como unidad de muestreo los hogares que componen los tres estratos socioeconómicos construidos en función de las Necesidades Básicas Insatisfechas (en adelante NBI), el primer estrato aquellos hogares con menos del 10% de NBI; el segundo estrato hogares entre 11 y 35% de NBI y por último, hogares con más de 35% de NBI, luego de conformados los estratos el muestreo desarrollado fue aleatorio simple para la selección de las manzanas de los hogares que conformaron los estratos, posteriormente la selección de los hogares de dichas manzanas obedeció a un muestreo aleatorio sistemático en función de la densidad de hogares por manzana y estrato. Al ser esta la tercera medición, se esta en condiciones metodológicas de controlar la muestra por dichos estratos socioeconómicos y desarrollar una metodología panel, pero en este caso serían las manzanas y no los hogares las unidades de análisis del panel.

El tamaño de la muestra fue de 401 casos, lo que representan un 95% de confiabilidad estadística y un margen de error entre el 3 y 3,5%. Cuando se menciona muestreo aleatorio sistemático se refiere a que en la operativa, la/os encuestador/es tomaran en promedio cada 3 hogares por cuadra de las manzanas que al azar fueron seleccionadas, es decir, la persona mayor de 18 años  que atiende en el hogar 3 (tres) es la que se encuesta.

La encuesta se realizo entre los días 8 y 10 de octubre de 2011, durante horarios de mayor flujo de las personas en los hogares para evitar sesgos en la conformación de la muestra, aparte de ello se realizaron controles de los formularios para analizar y controlar posibles sesgos muestrales. La entrevista se llevo adelante por medio de un formulario que se componía mayoritariamente por preguntas denominadas cerradas, con la opción a algunas preguntas de carácter abierto.

En tal formulario se relevo información acerca de datos sociales y demográficos por un lado, por otro, información referente a las actitudes y opiniones de los ciudadanos salteños acerca del consumo de drogas en la Ciudad de Salto. Se asegura al informante la privacidad de la misma mediante el secreto estadístico, de acuerdo a lo establecido por la ley 16.616. Una vez realizado el trabajo de campo y controlados los formularios, se realizó la construcción de la base de datos en soporte magnético, al procesamiento de la información y al análisis estadístico de la misma en un procesador estadístico para tales fines.

La tabla 1 muestra los resultados obtenidos en los estudios entre los años 2009 y 2011 respecto del consumo deDibujo1marihuana, destacándose que quienes manifestaban consumir esta sustancia en 2009 eran el 8,8% de la población y en 2010 la cifra desciende al 4,7%, en cambio en 2011 la cifra vuelve a aumentar llegando a un 7,4% quienes manifiestan consumir marihuana, esto hace pensar que puede haber habido subdeclaración por parte de los entrevistados en el año 2010. Estos consumidores son en su mayoría hombres jóvenes, con secundaria incompleta como nivel de instrucción adquirido, de sectores medios, residiendo en su mayoría en la Zona Sur de la ciudad, iniciando su consumo hace más de tres años, considerando a la edad de inicio a partir de los 16 años. Se estima entre 5.450 y 5.750 consumidores de marihuana, de los cuales entre 1.330 y 1.400 jóvenes, considerando que habitan entre 73.763 y 77.646 personas mayores de 14 años en la Ciudad de Salto  y que de las mismas aproximadamente el 24,0% son jóvenes, se debe advertir que la estimación es de carácter lineal.

A continuación la información que se presenta plantea debatir las condiciones que conllevan al consumo, partiendo de la hipótesis que la marihuana no sería una sustancia de inicio o entrada hacia otras sino de llegada luego de un proceso de involucramiento con las de consumo legal desde el núcleo familiar.

El presente gráfico presenta por medio del análisis de correspondencias, la asociación existente entre el núcleo familiar y el consumo problemático de alcohol y los diferentes grupos de edades de consumidores de marihuana. Lo que se manifiesta con claridad es que los jóvenes entre 18 y 25 años tienen dos o más familiares o amigos con consumo problemático de alcohol, en definitiva dicha conducta individual se construye en un contexto de consumo de drogas lícitas pero con una relación problemática con las mismas por parte de sus familiares.

En esta línea de análisis, la información a continuación complementa algunas características socioeconómicas de los consumidores de marihuana locales.

Dibujo5Se aclara que la selección de tales variables obedece a que son variables en común en las diferentes bases de datos, lo que permite la comparación. Los consumidores de marihuana tienen en común que la mayoría se encuentra entre los 18 y 25 años, forman parte de sectores medios, trabajan a tiempo completo y tienen dos o más familiares o amigos con consumo problemático de alcohol y/o drogas ilícitas.

En definitiva, se consolida el contexto familiar y social del consumidor como un factor que influye en la construcción de una relación adictiva con la sustancia sea esta legal o ilegal. Lo que estaría siendo colocado en cuestión en el caso local es el estereotipo creado acerca de dicho consumidor, la mayoría de estos trabajan a tiempo completo y no serían de sectores sociales pobres por lo que habría que buscar respuestas en el contexto familiar y las relaciones que se generan desde el mismo con sustancias adictivas y como dichas relaciones se legitiman por parte del colectivo social.

Ante ello, la información que sigue plantea alguna pista en el inicio del consumo de sustancias adictivas planteando más preguntas que respuestas.

La tabla 2 hace referencia a tres elementos que configurarían el proceso constitutivo del consumo de sustancias adictivas.

Como se aprecia los consumidores de marihuana tuvieron al alcohol y al cigarrillo como sustancias de entrada, dado que se iniciaron en ambas a los 15 años promedio y posteriormente en la marihuana. También queda demostrada la capacidad de reincidencia en tales drogas, dado que en el caso del alcohol el 73% volvió a consumirlo, un poco mayor en el caso del cigarrillo (76%) y menor la reincidencia en la marihuana (3,2%) bastante menor que el indicador de prevalencia nacional (8,7%) según la última encuesta realizada por la Junta Nacional de Drogas del año 2011 por otra parte, prácticamente la totalidad no son consumidores recientes sino que hace más de un año lo han comenzado a realizar indicando que se está ante procesos con trayectoria en la sociedad local.

A lo que se suma lo anteriormente descrito, la situación de consumo problemático de alcohol en el entorno familiar del joven estas condicionantes estarían generando el ámbito propicio para el inicio en el consumo de la marihuana, no se descartan otras variables tanto de contexto social como personales que se asocien a tal consumo pero los estudios que se han llevado adelante señalan las mencionadas como factores que operan en tales conductas.

En resumen: el consumo de marihuana entre los jóvenes de 18 a 25 años no es el inicio hacia el consumo de otras drogas sino que para la mayoría es la llegada, por medio del alcohol y el cigarrillo iniciado en una etapa de la vida como la adolescencia en un contexto familiar de consumo problemático de alcohol.

A modo de conclusión se entiende que estas prácticas sociales de consumo de estimulantes hacen a las relaciones sociales para determinados grupos, en el caso de la marihuana es una sustancia de llegada luego de una trayectoria iniciada en el alcohol y el cigarrillo en un contexto familiar en donde el consumo de alcohol ya es un problema. Si se pretende como sociedad construir caminos de respuesta a estas situaciones, un primer paso está en la desnaturalización del consumo de alcohol y cigarrillo como medio para la diversión y recreación, asumir el riesgo que implica para la salud personal y familiar su abuso dado que aumenta la probabilidad de ingreso al consumo de sustancias ilegales.







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