- Diario El Pueblo - http://www.diarioelpueblo.com.uy -

“He dejado mi vida en el diario”

Hace 22 años, que comencé a trabajar en Diario El Pueblo.
Mi primera tarea fue la del doblado, y a medida que pasaba el tiempo me daba cuenta de que estaba muy cómoda trabajando.
Estuve en este desempeño durante muchos años, y además  de sentirme cómoda, me gustó desde el comienzo, y  hasta hoy lo  hago.
El cambio surgió hace aproximadamente tres años, cuando la posibilidad de quedar a cargo de un personal de 22 trabajadores,  me ha hecho sentir muy a gusto, además de la entrega de diarios a los repartidores.
Mis horarios son en horas de la madrugada, acostumbrándome a él. Con una  jornada que comienza a las tres de la mañana llegando al diario un rato más tarde.
Pienso que el gran compañerismo que existe en el grupo juega un papel fundamental.
Las tareas que me han asignado han sido siempre de mi agrado, y me han hecho sentir muy bien,  muy cómoda, tanto junto a mis compañeros como con mis superiores. Soy feliz de trabajar en Diario El Pueblo.
En todo este tiempo, asi como han surgido inconvenientes, he conseguido muchas satisfacciones. Dejando mi vida en este trabajo, tal vez sea por el horario, que no me coincide en cosas que deseo hacer, me he privado muchas veces de salidas incluso reuniones familiares, que surgen y no puedo concurrir, con tal de no faltar a trabajar.
Pero me llevo diariamente muchas alegrías y también el compañerismo que día a día voy cosechando y disfruto mucho con eso.
Aunque ya no esté con nosotros, estoy muy agradecida a Don Walter Martínez, que fue la persona que me dejó desempeñarme en la empresa, junto a mi hijo Wilson, que en ese entonces era menor de edad. Y por medio de un permiso y con mi presencia, bastaba para poder hacerlo los dos en el mismo horario.
Comenzamos juntos un largo camino, acompañándonos en  el trayecto diario hasta la empresa, todas las madrugadas. Y por suerte lo hacemos hasta hoy.
Debo agradecer a mis compañeros de trabajo por el grupo humano que conformamos,  darle las gracias por ser como son.
También a  mis superiores, a Adriana que es una jefa muy presente, valorando nuestro desempeño.
Si bien ellos no me hubiesen dado esta oportunidad, seguro no estaría aquí, muy cómoda trabajando y con muchos proyectos por cumplir.

Hace 22 años, que comencé a trabajar en Diario El Pueblo.

Mi primera tarea fue la del doblado, y a medida que pasaba el tiempo me daba cuenta de que estaba muy cómoda trabajando.

Estuve en este desempeño durante muchos años, y además  de sentirme cómoda, me gustó desdeAna CArdozo el comienzo, y  hasta hoy lo  hago.

El cambio surgió hace aproximadamente tres años, cuando la posibilidad de quedar a cargo de un personal de 22 trabajadores,  me ha hecho sentir muy a gusto, además de la entrega de diarios a los repartidores.

Mis horarios son en horas de la madrugada, acostumbrándome a él. Con una  jornada que comienza a las tres de la mañana llegando al diario un rato más tarde.

Pienso que el gran compañerismo que existe en el grupo juega un papel fundamental.

Las tareas que me han asignado han sido siempre de mi agrado, y me han hecho sentir muy bien,  muy cómoda, tanto junto a mis compañeros como con mis superiores. Soy feliz de trabajar en Diario El Pueblo.

En todo este tiempo, asi como han surgido inconvenientes, he conseguido muchas satisfacciones. Dejando mi vida en este trabajo, tal vez sea por el horario, que no me coincide en cosas que deseo hacer, me he privado muchas veces de salidas incluso reuniones familiares, que surgen y no puedo concurrir, con tal de no faltar a trabajar.

Pero me llevo diariamente muchas alegrías y también el compañerismo que día a día voy cosechando y disfruto mucho con eso.

Aunque ya no esté con nosotros, estoy muy agradecida a Don Walter Martínez, que fue la persona que me dejó desempeñarme en la empresa, junto a mi hijo Wilson, que en ese entonces era menor de edad. Y por medio de un permiso y con mi presencia, bastaba para poder hacerlo los dos en el mismo horario.

Comenzamos juntos un largo camino, acompañándonos en  el trayecto diario hasta la empresa, todas las madrugadas. Y por suerte lo hacemos hasta hoy.

Debo agradecer a mis compañeros de trabajo por el grupo humano que conformamos,  darle las gracias por ser como son.

También a  mis superiores, a Adriana que es una jefa muy presente, valorando nuestro desempeño.

Si bien ellos no me hubiesen dado esta oportunidad, seguro no estaría aquí, muy cómoda trabajando y con muchos proyectos por cumplir.

Ana Cardozo