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“Si volviera a nacer, volvería a elegir la misma profesión”

Anahir Galbarini  Álvarez
Docente Directora de Escuela N° 3 “José Pedro Varela”.

Anahir Galbarini  Álvarez

Docente Directora de Escuela N° 3 “José Pedro Varela”.

Aunque trae consigo mucha experiencia, falta también mucho camino todavía por recorrer. Anahir está convencida de que llegará el momento en que su tiempo será dedicado totalmente a su familia, a sus nietos, con un trofeo de mayores satisfacciones aún.

Sobre su trayectoria, sus proyectos y el amor por los niños que dirige, esto nos cuenta:

¿Cómo comienza su trayectoria?

Me recibí en el año ´76,  iniciándome en Paso del Daymán, siendo allí mi primera experiencia. Luego trabajé en Zanja de Alcaim,Anahir Galbarini Avarezejerciendo la dirección por primera vez y después trasladándome a Valentín, donde también trabajé en una de las escuelas de la zona como Directora.

Siendo en la zona la Directora de la Unidad escolar de Valentín. Es un agrupamiento oficial y único que quedaba en el país, donde, el Director de la Unidad, hacía el trabajo de Coordinador, entre cuatro escuelas que estaban agrupadas. Estas eran: 23, 33, 42, y la 43. Luego dejó de funcionar como agrupamiento oficial.

Un trabajo muy lindo, con equipos muy fuertes conformado con directores de las distintas escuelas, que muchas veces nos tocó ir y venir caminando cinco kilómetros.

Pero nada importaba, era muy lindo.

Si volviera a nacer  volvería a elegir la misma profesión, porque me encanta lo que hago.

¿Por qué decidió maestra?

En aquel tiempo, creo que a los adolescentes nos costaba más decidir qué carrera seguir.

No podía ir a Montevideo y al quedarme en Salto me decido por magisterio, con todo el apoyo de la familia.

Incluso, cuando comencé a estudiar me encantaba la idea de empezar en una escuela rural, y así fue. Conociendo  todos esos lugares hermosos donde me tocó vivir.

¿Cómo es que llega a la escuela Nº 3?

Por traslado. Soy maestra efectiva y hace 11 años que llegué.

Como es una escuela de doble turno, los directores tenemos uno de ocho horas.

Cada escuela tiene su identidad, y cuál más linda. Había trabajado en escuelas rurales, luego en Salto Nuevo,  a la 112 y por último acá.

¿Cuántos alumnos son?

Son un poco más de setecientos cuarenta en los dos turnos.

Con una categoría de docentes efectivos la mayoría, es una escuela habilitada de práctica.

¿Si me tiene que definir su trayectoria, qué le ha dejado?

Me encanta lo que hago y cuando uno lo hace con gusto y realmente de vocación, uno viene contento a trabajar.

El día que me tenga que jubilar, es porque se termina una etapa de la vida. Pero me ha dejado más cosas positivas y muchísimas satisfacciones. Deseo de todo esto, que la escuela no se vea en términos fríos, sino que sea un lugar donde pasemos lo mejor posible.

Porque con el tiempo, los compañeros pasan a formar parte de otra familia, formándose un grupo humano sólido y solidario.

Es una de las cosas más importantes y positivas que recogí. El haber tenido muchos amigos, y esto realmente me lo dio el magisterio.

¿Qué opina su familia de su trabajo?

Tengo tres hijas:

La mayor es Pía, Licenciada en Relaciones Internacionales, Rafaela, que le queda una materia para ser escribana, y es mamá de Dante y Estephany, que estudió y se recibió en Cuba de médica. Trabajando en Montevideo y actualmente se encuentra por un llamado que hubo en Porto Alegre.

Ellas saben que amo lo que hago, y cuento con todo su apoyo. Tal vez por el hecho de haberse criado viéndome todos los días planificar y en el entorno de los niños.

Incluso cuando hablamos de jubilarme, me dicen que piense qué es lo que deseo realmente.

Pero me gustaría disfrutar un poco más de mi nieto Dante y Pía  que también ya pronto será mamá de una nena. Así que voy a ser doblemente abuela y quiero disfrutarlo a pleno.

¿Le gustaría enviarles un mensaje a sus niños?

Decirle a mis niños y a sus padres: muchas gracias por venir y por enviar a sus hijos a esta escuela.

Ellos nos hacen felices con su sonrisa, dentro de alguna contramarcha.

Pero es normal dentro de la vida del maestro, y es parte de la vida del niño. Realmente aquí, es una escuela donde nos sentimos felices.

Son niños que tienen valores y sus padres ayudan a que los conserven. Para nosotros es muy importante, porque siempre estamos tratando de incentivar el vínculo con  la familia, a través del diálogo. Es una escuela abierta donde los padres apoyan y concurren muchísimo.

Lo importante es ser buena gente para todo en la vida.

Y el ser buena gente para mi, implica ser comprometidos con lo que hacemos, honestos, sinceros, y tener dignidad, respetando al otro. Esos valores de familia, también los podemos transmitir en la escuela.

Y a los funcionarios no docentes de esta escuela decirles que los valoramos muchísimo. Ellos son parte de la misma ya que algunos, hace más de 15 años que trabajan aquí.

Son parte de la comunidad y se lo agradecemos.