- Diario El Pueblo - http://www.diarioelpueblo.com.uy -

El oficio de Alemania se impuso a la joven Francia

Alemania hizo valer su tradición y oficio ante la joven Francia, para quedarse con el duelo de campeones del mundo y asegurarse un lugar en las semifinales del Mundial. Un cabezazo del zaguero Mats Hummels, al más puro estilo alemán, fue suficiente para que se impusiera el conjunto con más historia de los dos.

Alemania volvió a eliminar a Francia, como había hecho las últimas dos veces que ambos equipos se habían enfrentado en los Mundiales (en las semifinales de 1982 y 1986).
Fue suficiente el testazo del zaguero Mats Hummels al comienzo del partido, para que el equipo germano se asegurase su presencia en semifinales por cuarto Mundial consecutivo.
Ahora los teutones enfrentarán al local Brasil el martes en Belo Horizonte.
VOLVIÓ A LAS RAÍCES
Después de cuatro partidos en los que Alemania dejó dudas, el técnico Joachim Löw decidió volver a los orígenes y dio entrada a un equipo más acorde con el estilo clásico de entender el fútbol alemán.
Philipp Lahm regresó al lateral derecho y dejó su plaza en el centro del campo para Sami Khedira, que se reunió así de nuevo con Bastian Schweinsteiger en el doble pivote habitual en la selección desde Sudáfrica 2010.
El movimiento se intuía desde la apretada victoria en octavos ante Argelia, por lo que lo más sorprendente fue la inclusión de Miroslav Klose en ataque.
La decisión de Löw de utilizar un auténtico delantero centro en lugar de usar un “falso nueve” era una clara muestra de que el técnico se apartaba de su inspiración en el Bayern Munich de Josep Guardiola para dibujar un equipo más afín a lo que mostró en 2010.
El gol de Hummels a los 12 minutos de juego fue un guiño al viejo fútbol alemán. Una falta en un costado del área, un buen centro de Toni Kroos y un remate de cabeza de un fuerte y alto zaguero alemán.
Pocos equipos en la historia del fútbol han sacado tanto provecho a ese tipo de jugadas como Alemania. Y el estilizado y fino equipo de Löw, mucho más inclinado a elaborar su juego desde la posesión del balón, no parece dispuesto a despreciar una característica que ha dado muchas victorias a su país.
FRANCIA, SIN SORPRESAS
El técnico galo Didier Deschamps no presentó sorpresas, más allá de la inclusión de Antoine Griezmann por Olivier Giroud para acompañar a Karim Benzema en ataque.
El delantero del Real Madrid tuvo las mejores oportunidades en la primera mitad, pero le falló la puntería: primero remató contra Hummels un balón suelto en el área; luego cabeceó de nuevo contra el cuerpo del central alemán cuando estaba en una muy buena posición; y por último se fabricó el espacio con una diagonal desde el lado izquierdo, pero su tiro fue al medio del arco y no causó problemas al arquero alemán.
Tras una primera mitad en la que nadie tuvo un claro control del juego, la segunda parte arrancó sin cambios. En un Mundial en el que los ataques se han impuesto a las defensas, el torneo se encontraba de repente con un partido de rigor táctico, donde los dos equipos se respetaban demasiado para arriesgar.
Ambos buscaban mantener las posiciones, asegurar los pases y presionar el error del rival en el centro del campo para salir rápido al ataque.
LOS CAMBIOS
El primero en mover sus piezas fue Löw. A falta de poco más de 20 minutos para el final, retiró a un agotado Klose y dio entrada a Andre Schürrle, el hombre que revolucionó el partido ante Argelia.
Müller volvió así a la punta de ataque, mientras que el extremo del Chelsea se inclinó a la banda derecha.
Los minutos pasaban y Francia tenía que crear juego, lo que no ha sido su mejor virtud durante el torneo, donde mostró más efectividad que elaboración.
No obstante, Alemania dio un paso atrás en el último cuarto de hora y los “bleus” empezaron a amenazar el arco rival, principalmente cuando Griezmann lograba recibir algún pase en largo con sus desmarques a la banda.
Benzema tuvo entonces el empate en sus pies, pero después de hacer un magnífico recorte en el área, volvió a encontrarse con el cuerpo de un Hummels espléndido.
Schürrle pudo liquidar el partido en dos ocasiones gracias a dos veloces contragolpes, pero ambas veces se encontró con un rival en el camino.
Benzema tuvo el empate casi en el último segundo del partido, pero no era el día del delantero francés y su potente disparo de zurda fue desviado por Neuer. El sueño de la joven selección francesa se acabó, pero las bases para la Eurocopa 2016 en su país están puestas.
Desde que Löw es seleccionador, Alemania jugó la final de la Eurocopa 2008, además de las semifinales del Mundial 2010, la Eurocopa 2012 y el Mundial 2014. Solo le falta el título.

Alemania volvió a eliminar a Francia, como había hecho las últimas dos veces que ambos equipos se habían enfrentado en los Mundiales (en las semifinales de 1982 y 1986).

Fue suficiente el testazo del zaguero Mats Hummels al comienzo del partido, para que el equipo germano se asegurase su presencia en semifinales por cuarto Mundial consecutivo.

Ahora los teutones enfrentarán al local Brasil el martes en Belo Horizonte.

VOLVIÓ A LAS RAÍCES

Después de cuatro partidos en los que Alemania dejó dudas, el técnico Joachim Löw decidió volver a los orígenes y dio entrada a un equipo más acorde con el estilo clásico de entender el fútbol alemán.

Philipp Lahm regresó al lateral derecho y dejó su plaza en el centro del campo para Sami Khedira, que se reunió así de nuevo con Bastian Schweinsteiger en el doble pivote habitual en la selección desde Sudáfrica 2010.

El movimiento se intuía desde la apretada victoria en octavos ante Argelia, por lo que lo más sorprendente fue la inclusión de Miroslav Klose en ataque.

La decisión de Löw de utilizar un auténtico delantero centro en lugar de usar un “falso nueve” era una clara muestra de que el técnico se apartaba de su inspiración en el Bayern Munich de Josep Guardiola para dibujar un equipo más afín a lo que mostró en 2010.

El gol de Hummels a los 12 minutos de juego fue un guiño al viejo fútbol alemán. Una falta en un costado del área, un buen centro de Toni Kroos y un remate de cabeza de un fuerte y alto zaguero alemán.

Pocos equipos en la historia del fútbol han sacado tanto provecho a ese tipo de jugadas como Alemania. Y el estilizado y fino equipo de Löw, mucho más inclinado a elaborar su juego desde la posesión del balón, no parece dispuesto a despreciar una característica que ha dado muchas victorias a su país.

FRANCIA, SIN SORPRESAS

El técnico galo Didier Deschamps no presentó sorpresas, más allá de la inclusión de Antoine Griezmann por Olivier Giroud para acompañar a Karim Benzema en ataque.

El delantero del Real Madrid tuvo las mejores oportunidades en la primera mitad, pero le falló la puntería: primero remató contra Hummels un balón suelto en el área; luego cabeceó de nuevo contra el cuerpo del central alemán cuando estaba en una muy buena posición; y por último se fabricó el espacio con una diagonal desde el lado izquierdo, pero su tiro fue al medio del arco y no causó problemas al arquero alemán.

Tras una primera mitad en la que nadie tuvo un claro control del juego, la segunda parte arrancó sin cambios. En un Mundial en el que los ataques se han impuesto a las defensas, el torneo se encontraba de repente con un partido de rigor táctico, donde los dos equipos se respetaban demasiado para arriesgar.

Ambos buscaban mantener las posiciones, asegurar los pases y presionar el error del rival en el centro del campo para salir rápido al ataque.

LOS CAMBIOS

El primero en mover sus piezas fue Löw. A falta de poco más de 20 minutos para el final, retiró a un agotado Klose y dio entrada a Andre Schürrle, el hombre que revolucionó el partido ante Argelia.

Müller volvió así a la punta de ataque, mientras que el extremo del Chelsea se inclinó a la banda derecha.

Los minutos pasaban y Francia tenía que crear juego, lo que no ha sido su mejor virtud durante el torneo, donde mostró más efectividad que elaboración.

No obstante, Alemania dio un paso atrás en el último cuarto de hora y los “bleus” empezaron a amenazar el arco rival, principalmente cuando Griezmann lograba recibir algún pase en largo con sus desmarques a la banda.

Benzema tuvo entonces el empate en sus pies, pero después de hacer un magnífico recorte en el área, volvió a encontrarse con el cuerpo de un Hummels espléndido.

Schürrle pudo liquidar el partido en dos ocasiones gracias a dos veloces contragolpes, pero ambas veces se encontró con un rival en el camino.

Benzema tuvo el empate casi en el último segundo del partido, pero no era el día del delantero francés y su potente disparo de zurda fue desviado por Neuer. El sueño de la joven selección francesa se acabó, pero las bases para la Eurocopa 2016 en su país están puestas.

Desde que Löw es seleccionador, Alemania jugó la final de la Eurocopa 2008, además de las semifinales del Mundial 2010, la Eurocopa 2012 y el Mundial 2014. Solo le falta el título.