- Diario El Pueblo - http://www.diarioelpueblo.com.uy -

Ingeniera Agrónoma. Presidente del Centro Agronómico de Salto, en la Asociación de Ingenieros Agrónomos del Uruguay. María Hilda Grasso Bouyssonade

Maria Hilda Grasso Bouyssonade [1]María Hilda, recibida a los 23 años, formó su familia muy joven y tuvo dos hijos que colmaron su vida de alegría.
El disfrute es estar con la familia, por lo general, los fines de semana, pero a pesar de su entretenida tarea, es una madre muy presente.
Nos narra de esta manera su historia de vida:
“Mi vocación por la profesión viene desde que nací prácticamente.
Por el hecho de contar con un papá ingeniero, pasé toda mi infancia oyendo hablar de la agronomía. He pasado mis vacaciones en el campo, luego a mi padre le correspondió ser Director de Facultad de Agronomía y fue allí donde estuve en contacto con los distintos rubros que tiene la agronomía, mas allá de la ganadería, que era en lo que mi padre estuvo presente siempre.
Luego en Facultad comencé a ver toda la parte citrícola y hortícola, que es lo que en si me dedico en la actualidad y lo que me gusta.
Siempre tuve mucho interés por la naturaleza, por la jardinería, entre otras. Sobre todo por las plantas, que con siete años, me dedicaba a tener las mías en casa.
¿Cómo es su tarea en sí de lo que realiza?
Hace dieciséis años que me recibí de Ingeniera Agrónoma y enseguida comencé a trabajar en un proyecto que se llama PREDEG.
En ese momento fui contratada por medio de un ente del estado, que financiaba, para brindar asistencia técnica a pequeños productores, parte del productor privado y parte del ministerio.
Fue allí mi primer acercamiento con los productores hortícolas, siendo éste un grupo amplio, hasta que fue reduciéndose y actualmente, continúo en cierta parte en forma privada.
Además de la asistencia privada, en el año 2006, concursé en el Banco de Seguros del Estado y hoy, parte de mi actividad es la tasación y siniestros agrícolas allí.
En este caso abarco todos los cultivos, mas allá de la granja, sector de arroz, el agrícola, excepto la forestación y el resto de los rubros que se manejan en Salto y Artigas, soy la tasadora que brinda hoy el Banco de Seguros del estado.
También brindo asistencia técnica y desarrollo de algunos productos, para una empresa de Montevideo.
¿Cómo es la mujer agrónoma?
Cuando realicé la carrera, éramos, en un grupo de treinta y ocho personas, solamente cuatro mujeres, hoy ya la carrera tiene más cupos de éstas. Ha cambiado muchísimo.
Incluso me ha permitido desde muy chica recibida, mantener un trato directo y con mucha afinidad con los productores.
En el banco no he tenido problemas, ya que el trabajar allí, a mí me da un cierto poder de mediación con el productor, porque cuando uno indemniza, tiene que estar con el poder de pagar de acuerdo a lo que remite el daño.
Creo que hasta este momento no he tenido problemas, incluso cuento con todo el apoyo de mis compañeros técnicos de equipo en el que trabajo en el banco.
¿Cómo es la mamá- agrónoma?
Es que para mi trabajo no tengo muchos problemas. Soy mujer y soy madre, pero tomo las botas de goma, la capa de agua si está lloviendo, el filtro solar, el repelente y todo lo referido a lo que tenga contacto con el campo, me subo a la camioneta y salgo a trabajar, en lo demás, es una tarea como cualquier otra.
Me gusta mucho lo que hago.
Nunca fui haragana para madrugar, porque amo mi trabajo y lo disfruto.
¿Cuál es el tiempo para la familia y los niños?
En realidad trato de organizar con tiempo un poco todo.
Muchas son las veces que sacrifico un poco lo que es a nivel personal.
Tengo poco tiempo para mí como mujer, pero como madre, trato de destinarlo todo lo que puedo a mis hijos: María Magdalena y Juan Pablo.
Pero además, y felizmente cuento con tres hijos de mi pareja Juan, que son: Juan Francisco, Mauricio y María Victoria.
Me gusta mucho hacer los deberes con ellos, leer y dedicarles tiempo a todos.
¿Cómo es un día de María Hilda con sus hijos?
Es un todos los días, pero cuando más disfrutamos es el fin de semana.
Durante la misma, no hay mucho tiempo para compartir a no ser a la noche, pero en un feriado por ejemplo, nos dedicamos con mi hija de lleno a la cocina, haciendo postres, tortas decoradas y pasándola muy bien todos juntos.
¿Qué le ha dejado la experiencia de su profesión junto a su familia?
Estoy muy bien, siempre fui muy positiva y optimista.
Soy muy católica y siempre estuvo muy presente la Virgen María en todo paso que he dado, la virgen me ha apoyado.
Y si bien he tenido mis aciertos y errores como todo el mundo, estoy muy contenta con lo que he logrado.
Después de ponerle todo de mí, estoy viendo los resultados.
Considero que me dedico a mi profesión porque me gusta, y sin dudas, la maternidad, es algo muy lindo. Aunque soy demasiado protectora.
Pero es parte de ser madre y nunca más dormimos tranquilas.
¿Cuál es la expectativa que anhela en cuanto a sus hijos?
Lo que más anhelo es que sean buenas personas, y que formen su familia, trabajando en lo que más les guste. Que disfruten lo que hacen como lo hago yo. Pero también entiendo que tienen que ser ellos los que busquen en esta sociedad, lo mejor para cada uno. Buscando su felicidad.
Yo simplemente lo que puedo hacer es entregarles todas las herramientas, para que lo puedan lograr.
¿Un mensaje a las madres para este domingo 10?
Mucho de lo que tengo se lo debo a mi madre Isabel, (Chabela), a quien le envío un abrazo.
Lo aprendí de ella por ser tan luchadora. Mi madre es un gran ejemplo.
Me gustaría decirles a todas las madres, que disfruten este domingo junto a sus hijos. En mi caso, el tiempo que estoy sin su presencia, me cuesta.
Los extraño muchísimo si no los tengo conmigo. Así que en lo posible tratamos de estar muy unidos, siempre que podemos.