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Mamá de nuestros ídolos futboleros: Martín y Gastón Silva Patricia Perdomo

Patricia Perdomo [1]Patricia se casó muy joven, naciendo en ese hogar cuatro hijos: Noelia, Martín, Gastón y Crhistian.
Se abocó desde el momento de su primer hijo a ser madre, pero sin ninguna duda, a querer superase y seguir creciendo en distintos ámbitos.
Vivió siempre en Barrio Uruguay, donde construyó su hogar y criaron a sus niños, hasta que fueron adolescentes, llevando adelante una empresa familiar, en el rubro de panadería.
Esta es la historia de una madre con garras, batallando a la par de sus progenitores:
¿Cómo está compuesta su familia?
Por mis cuatro hijos y mi actual pareja: Heber Biassini, único e irrepetible como ser humano. Es mi compañero de vida, como así para mis hijos.
¿Qué se siente tener dos estrellas del fútbol, dentro de la misma?
Hay dos destacados en el fútbol, los cuales le han dado mucha alegría a Salto.
Gastón con sus vicecampeonatos mundiales dos veces en la sub 20 y la sub 17, entre otros. Ha marcado mucho para Salto para la corta edad que tiene, al igual que Martín.
Nosotros tenemos dos ídolos, que son Cavanni y Suárez, excelentes personas y compañeros de Gastón, el cual está aprendiendo muchísimo de ellos, ya que comparten y conviven mucho en la selección, que es lo que tiene de bueno la misma. Es una familia con el Maestro Tabárez.
¿Dónde se encuentran ambos en la actualidad?
Están viviendo juntos en Torino Italia, uno juega en la primera y el otro juega en el ACBRA, que tiene los colores de Gladiador de donde son sus orígenes.
¿Cómo llega a sus oídos la noticia de que viajan al exterior?
Es algo que viene repicando de mucho tiempo. Cuando la hermana decide a trasladarse a Montevideo a estudiar, nos comunican los dos que quieren ser jugadores de fútbol.
Tenían 14 y 16 años, jugaban en Gladiador. Decidimos con el padre, de que le dábamos dos años para que probaran y de lo contrario, volvían a Salto a estudiar o se ponían a hacer pan.
Fue muy grande el sacrificio, eran tres chicos que llevábamos a Montevideo.
¿A qué cuadro llegan allí?
Como todos saben, soy hermana de José Batlle, el “Chueco” Perdomo, entonces, los hice entrar con el apellido Silva, sin que mi hermano se enterara de que se encontraban en Montevideo, probando.
Los llevé primero a Martín a Defensor y a Gastón a Peñarol, y quedaron viceversa.
Gastón en Defensor y Martín en Peñarol.
Eran “uno más” del interior que llegaban. Yo no quería que entraran con el apellido Perdomo, porque a la larga, a esto luego se lo cobran.
El fútbol tiene un filtro. Hay que demostrar en la cancha lo que juegan. No juegan con un apellido y yo a ese daño, no lo quería para mis hijos.
Quería, convencida, de que llegaran a algo por lo que eran. Y más allá de Perdomo, llevan el apellido Silva, que era lo que importaba.
Fue un poco complicado nuestro traslado, sin conocer mucho, hasta que conseguimos dónde poder alquilar y vivieron los tres juntos en Montevideo.
¿Cuándo se realiza el feliz desenlace de comenzar a jugar?
Comienza Gastón con el proceso de selección con Tabárez, ya que fue citado enseguida para los sudamericanos de la sub 15, comenzando a crecer.
No fueron momentos fáciles, hasta julio del año pasado. El tema fútbol es muy complicado y pasamos por muchas cosas desagradables, para que pudieran llegar a donde están.
¿Cómo es un día en familia?
Nos juntamos todos.
Hasta el día de hoy, no hay cumpleaños que no nos reunamos, no hay fiesta tradicional, que no la pasemos juntos, vamos hasta donde tengamos que ir para estar con el otro.
¿Qué experiencia le ha dejado esta trayectoria de vida?
Mis hijos, me han dejado cosas hermosas.
Tengo cuatro adolescentes, donde cada uno sigue felizmente su camino.
Me siento bien como mujer, el haber apoyado a cada uno en lo que quería. Porque los cuatro son diferentes.
Me siento orgullosa de haber sido una compañera de vida de ellos, para ayudar a formar esa parte de cada uno, que así lo ha querido.
Es lo que me hace sentir realizada. El haber golpeado puertas, y que me las hayan abierto cuando las necesité.
Me hace bien tener el compañero que tengo al lado, que ellos tengan el padre que tienen. Me hace bien el día a día de la vida.
Nunca proyecto algo como un capricho, ya que nosotros somos muy humildes y no necesitamos el lujo para ser feliz.
Disfrutamos con las pequeñas cosas de cada día, a mi me crió mi hermana mayor y para mí, almorzar con ella los domingos, y estar con ella a cada rato, son esas pequeñas cosas que nos han enseñado y mis hijos las tienen.
¿Cómo ve el futuro de sus hijos como mamá?
Lo único que pretendo, es que ellos sean felices.
No me importa si es arrancando naranjas, jugando al fútbol, siendo doctores, no importa.
Si alguno de los que están afuera decide volver a casa, tiene las puertas abiertas. Porque decidió ser feliz.
Seguiré apoyando lo que ellos quieren. Hace muy poco de todo esto y todavía no lo podemos disfrutar, porque nada fue fácil.
Quiero ver a mis hijos sonreír, desde el corazón, porque yo fui y soy feliz con nada.
¿Desea enviar un mensaje a todas las madres en su día?
Todas las madres son especiales y únicas, pero lo más importante es que aprovechen el día a día con sus hijos.
Disfrutar de un diálogo en familia. Porque para toda madre, no hay mejor regalo que ese. Un mate, una tarde, un rato, un estar.