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Carlos Francisco Ardaix. Conductor, Periodista, Cantautor, Escritor

Sarah y Marcos Ardaix: “Papá no deja de ser un poeta, haciendo otras cosas”

Como se imaginarán, el privilegio que nos brinda la oportunidad de realizar esta entrevista, es inmenso.
Pero también el compromiso que ello significa, y se lo hicimos saber.
Es que prácticamente la familia toda de Carlos Ardaix ha dedicado su vida a los medios de comunicación.
Sentiremos humildemente que nuestra pequeña labor ha tenido éxito, si logramos robarle a Carlos una pequeña sonrisa con las anécdotas narradas por sus hijos, Saritah y Marcos de forma muy animada, ya que la conversación toda se desarrolló entre sonrisas y un gran disfrute: “Papá es oriundo de la zona de Palomar, hincha de Peñarol. Él dice que Peñarol y mamá es lo más grande que hay”, nos dice Marcos, al comenzar la entrevista. -Saritah: es tan fanático de Peñarol, hincha número uno. Vivió a partir de los dos años en Palomar y fue un niño que trabajó desde muy pequeño. Y algo que nos gusta comentárselos a nuestros hijos es que con 12 años papá ya tenía reuma, provocado por trabajar en la naranja, con días muy fríos y durmiendo en malas condiciones. En su adolescencia conoció a mamá en una obra de teatro: Las de Barranco, dejándoles recuerdos imborrables a los dos. Se casaron con 18 y 20 años, respectivamente.
¿Comienza joven también a componer poesías?
-Saritah: sí, marcó su juventud, el amor por la poesía y el recitado. Le gusta mucho escribir, sobre Salto, la naturaleza, su gente y sus cosas.
-Marcos: Publicó libros, como: “Al borde de la Luna” 1 y 2, luego realizó, “Gracias por Carlitos”, por nuestro hermano fallecido. -Saritah: Tiene muchas canciones que frecuentemente se escuchan en los coros de escuelas, como Zamba del Arapey, Adiós mi Salto.
Poemas publicados en libros como “Antologías de Salto”.
¿Cómo está compuesta la familia?
-Saritah: por papá, mamá Lérida Peirano, Marcos, Carlitos (Fallecido) y yo.
También por sus nietos: Francisco Carlos, Antonia y Felipe.
¿Qué recuerdos guardan con papá, de niños?
-Marcos: Como una persona sincera, honesta, muy trabajadora y capaz. Nunca tiene el techo en superación, siempre va por más y en el entorno familiar, muy sujeto a la compañía de mamá y de nosotros. Gran ahorrista. Cuando yo era chico venían esas latas de dulce de batata de cinco kilos y él las hacía alcancías. “Acá se ponen todas las monedas” nos decía, para luego hacer un paseo o comprar algo que nos gustara. Nos integró a Carlitos, Saritah y a mí, como varón, a salir a cazar y pescar con él. Porque la vida nos quitó a Carlitos, físicamente. Espiritualmente y en nuestros recuerdos lo tenemos encendido, gracias a que papá apuntó a que nos mantengamos siempre juntos. -Saritah: mamá nos ha demostrado con su apoyo incondicional, la parte importante que conserva papá. Es ella el brazo derecho. El pilar de todo. En la expo, es ella la que realiza un fuerte trabajo, al igual que en la radio, haciendo los controles. Acompaña en el hogar y en el laburo. ¡Mamá es perfecta! ¡Le sobra capacidad para todo y es el horcón del medio!
¿Alguna anécdota para compartir?
-Marcos: Fuimos a pescar en el río Arapey, Carlitos con 4 años y yo con 8. Papá estaba encarnando y yo le pregunté. ¿Papá, me puedo bañar?
Me dijo “sí”. ¿Te imaginas cómo corría el agua allí?
Y yo me tiré. No me olvido nunca más, lo vi desde el fondo del río, venir detrás de mí a rescatarme de gorro, lentes y muy rápido. (sonríe)
Él pensó que yo le preguntaba si me podía bañar, pero después, todos juntos. Y yo fui en ese momento y me tiré.
Otra: fuimos papá Carlitos, un amigo y yo a pescar.
Me ofrecí para quedar y hacer el asado. Cuando estuvo pronto, me dormí y cuando despierto, él con sus gritos. “¡Qué rico debe estar el asado, que hambre traemos!”, y cuando fuimos a comer, los perros que deambulan por la costa, me habían robado la carne! (sonrisas).
¿Es un papá consejero?
-Marcos: sí, es más, te diría que muchas veces le tengo que decir: “Tenías razón, ¿por qué no te habré hecho caso?”.
Pero aunque tengamos diferentes puntos de vista en algunas cosas, la unión, el sentimiento y la amistad, es siempre muy fuerte. Y si tengo un problema o si estoy bien, no necesito pensar con quién lo quiero pasar: yo sé que lo quiero pasar con mi gente.
-Saritah. Una de las cosas muy buenas sobre la educación que nos inculcó papá, también mamá, es la dignidad en el trabajo. -Marcos: en la parte de estudios ellos también trataron de inculcárnoslo. Tanto Saritah como Carlitos fueron excelentes estudiantes, yo soy camionero.
Y cuando lo hablamos de padre a hijo, me dijo, “bueno, no querés estudiar, está todo bien. Pero vas a tener que trabajar, ¿no?”. Nos han dado alas para hacer lo que quisiéramos, con un apoyo incondicional. Siempre fue un padre tolerante, pero a su vez muy estricto. Saritah, siempre ha sido excelente alumna y a mí, me echaban del colegio, a cada rato. Y en el Salesiano, había una libretita, que hacía constar que el alumno había sido expulsado y llevarla de vuelta firmada. Papá estaba haciendo una grabación y con un disco de Aldo Monjes en la mano, le traigo la libreta. La toma, me mira y me dice: “Marcos, vamos a conversar, esto no da para más. Fijate, tu hermano es excelente en el colegio, tu hermana es becada por su rendimiento.
Ella dice que va a ser abogada. Y vos Marcos, ¿Qué vas a ser?
Y yo le contesto, “hermano de la abogada”. Me sacó corriendo a mil, con el disco en la mano. (Sonrisas).Yo le estaba dando la respuesta que le podía dar, no era una respuesta pensante.
Y hoy en día disfrutando de entretenidos almuerzos, les hago acordar de la anécdota, preguntándoles:
“Papá, ¿yo qué soy tuyo?
-Hijo.
A Saritah: -¿quién soy?
-Mi hermano.
-¿Vos que sos Saritah?
-Abogada.(responde ella)
Entonces, pregunto: ¿Quién tenía razón? (Sonrisas). ¡En alguna se gana también!
¿Cómo lo ven hoy a papá?
-Saritah: Está en un momento pleno, con la presencia de sus nietos. Escribe mucho. Papá no deja de ser un poeta, haciendo otras cosas.
-Marcos: Le gusta mucho compartir con las personas y ayudar a la gente. En cuanto a personas, papá y mamá son la misma persona. Esperamos seguir compartiendo la vida juntos. Somos muy unidos.
¿Desean enviarle un saludo a papá?
-Saritah: Me siento muy afortunada por la familia que tengo. Admiro a mis padres.
Sabiendo que la fortaleza está basada en el amor que nos tenemos.
-Marcos: no importa dónde, ni cómo estemos, pero donde esté papá y mamá, está mi hogar. Respeto mucho la frase, que detrás de un hombre hay una gran mujer.
-Saritah. En realidad, no es detrás, es al lado. ¡Te amamos papá, muchas gracias por la familia que nos has regalado!
-Marcos: ¡Peñarol Campeón! ¡Vamo a ruca! ¡Te quiero mucho!