Con Edgardo Luzardo. Empresario

“La competencia es beneficiosa para el empresario de mentalidad abierta”

Hace 37 años que Edgardo comenzó con su primer comercio.
Se transformó con el tiempo en un emprendimiento familiar, que fue ampliándose de tal forma y hoy felizmente, cuenta con varios locales comerciales en el rubro Supermercados. Edgardo Luzardo
Conforma una familia muy unida, la que acompaña en diferentes actividades a su quehacer diario.
Nos visitó para dialogar de esta manera:
¿Cómo ve la situación actual?
Soy bastante optimista y pienso que al mediano o corto plazo, vamos a ser beneficiados por las economías regionales.
Si bien la situación de Uruguay no es de las mejores, tampoco es tan mala.
Si nuestros vecinos superan lo que están atravesando, nosotros nos recuperamos y haremos lo mismo a corto plazo.
¿Cuál es el año en que comienza a trabajar en el comercio?
Desde el año ´81, con un formato de almacén y a partir del ´96 con este nuevo formato de Supermercado.
En estos 37 años de trabajo, hemos tenido diferentes ritmos de actividad en la economía.
La experiencia da la ventaja de poder acomodarse en la cancha.
Somos una empresa en la cual llevamos mucho los números y para poder superarnos año a año en la economía del país, se puede hacer un promedio positivo.
¿Cree que es importante el rubro en el que se maneja?
Si bien tiene mucha similitud con otros, hay diferencia porque es un rubro de alimento y con mucha dinámica.
Demandando mucho manejo de personal, con costos operativos.
¿Es normal verlo conversar con los clientes o es de los «patrones» que se queda en su sillón?
Es indudable que es muy positivo conversar con el cliente.
En primer lugar me apasiona el comercio, es una tarea que me da muchas satisfacciones.
Y el trato con el público es muy diverso y enriquecedor.
Conocer que es lo que necesita el cliente es muy productivo, porque por un lado se requiere de más eficiencia.
Yo trato de no perder ese contacto del día a día con el cliente.
Salgo de mi escritorio y me entrevero en el área de trabajo con clientes y empleados.
¿Es de aceptar sugerencias?
Siempre el cliente tiene algo para decir y sugerir.
Soy una persona escucho y observo mucho los movimientos porque siempre hay algo para rescatar.
Así se sea que no vio tal producto, indicándome que ese producto, tiene que estar más a la vista.
¿Por quién se sintió apoyado en sus inicios?
Mi familia es la base hasta el día de hoy, de lo cual soy un agradecido.
Luego el mismo roce con la gente. Estuve mucho tiempo en la Directiva del Centro Comercial de Salto, done aprendí mucho.
¿También forman parte de la toma de decisiones?
Sí, tengo tres hijos y todos trabajando conmigo.
Martín, Guillermo y Carlos. Los tres se prepararon y han logrado recibirse, pero prefirieron sumarse al negocio familiar, ya que desde niño mamaron el negocio y el trato con el público.
Parte de todo ello es el dinamismo, provocando en forma diaria, algo nuevo.
¿Es de enfrentar los problemas o derivarlos?
En un noventa y nueve por ciento, a las grandes decisiones las enfrentamos con la familia.
¿Cuál fue su peor momento?
Hubo dos períodos que me han marcado en el trayecto laboral.
Uno fue en el año ´90, cundo me sentí estresado, perdiendo calidad de salud, por el dinamismo en el que veníamos trabajando. En el cual mi familia fue con un apoyo fundamental que me recuperó.
Y durante el año pasado, me tocó vivir tres sucesos de asalto a mano armada en el mismo comercio y eso me ha marcado, porque uno no se olvida tan fácilmente.
¿Cuál ha sido el mejor momento?
Hemos tenido muchos momentos buenos en este trayecto laboral, cuando uno lo toma como un desafío para superarse.
La persona que está trabajando, tiene que superar las vicisitudes del día, para empezar el otro, pensando en positivo.
¿Son suficientes los colaboradores con los que cuenta?
Estamos actualmente con un poquito más de personal de lo que necesitamos. Por el mismo optimismo de que la situación va a cambiar, pero bajar la calidad del servicio, no es conveniente.
Hay que ser muy cauteloso, trabajar con poco personal, no nos dejaría trabajar tranquilos, además.
¿Qué cosas haría hoy, que no ha podido hacer aún?
Me gustaría poder contar con más tiempo para mí.
Estamos en un tiempo de transición para con los hijos y en el cual debemos volcar toda nuestra experiencia y apoyo.
¿Hay estrategias de ventas importantes para manejarse en el comercio del medio?
Sí, muchas donde hay una sociedad chica.
Eso hace que uno esté todo el tiempo buscándolas para poder mantenerse y crecer pasito a pasito.
Hay algo de la impronta del empresariado salteño, que a mi me gustaría cambiar, que es aquello de mostrar cuál es el más económico.
Pero yo soy un convencido de que el precio, no es todo. Es un tema menor que en otras épocas.
¿Le preocupa la competencia?
Para nada. Es beneficiosa para el empresario que tiene la mentalidad abierta. Tengo que diferenciarme por ser una empresa confiable, el surtido es de preferencia de la clientela y con un precio adecuado, en excelentes condiciones.
Además de una atención esmerada.
¿Qué le haría falta para mejorar el servicio que usted brinda?
Poner la tecnología en su máxima expresión en beneficio del cliente y del funcionario de la empresa.
¿A qué cosas le da valor?
A la salud y al disfrute con la familia.
Ha llegado Paulina, una nieta de pocos meses que es un amor y eso nos ha cambiado la vida.
También con los colaboradores mantenemos una muy buena relación. Nuestros funcionarios, participan mucho en todo.
Dependemos en un cien por ciento de ellos, siendo la cara visible de la empresa. A quienes les envío un saludo, diciéndoles que no dejen nunca de superarse.