Con Nazareno Ribero. Principal de Salto Volquetas

«Mi actividad me hace relacionarme con grandes y pequeñas obras»

Por mera casualidad, Nazareno incursionó en el negocio «de la Volqueta».
Al desear adquirir un terreno para edificar su casa, conoció cómo era el negocio de alquileres de las mismas y de cómo se podía volver redituable. Nazareno Ribero
Adquirió el terreno, construyó su casa y hoy conforma un hogar en un barrio muy conocido de nuestra ciudad, trabajando como empresario del rubro mencionado.
Lo visitamos para dialogar de esta manera:
¿Cómo fueron sus inicios con el camión de volquetas?
Fue una oportunidad que se cruzó, muy casual.
El terreno donde compré para edificar, era muy bajo y comencé a comprar relleno para poder emparejarlo.
Ahí comienza el interés por este rubro en el que me desempeño hoy.
Un día en que yo solicitaba el relleno, no me lo traían y como nosotros en Salto Plast, estábamos relacionados, por tema de traslado de mercadería con ERSA, les solicité una volqueta de escombros a ellos.
Allí fue cuando descubrí un camión Fargo de volqueta sin funcionar en la empresa y me lo ofrecen para trabajar.
¿Allí comenzó a investigar sobre la actividad?
Me contacté con un empresario de Paysandú del mismo rubro y vi cómo funcionaba.
Me interesó la idea de comprar el camión a ERSA y montarle un guinche. Eso fue en el 2011.
¿Luego siguió ampliándose?
Si, luego pude en marzo del 2014 adquirir este nuevo camión con una cierta cantidad de volquetas.
¿Es necesario algún tipo de permiso para desarrollar la actividad?
Sí. Realizar los trámites ante el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, entre otros.
¿Cuándo comienza el movimiento fuerte de trabajo?
En esta época estamos trabajando fuerte, tuvimos una época más fuerte aún.
Ya en el 2017, bajaron las actividades.
¿Cómo es el sistema de trabajo?
Lo que se cobra es el alquiler de una volqueta.
Se le mejora el precio al cliente cuando retiro el escombro, porque lo compro como relleno y lo vuelco dentro de la ciudad.
¿De qué lugares suelen llamarlo?
Mi fuerte es el albañil, que restaura una vereda, o una pared, o un muro en el fondo de una casa, ese es mi mejor cliente.
Además de los domicilios particulares.
También las obras grandes, me llaman para tener las volquetas ahí, para cuando las necesite.
¿El funcionamiento del negocio es por viaje?
Se cobra la carga si es limpio con un menor costo.
Le dejo la volqueta, luego la retiro y lo vendo.
Y si es escombro sucio, lo regalo en asentamientos o a quien lo necesite.
¿En caso de ser residuos?
En caso de ser residuo, lo traslado hasta el vertedero Municipal.
En todos los casos, es el alquiler de la volqueta.
¿Cómo ve la situación económica para el rubro?
Tengo pensado quedar con un solo camión para poder trabajar, porque se ha dificultado todo.
Eso no quita que luego, si la situación se revierte lo volvamos adquirir.
¿Está complementándose con otra actividad, además de Salto Plast?
Sí, continuamos apoyando a Salto Plast, con todo lo que es la venta de recipientes para empresas y casas de familia, pero también emprendimos un proyecto de una representación de productos de limpieza, que se llama Orion.
Por suerte es un negocio que va creciendo muy despacito, con el apoyo de mi señora, que es un pilar fundamental en lo que emprendemos.
Y siempre que hay una oportunidad, no la dejamos pasar.
¿Cómo ve el 2019?
Puede que haya un poco de movimiento, por ser un año electoral.
Yo ando mucho en la calle y puedo notar dificultades en la gente.
Por ejemplo hoy podemos ver un local que se alquila, me llaman para que lleve una volqueta porque lo van a alquilar y refaccionar, el empresario se queda muy poco tiempo y me llama otro, para que vaya a hacer lo mismo, porque va a volver a arreglarlo, porque ese negocio no anduvo.
Comercios que abren y cierran continuamente.
Tampoco debemos ser negativos, esperemos que el año entrante sea próspero para todos.
¿Le envía a sus clientes un saludo?
Más que a mi clientes y amigos, me gustaría dirigirme al gobierno. Par que traten de hacer algo por nuestra seguridad.
Hay días en que salgo y se hace de noche trabajando y es muy difícil intentar parar el camión en algún lado y si está oscuro es peor.
Tenemos el temor de que aparezca alguien a robarnos.
Es increíble llegar a muchos lugares y ver que colocaron rejas, con un timbre para poder entrar a un negocio.
Hoy, tenemos que pedir permiso para poder entrar a comprarle a un negocio.
¡Es inconcebible!
Por eso los mejores augurios que me gustaría enviarles a todos, es que Salto se vuelva una ciudad más segura y tranquila.
Que podamos trabajar tranquilos.
Mas que augurios de felicidad y económico, son augurios de tranquilidad lo que necesitamos todos.







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