«Mi mayor deseo hoy, es estar viviendo con mis hijos»

Con P. D. Mamá de tres hijos – Interna en INR

Cuando una persona ingresa a prisión, es una situación difícil.
Pero es más complicada aún, cuando se trata de una mamá.
P.D, es mamá de tres hijos.
Con un proceso judicial por rapiña que data de tres años, sin estar determinada su libertad y con un hijo de un año, viviendo en INR con ella.
También para un niño que queda en ese hogar en estos casos, hay muchas preguntas sin respuesta.
¿Por qué se fue mamá? ¿La podré ver pronto? ¿Cuándo volverá a casa?, aunque cuente con la contención de otro familiar.
Para P. tampoco es fácil evadir a ese sentimiento. No solo por acercarse a su día sin saber si va a contar con la presencia de todos sus hijos, sino por la importancia de poder estar con ellos durante todos los días de su vida y no puede.
Así dialogamos con P. para nuestro suplemento:
¿Cómo se encuentra su situación?
Estoy en un proceso de ansiedad total. Me prometió mi abogada, que son los últimos días aquí.
Estoy procesada por rapiña. Cometí el delito drogada, totalmente.
En INR, me permiten trabajar, estudiar, además de estar con mi hijo más pequeño, de un año.IMG_20190509_094653
¡Hábleme de su delito!
Hace tres años y siete días, caminábamos por la calle con una compañera, drogadas ambas y se nos suma un masculino, con el que habíamos acordado una entrega de dinero al cual derivaríamos para nuestro consumo.
El caminaba delante de nosotros, se le caen $ 2000 y poco, que yo me encargué de levantarlos y salir corriendo.
Mi compañera me siguió, el hombre nos llamaba, seguimos corriendo y nos atrapó la policía.
¿Por qué lo hizo?
Por la ansiedad de consumir drogas.
¿Por qué asumió ser culpable?
Porque yo levante la plata. Porque luego de estar consiente, me di cuenta de que sí, lo había hecho y tenía que asumirlo. Y porque soy una madre con tres hijos, dos que están «afuera» y me están esperando.
Debo luchar por ellos. La droga no lleva a nadie a ningún lado.
¿A que edad comenzó a drogarse?
Unos días antes de entrar acá.
Yo me había casado y estaba muy bien en mi hogar.
Pero traía una pena conmigo, de la situación que había vivido de chica, pensando que mis padres no me querían, que era la oveja negra de la familia.
¿Cuenta con familiares que la apoyan?
Cuento de manera incondicional con mi madre, que es mi sostén. Ya que se encarga de la crianza de mis dos hijos, siempre que puede me los trae, además de todo lo material que puede brindarme para nuestra comodidad.
Y acá en INR, son espectaculares conmigo, tratando de brindarme una enorme contención y apoyo.
¿Cómo se compone su familia?
Por mi esposo, que trabaja mucho en un reparto de frutas y verduras, desde hace años. Tengo un niño de 9 años, una niña de 5 y el de 1 año, que está conmigo.
¿Cómo ha evolucionado en INR?
Aprendí mucho acá.
Nos dan muchas oportunidades y tengo que aprovecharlas.
Hice un curso de gastronomía, costura. Trabajo en la chacra, limpio en la oficina y me tienen mucha confianza.
Eso lo aprovecho para sumar horas de descuento para mi libertad.
¿Es difícil ser mamá de adentro y dentro de la cárcel?
Si, es muy, muy difícil. Pensando todo lo que puede pasar con ellos allá.
Es invalorable tener a mi madre cobijando a mis hijos. Es muy buena y paciente conmigo.
Al hijo más chiquito que está conmigo, yo lo deseé mucho y ahora es mi gran compañerito. Es mi amigo, mi contención, que cuando estoy depresiva me logra sacar de todo mal pensamiento.
Aunque a veces me faltan cosas para él, como por ejemplo ganas de comer algo y no podemos.
¿Logró hablar y despedirse de sus hijos al entrar a INR?
Si, lo logré.
Pero de todas formas, mi hija más chiquita, que en ese entonces, tenía solamente 2 años, se vino conmigo. Pero estuvo muy poco acá, por el hecho de que extrañaba a su hermano mayor. Fue muy difícil separarme de ella.
Y con mi hijo varón, me parte el alma cuando hablamos, porque me pregunta muy seguido: ¿Mamita, vos ya venís? ¡Por qué la nena (la hermanita) ya está acá! ¿Cuándo vas a venir a dormir conmigo, mamá?
¿Qué le responde?
Que falta muy poquito, que debo seguir estudiando y trabajando.
Y que si yo me porté mal, ahora tengo que aguantarme. Él está muy consciente de que estoy acá.
Es más difícil cuando me visitan y se van llorando por quedarse o el varón más grande llora por el hermano que queda acá y me pide para llevarlo con él.
¿Cuáles son sus preocupaciones hoy?
No poder llevar a mis hijos a la escuela. Mi hijo mayor, tiene problemas de aprendizaje por mi reclusión y se encuentra en tratamiento con Psicólogo, medicado.
¿Que mejoraría su situación de madre?
Estar con mis hijos. Y que no sean como yo fui.
¿Piensa en la posibilidad de ser una madre presente cuando obtenga su libertad?
Si. Recuperando a mi familia. Deseo estar con mis hijos, demostrándoles que puedo ser una excelente mamá.
¿Va a pasar con ellos el domingo 12?
Todavía no se. ¡Sería hermoso! Le envío un saludo a las mamás que están en sus casas, deseándoles un feliz día y a las que se encuentran en peor situación que yo, les deseo lo mejor. Que tengan fé, que todo es posible cuando uno asi lo sueña.
Y a mi mamá, decirle para cuando vea esta entrevista, que la amo, gracias por todo y que la admiro como mamá.
¡Y que muy pronto vamos a estar juntas!