“Si venimos con alegría a enseñar, el ambiente se transforma”

Simpática, conversadora, nos recibió amablemente.
Comenzó contándonos sobre el principio de su trayectoria con algunas dificultades y de lo que hoy disfruta con lo que ha cosechado, gracias a su buenísima experiencia con sus alumnos.
Esta  es la historia de la Directora Elba:
¿Cuánto hace que se recibió?
Hace veintidós  años.
¿Cómo y dónde fue su primer labor como maestra?
En la estancia La Verónica, en Puntas de Cañas.
Era en la Escuela 102 unidocente, tenía tres alumnos y quedaba este lugar a más de doscientos kilómetros de la ciudad de Salto.
Habían cedido el espacio físico de 3m x  3m, para que fuera la escuela, lo que le llaman en campaña, la carnicería.
Los alumnos eran tres, una de primero, una de sexto y uno de inicial, hermano del de primero y sobrino del de sexto. Estuve allí un año y la experiencia fue buenísima.
Era un medio rural y yo siempre estuve viviendo en la zona urbana.
Me dejaba mucho tiempo lejos de mi casa. Tenía novio, y  esperaba el fin de semana para poder venirme todos los viernes. Pero no era muy fácil.
Tenía que esperar a que alguien pasara en conducción para poder hacerlo.
Si veía que algún estanciero había pasado hacia su campo el día jueves por ejemplo, yo el viernes lo pastoreaba, porque sabía que iba a pasar y venía por la ruta Jones. Muchas veces no venía nadie, y el día sábado a las 10 de la mañana por la Escuela 104 de Puntas de Cañas, pasaba el ómnibus, donde tenía que ir a esperarlo.
Pero me tenían que llevar hasta allí, eran unos 20 kilómetros.
Cuando eso pasaba, me iba ya el día viernes a la casa de uno de mis niños, me quedaba por la noche, y el sábado por la mañana sus padres, me llevaban a tomar el ómnibus, que salía a las 10 y llegaba a las 15hs. a Salto.
A partir de allí, me fui a Belén. Luego me efectivicé, me fui a Lavalleja  donde estuve durante dos años, y me trasladé a la escuela 107 de Bº Uruguay. Empecé a estudiar para dirección rural primero, luego urbana, y me casé.
¿Cómo llega a un cargo de dirección?
Tomé una suplencia de sub-Directora en la 107, tuve tres años digamos de práctica,  luego me animé a estudiar un poquito más y elegí esta escuela.
Comencé como directora, pero no efectiva, y estando acá fue que realicé el curso de dirección urbana, de Inspectora, efectivizándome en esta misma escuela.
Hace que llegue aquí seis años ya.
¿Cómo encontró la situación de la escuela cuando llegó?
Tenían los niños muchos problemas de conducta. Pero cuando uno tiene ganas de trabajar,  siempre hay unas cuantas cosas para arreglar.
La escuela estaba linda, porque la gestión del director anterior había sido muy buena, dentro de lo que él veía.
Y al llegar yo, como todos tenemos distintos puntos de vista, lo vi diferente, y empezamos a trabajar.
Como es una escuela de contexto sociocultural crítico,  nuestro deseo es que sea una escuela de todos, y para todos.
De manera de que sea cuidada por los alumnos y padres, para ellos. De tal forma, que vengan todos con ganas de trabajar en talleres y en todo lo que se propone. Se abre las puertas a los padres de los alumnos, participando en las actividades, donde los maestros realizan como un tipo de escuelas para padres, ayudando a sus hijos a mejorar.
¿Cómo es el funcionamiento de la escuela de esta forma?
Somos una escuela A.P. P.R.E.N.D.E.R .Presentamos un proyecto, el cual fue aprobado y solventado por este programa.
Participan todos los maestros desarrollando distintos talleres.
Puede ser en lenguas, matemáticas, la huerta, lo artístico, etc. Y trabajan con los padres, haciendo estos de coeducadores.
El  padre se siente feliz de apoyar a su hijo y éste a su vez, ver al padre participando de estas actividades, lo incentiva muchísimo.
La familia participa y la violencia entre otras cosas desagradables, quedan de lado.
Contamos con un invernáculo, que permite que todo lo que se coseche, como por ejemplo la frutilla, se realice la mermelada y la consuman.
Existe también lo que se llama el quiebre de grupo, donde los niños van rotando con diferentes actividades. Siempre van a ser niños de la escuela y no de una clase en particular, aprendiendo a respetar y a trabajar con todos ellos. Al ser variado y tener tanto material se estimulan todos.
¿Cuántos maestros son?
Son veintidós maestros y quinientos treinta niños, aproximadamente.
¿Qué le ha dejado su experiencia?
Me ha dejado mucho aprendizaje, para volcarlo a los demás, y a moldear mi carácter.
Hace ya seis años que estoy en esta escuela, y así como aquí, durante toda mi trayectoria no he encontrado más que satisfacciones.
Solo dan ganas de seguir.
¿Cómo está compuesta su familia?
Por mis dos hijos, José y Carlos.
Esther es la abuela paterna que vive con nosotros, también comparte todo conmigo mi mamá Margarita que es muy contenedora, y dos hermanas que también son maestras: Rosario y Cristina.
Entienden y valoran mi labor, me siento muy apoyada por toda la familia.
¿Les envía un mensaje a sus niños?
A mis hijos y a mis niños: que no dejen de estudiar.
Y que no dejen de ser personas alegres, porque de esa forma, no existen los problemas.
A mis colegas: hay que disfrutar las cosas diarias, del trabajo que hacemos. Valorémoslo, que por mínimo que creamos que sea, estamos desde la actitud, enseñando y brindando alegría.
Repartiendo de esa misma alegría, para que los demás mantengan las ganas de seguir trabajando. Si venimos con alegría el ambiente se transforma.
Para mí eso es fundamental. Les envío un especial agradecimiento a mi papá que ya no está, a mi madre que siempre está al pie del cañón, y un saludo grande a los docentes que hemos tenido la oportunidad de conocernos  durante la carrera.

Elba Alejandra Chamorro Reina.

Directora de Escuela N° 10 Italia, de Salto Nuevo.

Simpática, conversadora, nos recibió amablemente.

Comenzó contándonos sobre el principio de su trayectoria con algunas dificultades y de lo que hoy disfruta con lo que ha cosechado, gracias a su buenísima experiencia con sus alumnos.

Esta  es la historia de la Directora Elba:

¿Cuánto hace que se recibió?

Hace veintidós  años.

¿Cómo y dónde fue su primer labor como maestra?

En la estancia La Verónica, en Puntas de Cañas.

Era en la Escuela 102 unidocente, tenía tres alumnos y quedaba este lugar a más de doscientos kilómetros de la ciudad de Salto.Elba Alejandra Chamorro Reina

Habían cedido el espacio físico de 3m x  3m, para que fuera la escuela, lo que le llaman en campaña, la carnicería.

Los alumnos eran tres, una de primero, una de sexto y uno de inicial, hermano del de primero y sobrino del de sexto. Estuve allí un año y la experiencia fue buenísima.

Era un medio rural y yo siempre estuve viviendo en la zona urbana.

Me dejaba mucho tiempo lejos de mi casa. Tenía novio, y  esperaba el fin de semana para poder venirme todos los viernes. Pero no era muy fácil.

Tenía que esperar a que alguien pasara en conducción para poder hacerlo.

Si veía que algún estanciero había pasado hacia su campo el día jueves por ejemplo, yo el viernes lo pastoreaba, porque sabía que iba a pasar y venía por la ruta Jones. Muchas veces no venía nadie, y el día sábado a las 10 de la mañana por la Escuela 104 de Puntas de Cañas, pasaba el ómnibus, donde tenía que ir a esperarlo.

Pero me tenían que llevar hasta allí, eran unos 20 kilómetros.

Cuando eso pasaba, me iba ya el día viernes a la casa de uno de mis niños, me quedaba por la noche, y el sábado por la mañana sus padres, me llevaban a tomar el ómnibus, que salía a las 10 y llegaba a las 15hs. a Salto.

A partir de allí, me fui a Belén. Luego me efectivicé, me fui a Lavalleja  donde estuve durante dos años, y me trasladé a la escuela 107 de Bº Uruguay. Empecé a estudiar para dirección rural primero, luego urbana, y me casé.

¿Cómo llega a un cargo de dirección?

Tomé una suplencia de sub-Directora en la 107, tuve tres años digamos de práctica,  luego me animé a estudiar un poquito más y elegí esta escuela.

Comencé como directora, pero no efectiva, y estando acá fue que realicé el curso de dirección urbana, de Inspectora, efectivizándome en esta misma escuela.

Hace que llegue aquí seis años ya.

¿Cómo encontró la situación de la escuela cuando llegó?

Tenían los niños muchos problemas de conducta. Pero cuando uno tiene ganas de trabajar,  siempre hay unas cuantas cosas para arreglar.

La escuela estaba linda, porque la gestión del director anterior había sido muy buena, dentro de lo que él veía.

Y al llegar yo, como todos tenemos distintos puntos de vista, lo vi diferente, y empezamos a trabajar.

Como es una escuela de contexto sociocultural crítico,  nuestro deseo es que sea una escuela de todos, y para todos.

De manera de que sea cuidada por los alumnos y padres, para ellos. De tal forma, que vengan todos con ganas de trabajar en talleres y en todo lo que se propone. Se abre las puertas a los padres de los alumnos, participando en las actividades, donde los maestros realizan como un tipo de escuelas para padres, ayudando a sus hijos a mejorar.

¿Cómo es el funcionamiento de la escuela de esta forma?

Somos una escuela A.P. P.R.E.N.D.E.R .Presentamos un proyecto, el cual fue aprobado y solventado por este programa.

Participan todos los maestros desarrollando distintos talleres.

Puede ser en lenguas, matemáticas, la huerta, lo artístico, etc. Y trabajan con los padres, haciendo estos de coeducadores.

El  padre se siente feliz de apoyar a su hijo y éste a su vez, ver al padre participando de estas actividades, lo incentiva muchísimo.

La familia participa y la violencia entre otras cosas desagradables, quedan de lado.

Contamos con un invernáculo, que permite que todo lo que se coseche, como por ejemplo la frutilla, se realice la mermelada y la consuman.

Existe también lo que se llama el quiebre de grupo, donde los niños van rotando con diferentes actividades. Siempre van a ser niños de la escuela y no de una clase en particular, aprendiendo a respetar y a trabajar con todos ellos. Al ser variado y tener tanto material se estimulan todos.

¿Cuántos maestros son?

Son veintidós maestros y quinientos treinta niños, aproximadamente.

¿Qué le ha dejado su experiencia?

Me ha dejado mucho aprendizaje, para volcarlo a los demás, y a moldear mi carácter.

Hace ya seis años que estoy en esta escuela, y así como aquí, durante toda mi trayectoria no he encontrado más que satisfacciones.

Solo dan ganas de seguir.

¿Cómo está compuesta su familia?

Por mis dos hijos, José y Carlos.

Esther es la abuela paterna que vive con nosotros, también comparte todo conmigo mi mamá Margarita que es muy contenedora, y dos hermanas que también son maestras: Rosario y Cristina.

Entienden y valoran mi labor, me siento muy apoyada por toda la familia.

¿Les envía un mensaje a sus niños?

A mis hijos y a mis niños: que no dejen de estudiar.

Y que no dejen de ser personas alegres, porque de esa forma, no existen los problemas.

A mis colegas: hay que disfrutar las cosas diarias, del trabajo que hacemos. Valorémoslo, que por mínimo que creamos que sea, estamos desde la actitud, enseñando y brindando alegría.

Repartiendo de esa misma alegría, para que los demás mantengan las ganas de seguir trabajando. Si venimos con alegría el ambiente se transforma.

Para mí eso es fundamental. Les envío un especial agradecimiento a mi papá que ya no está, a mi madre que siempre está al pie del cañón, y un saludo grande a los docentes que hemos tenido la oportunidad de conocernos  durante la carrera.







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