«Debemos reivindicar a la mujer en su esencia femenina»

Rosita Blanco. Médico Pediatra- Especialista en adolescentes y Orientadora Familiar.

Rosita es esposa, madre y adora estar con su familia.
Ha logrado mucho a lo largo de su vida y nos contagia la felicidad de esa pasión que siente por su labor en la sociedad.
Destacándola por su solidaridad, brindando su  apoyo en la comunidad, con su dulzura toda y sensibilidad, como mujer.
Está recibida de médica hace aproximadamente veintiocho años y de ésta forma, nos sigue relatando sobre su profesión y su vida:
“Mi familia se compone por mi esposo Alfredo Abelleira, casados hace ya casi treinta años y mi hijo Francisco, que vive y trabaja en Buenos Aires, quien estudió negocios internacionales, sin querer saber nada de la medicina.
Y allí se encuentra, en el mundo de la farmacéutica y de la gestión de emprendimientos nuevos para personas jóvenes, también.
Nuestro núcleo familiar es reducido, pero en sí, se hace grande si hablamos de mis hermanos, los de mi esposo y muchos sobrinos.
Contamos con una pequeña familia, pero con un corazón muy grande.
Además tengo una sobrina, Manuela, que se cría muy cerca nuestro y siempre ha estado con nosotros. Encontrándose ahora, en la espera de una hermanita, que se va a llamar Matilde.
¿Su tarea abarca muchas áreas?
Sí, durante muchos años me dediqué a la Pediatría en el consultorio y durante quince años, fui miembro del Staff de CACENAS, funcionando en el Sanatorio Salto.
Fue una experiencia fantástica, no solo por el grupo humano,  conformando una gran familia, sino por todo lo que se aprende, con los padres y niños, cuando están en situaciones límites, como es un CTI.
Fue una etapa muy nutritiva en mi vida, pero también,  fue bueno haberlo terminado, porque me permitió poder realizar otras cosas.
Estudiar la parte de familia, dedicarme más a la especialidad que es la adolescencia y poder disfrutar de otras cosas.
De la casa,  poder visitar más a mi hijo, que hace mucho tiempo se fue y ahora disfrutarlo aún más,  ya que se casa este año.
Estamos con todos los preparativos, deseosos de que forme una linda y gran familia con su novia Mikaela.
¿Por qué la inclinación del trabajo con adolescentes?
Me gusta mucho y decidí comenzar a estudiar algo de familia, porque me parecía muy importante  poder llevar adelante la adolescencia como especialidad, logrando hacer abordajes familiares, ya que era muy difícil tratar al adolescente aislado de la misma.
Realicé primero el Postgrado y ahora trabajo en la tesis de maestría.
Cuando terminé el postgrado, comencé a trabajar con los padres, o con los familiares o las personas que están a cargo de este adolescente.
Fue muy importante porque me abrió un campo atrapante, en lo que es el rol educativo que tiene la familia y cómo ésta se integra, orientándola con la Sicología Sistémica, en el ámbito que se mueve.
¿Qué le han dejado estos años de experiencia?
Creo que si volviera a nacer, haría lo mismo.
Porque todas las etapas de mi vida, me han dejado una enseñanza: los quince años en CTI, acompañando a los padres a sobrellevar duros momentos o la misma pérdida.
Y para eso tuve un gran maestro en la medicina toda, realmente, como lo es el Dr. Osvaldo Bello.
Maestro para la vida, en todo. Para cómo darle una noticia a un padre, cómo acompañarlo en situaciones críticas y eso completó una forma de visión que tengo del mundo, que creo que si no la hubiera pasado, hoy no me habría dado cuenta.
Y el trabajo con el adolescente es un doble sentimiento.
Ver todas las capacidades que tenemos en ese edad, que todos la vivimos: la espontaneidad, la alegría, la creatividad y como hoy el entorno y la forma que tenemos de conducirnos como sociedad, no estemos sacando lo mejor de nuestros jóvenes.
Con una crisis educativa que nos acompaña, junto a la crisis moral y en valores muy fuerte.
Atiendo adolescentes de todos los extractos sociales, desde el bajo al más alto. Conozco esta comunidad, porque la he arado: Salto Nuevo, Horacio Quiroga, Minervine, son mi segundo barrio.
El Cerro, los liceos, pero nos damos cuenta que estamos haciendo poco para darles  mucho y que con un poquito más, podríamos sacar de ellos su mejor parte.
La otra parte que me ha dejado muchas satisfacciones, son  los equipos que conformamos. Me ha dado hijos, hermanas, compañeras de ruta, que me han enseñado muchísimo y hoy son parte de mi pequeño mundo. Trabajar en equipo es realmente un gran desafío y de las cosas más lindas que me han pasado. Sin dejar de mencionar, que de los padres de mis pacientes, he aprendido mucho y sigo aprendiendo.
¿Con qué disfruta?
Me gusta mucho la casa. Sus cosas, cocinar, la comida casera y que haya olor a comida en la casa. No importa si es una sopa, un asado cuando viene mi hijo, o una pasta frola.
No tengo mucho tiempo para cocinar, pero tengo una compañera de vida, Eva (Gina) que me acompaña hace más veinte años,  le da ese perfume a mi casa que me encanta.
Es parte de mi familia, ya que sus abuelos eran los capataces de mi padre y su tía, me crió a mí y en parte a mi hijo. Después ella se lo robó (sonríe).
Y su cuñada Mónica, hace también más de veinte años que está conmigo.
Me gusta además cambiar los muebles, leer, las redes sociales.
Soy católica cristiana y tengo un  grupo de oración, con una escuela que se llama Espíritu Santo con toda una labor comunitaria.
Somos un grupo de amigas que nos reunimos a hacer Rosarios y pienso que es bastante más que una obra en sí, es una forma de a través de la oración y de la caridad, transitar una vida juntas.
Estar más cerca de los que están sufriendo una situación crítica o particular.
También me gusta mucho conversar con mi madre Elma, que está muy bien de salud y tiene 87 años. Me gusta mucho estar en familia y también viajar. Mi otra pasión es el campo, contamos con una pequeña producción rural, que la hacemos en nombre de todo lo que ha hecho uno de los hombres más importantes para mí, que ha sido mi padre y también se llamaba Francisco.
Pero lo que más me gusta en el mundo es estudiar.
¿Un sueño?
Que cuando nos podamos retirar, estar en una linda casa en el campo.
Entre mi familia, mi casa, mi profesión, mis equipos de trabajo, el campo y la fe, anda mi vida.
¿Un mensaje a las mujeres en su día?
Me gustaría como mujer, agradecer a Dios por la vida, la salud.
Y un mensaje para las mujeres de la familia que son un pilar fundamental, pero que a veces, confundimos nuestro rol de mujer con el de súper poderosas y eso hace que hagamos todo a medias.
Tenemos que darnos tiempo para cada uno de los roles que tenemos.
Optimizarlo a nuestro rol de mujer, en donde nos toque, haciendo lo mejor posible como mujeres.
Respetando nuestros tiempos, nuestros espacios, nuestras debilidades y nuestras fortalezas, pero siendo siempre mujeres.
Revindicar a la mujer, en su esencia femenina: fuerte, valiente, contenedora, compasiva, integradora, comprometida y sabiendo cuáles son nuestras limitaciones.
Enseñarle eso a las niñas, para que descubran su verdadera esencia.
¡Feliz día a todas!

 







El tiempo

Ediciones anteriores

noviembre 2018
L M X J V S D
« oct    
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930  

  • Otras Noticias...