Estela Trindade cuenta su experiencia

Mi problema de salud comienza en setiembre del año 2017, con una inquietud ante la aparición de una anomalía en mi mama derecha.
En el Hospital Regional Salto, el proceso comienza, en primera instancia concurro a la enfermería del hospital, y de ahí me derivan a realizarme una ecografía, donde el resultado fue positivo a lo cual el médico indica una cirugía en el menor tiempo posible.
Vale explicar que no tuve tiempo de reaccionar con todo lo que ello implica, pues fue todo de una dinámica muy rápida. estela1
Entendiendo que al ser madre soltera de por sí, se tiene varias limitaciones, que de no serlo no se tendría.
También hay que señalar, que vale destacar que sí he contado con apoyo y aportes de personas conocidas y otras que se fueron sumando.
Fue todo un proceso largo y doloroso, desde noviembre que me opere hasta julio.
Aquí implica, quimioterapia, radioterapia.
En la actualidad el tratamiento se desarrolla con medicación diaria.
De reflexiones de los doctores “nunca se estaba de alta”.
Muchas cosas al mismo tiempo, cosas prácticas y emocionales, donde la aceptación y la paciencia son fundamentales.
Partamos de un proceso inicial, como lo he explicado anteriormente y hoy me encuentro (gracias a mí, y a un conjunto de personas) optimista, pero a su vez realista sabiendo que al encarar esta enfermedad con responsabilidad, es posible tener una mejor calidad de vida.
Como reflexión serviría decir: que durante el proceso médico tuve la “suerte” de que en “ese momento” hacía poco que había llegado del extranjero mi hijo, que por largo tiempo había estado fuera. Entonces no fue un tema menor su compañía y su contención, para todo lo que yo estaba viviendo.
Hoy, al haber regresado nuevamente al exterior, me queda no solo su recuerdo en la compañía que tuve, sino mi reconocimiento y su virtud de paciencia para conmigo.
En primer lugar sincerarse con uno mismo, reconocer que existen personas como: Didier Roascio, que al descubrir mi vulnerabilidad en la sala del hospital (después de mi internación), dado que en ese momento era inaceptable para mi ver que me habían quitado la mama, y con sus sabias palabras y muy certeras, me invito a unirme al grupo de autoayuda “Vivir Mejor”.
El mensaje que puedo dejar en base a mi experiencia es que: primero, ante cualquier anomalía concurrir al médico. Aflorar todos los sentimientos fuera, pues está comprobado que lo emocional influye radicalmente en nuestra salud, que es lo que me llevo a enfermarme.







Recepción de Avisos Clasificados